21/07/2010

Más soberbia

Teodoro Rentería Arróyave / ARGENPRESS.info

Ante el cúmulo de atentados de que son víctimas los periodistas en todas partes del mundo, sobre todo en nuestros países latinoamericanos, algo tendrá que hacerse y en forma urgente para revertir esta realidad que ya lacera a nuestros pueblos en el sentido de negarles su derecho inalienable de estar bien y oportunamente bien informados.

Se ha deformado o se trata de manipular medíaticamente el trabajo de los llamados pomposamente directores o coordinadores de comunicación social de los gobiernos en los tres niveles, en sus dependencias y también en los entes partidistas u organismos privados, sin tomar en cuenta que ello alienta el terrorismo de la comunicación.

Cuando desde la cima del poder se margina, se critica, se minimiza, se ofende, se denigra a los periodistas y a sus medios, se está alentando esta ola de violencia en contra de los informadores.

Dos ejemplos: el primer huésped de Los Pinos surgido de la derecha, Vicente Fox Quesada alentó la fobia contra los periodistas al felicitar a mujeres indígenas analfabetas “de no tener la desgracia de leer periódicos” y el actual, Felipe Calderón Hinojosa, no se queda atrás, puesto que no le ha merecido el mínimo interés la grave realidad de que han sido asesinados 45 periodistas en lo que va de su administración.

La deformación está presente: separo de la Presidencia de la República a mi cargo a quien considero pieza clave en el “manejo” de la comunicación social para enviarlo a engrosar las filas de mi partido, Acción Nacional con vistas a la sucesión presidencial de 2012.

En otras palabras, es de superior importancia el mantener a mi partido en el poder con todas las artimañas de la comunicación mediática, que cumplir a cabalidad con el alto cargo de Presidente de la República.

Eso es exactamente lo que está ocurriendo con el ex baterista del conjunto Timbiriche, Gerardo Maximiliano Cortazar Lara. Le doy sabadazo a la opinión pública, viernes por la noche anuncio la dimisión para evitar el escándalo y tres días después anunció su ubicación partidista.

Después la toma de posesión y el discurso de la soberbia. Vengo aquí, arremetió Max Cortazar, para asegurar el triunfo en las presidenciales de 2012, ya lo hice con Calderón en el 2006 y sin duda lo repetiré en los siguientes comicios presidenciales.

Y más soberbia marcó la asunción de Maximiliano a secretario de Comunicación Social del Partido Acción Nacional, mencionemos algunas de las frases del Max partidista: “aportaré mi experiencia para edificar los triunfos venideros” del blanquiazul. “Para mi no existen imposibles”. “Hoy les digo sin titubeos a cada uno de los panistas, vamos a ganar en 2012”.

Y luego, como es obvio, se negó a responder las preguntas de los reporteros. Concluyamos: para estos “doctores de la comunicación”, el periodismo es un simple vehículo de sus afanes partidistas y para estos políticos, la Presidencia de la República es sólo un ente para consolidarse en el poder. Afortunadamente, pese al manipuleo, el pueblo sufragante es el que decidirá en última instancia.