Robos, extorsiones y secuestros son algunos delitos que se han presentado en la zona en los últimos años
Laura Castellanos / El Universal 17/06/2012
AJIJIC.- John Hunter tiene miedo. Su casa estilo californiano en la colonia Ribera del Pilar, justo a la mitad del camino entre Chapala y Ajijic,
Jalisco, está a cuatro cuadras del inmueble en el que el 19 de mayo se
hallaron dos refrigeradores con cinco torsos humanos que podrían
pertenecer al grupo de 18 cadáveres descuartizados y abandonados el 9 de mayo en Ixtlahuacán de Los Membrillos, cerca del Lago de Chapala.
El estadounidense que rebasa los 60 años ya no sale por las noches.
Antes veía caminar a mujeres y niños por las calles de su colonia a
cualquier hora del día. Hoy, la zona residencial erigida al borde del
lago luce desierta.
"Muchos extranjeros se están yendo y ya no van a regresar", expresa el ingeniero jubilado.
En mayo de 2012 Ajijic, elegida desde los años 50 como un destino legendario de retiro, dejó de ser la comunidad paradisiaca para 8 mil extranjeros.
En mayo de 2012 Ajijic, elegida desde los años 50 como un destino legendario de retiro, dejó de ser la comunidad paradisiaca para 8 mil extranjeros.
Ese mes la renta de casas por temporada se desplomó, brotaron rumores de
que las casas en venta se remataban por la mitad de su valor, un belga
sufrió un secuestro express, trascendió la acusación contra la policía estatal por catear la casa de unos canadienses vecinos de Hunter, y la vida nocturna prácticamente cesó.
Como muestra del miedo propagado está el anuncio en inglés que el
restaurante Roberto's de Ajijic publicó en un medio local en días
pasados: "Horario de emergencia hasta nuevo aviso: cerraremos a las 7:30
de la noche por la seguridad de nuestros empleados y clientes".
Omar Castro, copropietario del restaurante, precisa que acortaron el horario porque después de las ocho de la noche las calles están desiertas, lo cual era riesgoso para sus comensales, "por lo que dimos prioridad a su seguridad".
Omar Castro, copropietario del restaurante, precisa que acortaron el horario porque después de las ocho de la noche las calles están desiertas, lo cual era riesgoso para sus comensales, "por lo que dimos prioridad a su seguridad".
El director de la policía municipal Reynol Contreras, rechaza que la delincuencia organizada
amenace la integridad de la población extranjera. Considera que si bien
algunos de ellos han emigrado tras los hechos de mayo, porque siete de
los 18 secuestrados eran oriundos del municipio, no debe "magnificarse"
el asunto.
El capitán precisa que más bien a partir del 9 de mayo se desató una campaña de extorsiones
telefónicas a la población mexicana desde de Tamaulipas que han
provocado pánico local, rumores de presuntos secuestros a mujeres y
niños y desbandada de estudiantes en escuelas.
El jefe policiaco comenta que recibe notificación de alrededor de 30
llamadas diarias hechas a casas habitación o negocios, pero en cambio, a
los extranjeros no les han llamado.
"Aquí el extranjero vive bien, ha estado tranquilo", explica. Considera
que quizá la población goza de cierta inmunidad debido a acuerdos entre
cárteles: "A lo mejor cada quien marcó su territorio y marcó que a los
extranjeros no se les debe hacer nada".
CSI en Chapala
Terry Vidal, director ejecutivo de The Lake Chapala Society, la
asociación que integra a 3 mil de los 8 mil extranjeros en la región,
estima que si bien antes la violencia se desataba entre bandos
criminales, comienza a golpear con más frecuencia a la comunidad
foránea.
Dice que hace tres o cuatro años se registraban robos
en casa habitación por parte del personal de servicio, pero eran sin
violencia, hace dos años empezaron los robos de delincuentes armados; en
noviembre pasado se ejecutó a un estadounidense en un asalto frustrado
en la calle, y este pasado mes de mayo un belga que daba una caminata
por un cerro descubrió a un grupo de hombres con personas cautivas, por
lo que a él también lo secuestraron por un rato.
"Nadie quiere vivir en un clima así", opina Terry Vidal.
Antes de los hechos de mayo la población extranjera y nacional en el
municipio de Chapala y la policía municipal echaron a andar el programa
Iniciativa de Seguridad Ciudadana o CSI en sus siglas en inglés (Community Safety Iniciative).
El detonante de CSI fue el asesinato del estadounidense Christopher Kahr, ocurrido en noviembre de 2011.
La coordinación general de CSI quedó a cargo de tres extranjeros y tres
connacionales. El programa incluye una línea telefónica 01800 de
testigos anónimos, la dotación de celulares a policías responsables por
cuadrantes y la creación de la red vecinos en alerta.
En el caso de la comunidad canadiense su consulado triángula las denuncias anónimas con la policía municipal.
Linda Fosi, agente de bienes raíces, encabeza el programa CSI. Dice que
ha funcionado exitosamente durante sus cinco meses de vida, y Hillary
Clinton, secretaria del Departamento de Estado de Estados Unidos, les
hizo saber a través de un intermediario que "es muy interesante lo que
están haciendo".
La mujer que ronda los 50 años de edad desdeña el miedo en la comunidad extranjera de Ajijic, dice que si bien hay una caída en la renta de casas, no se ha alterado el mercado de venta inmobiliario.
La mujer que ronda los 50 años de edad desdeña el miedo en la comunidad extranjera de Ajijic, dice que si bien hay una caída en la renta de casas, no se ha alterado el mercado de venta inmobiliario.
En otras palabras, niega el rumor de un éxodo de residentes extranjeros y que rematen sus casas para irse.
"¿Sientes miedo? Mira el cielo, mira alrededor", Linda Fonsi sonríe
sentada en la sala de su residencia de techos altos, estilo
californiano.
"Esos (los narcotraficantes) son chicos que necesitamos regresarlos al camino bueno", añade.
Buscan reforzar vigilancia
Fonsi dice que está en proceso una donación monetaria importante al
programa CSI por parte de un petrolero texano, y presume que a través de
la dotación de celulares a policías adscritos a cuadrantes, cuyos
números telefónicos se difunden a la ciudadanía por medio de
calcomanías, se tiene un tiempo de reacción de alrededor de tres
minutos.
"Voy a retar a cualquier estado de Estados Unidos a que acuda en tres
minutos a un llamado de la ciudadanía", enfatiza Linda Fonsi.
Sin embargo, no muestra el mismo optimismo otra integrante de origen
mexicano de la coordinación de Iniciativa de Seguridad Ciudadana que
solicitó mantener el anonimato. "La policía le explicó a Fonsi que podía
opinar lo que quisiera y no le iba a pasar nada porque era extranjera,
pero yo soy mexicana y no quiero arriesgarme a hacerlo", comenta.
Dice que después de cuatro meses de creación el programa CSI iba funcionando con éxito. Pero los secuestros y asesinatos de mayo "nos vinieron a arruinar todo, y ahora la gente ya desconfía de toda la policía".
Cateos ilegales
El mediodía del miércoles 23 de mayo un comando de policías con el
rostro cubierto con pasamontañas, a bordo de cinco patrullas estatales
sin placas y con el número de identificación oculto, irrumpió en la
residencia de los canadienses Frank y Claire Lyonnais en la colonia
Ribera del Pilar. El comando golpeó la puerta de metal del jardín, quitó
la chapa con un soplete y se internó en el inmueble.
Hunter, vecino de la pareja que en ese momento estaba en Canadá, escuchó
los ruidos. Subió a la azotea de su casa y tomó un par de fotos del
operativo con pulso tembloroso. Salieron fuera de foco. Luego llamó a la
policía municipal de manera infructuosa mientras el comando irrumpía de
igual manera en la propiedad aledaña, también vacía, perteneciente a
una familia de Guadalajara. Nada se encontró. El convoy se marchó.
El jubilado notificó a los canadienses por teléfono sobre el allanamiento a su casa. "Están muy asustados", dice.
Se desconoce si hay daños o saqueos en la residencia. Los vecinos
atravesaron una cadena en el agujero de la puerta que quedó en el lugar
de la chapa y la cerraron con un candado.
Días antes, una amiga de Hunter, Claudia Córdova, activista de la
asociación Amigos del Lago, denunció que el pasado 18 de mayo otro
comando de presuntos policías estatales irrumpió en su casa, en una
colonia popular, sin orden de cateo.
"La psicosis que los mexicanos y extranjeros estamos viviendo se incrementa con este tipo de operativos en los que se violan nuestras garantías", denuncia Claudia Córdova.
Los que se quedan
Hunter y su esposa evalúan si deben marcharse de la comunidad que
integra la mayor concentración de estadounidenses emigrantes en todo el
mundo: representan 60% de la población de alrededor de 8 mil foráneos.
"La gente tiene mucho miedo por los secuestros que hubo, y ahora estamos
preocupados por el maltrato (de la policía estatal) a los mexicanos y
extranjeros", apunta Hunter.
Otros, como Fonsi, rechazan que vayan a dejar Ajijic: "Yo no tengo miedo
y hay gente como yo que nunca se irá". Remata: "Amo Ajijic".
Vidal por su parte expresa que sólo los estadounidenses pudientes pueden
mudarse con facilidad de lugar. Pero otros como él, casado con una
mexicana, eligieron Ajijic como su proyecto de vida y están
completamente involucrados con la población nacional.
El titular de la Lake Chapala Society externa que a él le
preocupa no sólo el futuro de la comunidad extranjera en la zona, sino
el de la mexicana, por lo que algunos extranjeros como él están
dispuestos a defender el territorio de la violencia imperante a través
de la organización ciudadana y la capacitación policiaca.
Vidal dice que no será una lucha fácil, pero darán la batalla. Y cita una máxima estadounidense usada en terrenos de combate: "If they are going to shootus, we are going to go down fighting". En español: "Si ellos van a dispararnos, vamos a caer peleando".
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