¿El mundo al revés?
Javier Hernández Alpízar
13/05/2012
En un performance que han usado los ocupas y los indignados,
incluso en Xalapa, un personaje se pone un pantalón en el torso, unos
zapatos en las manos y camina cual mosca patas arriba, queriendo indicar
que es el mundo el que está al revés.
¿El mundo al revés? Si es así, no debe ser una imagen simplista. Algo más que el hecho de que un candidato muestre la foto de un político villano de cabeza, porque hasta George W. Bush era capaz de mirar un libro cabeza abajo. Un mundo al revés no es solamente una imagen invertida como en la caja oscura de la cámara fotográfica que imitaba el proceso de crearse las imágenes del ojo al cerebro.
Un mundo al revés es donde a Héctor Aguilar Camín, queriendo criticarlo,
lo llaman “gentlemen”, cuando más que a un gentlemen parece un clon de
Carmen Salinas. Un mundo al revés es como una Ciudad Gótica con el
Pingüino, el Guasón y el Acertijo en el gobierno o en las candidaturas
para seguir gobernando y con Batman, Robin y Gatúbela en la prisión o el
descrédito. Como ese mitin en el centro de San Salvador Atenco, cuando
la otra campaña era una multitud solitaria y solidaria con Ignacio del
Valle y cientos de presos y presas de conciencia, con toda la clase
política cómplice, por acción, omisión y aquiescencia, y el sub Marcos
dijo: en el Estado de México, es Peña Nieto quien debería ir a la cárcel
y es Ignacio del Valle quien debería gobernar.
La situación de que sea la gente buena, la gente noble, la gente
generosa la que padece la represión, mientras que sus represores siguen
una carrera política ascendente, es un mundo al revés, dicho sea con el
estómago de fuera por el asco.
Ahora la represión en Atenco es arma arrojadiza entre quienes
reprimieron, quienes aplaudieron la represión (el “orden” y la “mano firme”) y quienes se quedaron callados respetuosos de las encuestas. Los
políticos siguen aspirando a nuevos cargos, las reprimidas en Atenco
siguen demandando justicia, ya a nivel internacional.
Un mundo al revés es algo más que un mundo donde los patos les tiran a
las escopetas… Porque no se trata de la inversión simétrica de una
imagen. Es la situación donde quien trabaja es castigado, quien estudia
es reprimido, quien defiende a su prójimo es amenazado para disuadirlo,
pero quien solamente especula con el dolor de las víctimas puede aspirar
a algo, acomodarse en los sótanos de la condición humana que son los
altos balcones del poder.
Entonces cómo, ocupados en estar indignados, podemos hacer el
performance o la performance de un mundo al revés: ¿una escena en que un
hombre sale y le da una paliza a las personas que llenan una plaza?
Sería demasiado mecánico, porque ese uno es el déspota sólo mediante la
complicidad de muchos.
Para entender cómo decimos que está al revés el mundo tenemos que
imaginar la estructura de una pieza dinámica, donde las fuerzas que
empujan hacia arriba, en la escala del poder y la riqueza, recogen a las
peores de las criaturas y las encumbran, premian y empinan, pero la
gente mejor, quien quiere amar, dar, sembrar, compartir, es depreciada,
perseguida y encerrada como Alberto Patishtán y Mumia Abu-Jamal.
El mundo al revés es como el silencio de Dios que dijeron los místicos,
donde la noche oscura se devora al sol, como en el terror pánico
prehispánico, donde los monstruos pueden hacer pasto de los seres
humanos… pero ¿tiene ese mundo al revés un límite? ¿Puede acabarse como
el capítulo de una novela de Ernesto Sabato?
El mundo al revés es quizá como una escultura mal modelada, inacabada,
con los miembros deformados, pero no se puede acabar con la espátula de
uno. Tiene que hacerse con la conciencia y las manos de todos, Todos
saber y todos decir y promover que Patishtán debe salir libre, pero
también que jamás Juan Sabines debe ser promovido políticamente por
haber reprimido a los chiapanecos.
A poner todos a Ciudad Gótica en orden. Dejar de llamar gentlemen a los
fulleros, comenzar a decir y hacer lo que de verdad ven nuestros ojos y
no lo que repite Vázquez Raña como propaganda para toda la nación…
parece una tarea titánica… En un mundo de humanos y no de titanes, se
necesitan muchos, muchas, se necesita mucho para que deje de estar al
revés el mundo.
--o-Ø-o--

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