Ante los enfrentamientos armados en el norte del Cauca, los indígenas
de esa región decidieron desmantelar las trincheras del Ejército
colombiano y de las FARC como medida de protesta por los daños y
víctimas que han dejado estas acciones de violencia.
La Guardia Indígena del norte del Cauca, Colombia, evacuó a los militares que se encontraban en esa zona y que este martes arremetieron con gases lacrimógenos a los nativos que se concentraron en la base Militar de la Torre, cercana al municipio de Toribío, para exigir el fin de los enfrentamientos armados que han afectado a varios poblados de la región y que han causado el desplazamiento de unos 600 habitantes.
La corresponsal de teleSUR en Colombia, Angie Camacho informó a través de su cuenta en Twitter que “la Guardia indígena ayuda a militares a evacuar sus víveres. El Ejército se prepara para abandonar el lugar”.
Asimismo, reportó que los nativos han rodeado con un cordón de seguridad “mientras los militares empacan su armamento y víveres”.
Camacho informó además que el Alto Mando Militar de Colombia “viene en camino a la zona donde indígenas evacuaron a los militares”.
La evacuación se da luego de una situación de tensión en la que los “militares empezaron a disparar para acorralar a los indígenas”, señaló la corresponsal, pese al plazo que los indígenas dieron para la desmilitarización de la región.
Los indígenas establecieron como plazo las 00H00 locales de este lunes (05H00 GMT) a todo grupo legal o ilegal que esté armado para que abandonaran los territorios de las comunidades.
Feliciano Valencia, miembro de la comunidad indígena había reiterado que la intención del desalojo no es agredir a nadie, “es decirles con la razón que nos asiste que nos cansamos de la guerra y no aguantamos más. Que los armados se vayan para que nos dejen construir la paz”.
El pasado martes, la comunidad indígena de Toribío desmanteló las trincheras de la las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y de tropas del Ejército para poner fin a los enfrentamientos.
Se estima que en la zona hay unos cinco mil indígenas, que participaron en la destrucción de las trincheras del Ejército, Policía y FARC en respuesta a la cantidad de hostigamientos, daños y víctimas que dejan los enfrentamientos armados en el norte del Cauca.
el webguerrillero
La Guardia Indígena del norte del Cauca, Colombia, evacuó a los militares que se encontraban en esa zona y que este martes arremetieron con gases lacrimógenos a los nativos que se concentraron en la base Militar de la Torre, cercana al municipio de Toribío, para exigir el fin de los enfrentamientos armados que han afectado a varios poblados de la región y que han causado el desplazamiento de unos 600 habitantes.
La corresponsal de teleSUR en Colombia, Angie Camacho informó a través de su cuenta en Twitter que “la Guardia indígena ayuda a militares a evacuar sus víveres. El Ejército se prepara para abandonar el lugar”.
Asimismo, reportó que los nativos han rodeado con un cordón de seguridad “mientras los militares empacan su armamento y víveres”.
Camacho informó además que el Alto Mando Militar de Colombia “viene en camino a la zona donde indígenas evacuaron a los militares”.
La evacuación se da luego de una situación de tensión en la que los “militares empezaron a disparar para acorralar a los indígenas”, señaló la corresponsal, pese al plazo que los indígenas dieron para la desmilitarización de la región.
Los indígenas establecieron como plazo las 00H00 locales de este lunes (05H00 GMT) a todo grupo legal o ilegal que esté armado para que abandonaran los territorios de las comunidades.
Feliciano Valencia, miembro de la comunidad indígena había reiterado que la intención del desalojo no es agredir a nadie, “es decirles con la razón que nos asiste que nos cansamos de la guerra y no aguantamos más. Que los armados se vayan para que nos dejen construir la paz”.
El pasado martes, la comunidad indígena de Toribío desmanteló las trincheras de la las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y de tropas del Ejército para poner fin a los enfrentamientos.
Se estima que en la zona hay unos cinco mil indígenas, que participaron en la destrucción de las trincheras del Ejército, Policía y FARC en respuesta a la cantidad de hostigamientos, daños y víctimas que dejan los enfrentamientos armados en el norte del Cauca.
el webguerrillero
Destruyeron sus trincheras y tiendas de campaña y los rodearon. Incluso arrastraron a algunos, porque acusan que su base está instalada en un sitio sagrado.Destruyeron sus trincheras y tiendas de campaña y los rodearon. Incluso arrastraron a algunos, porque acusan que su base está instalada en un sitio sagrado.
La Jornada 18/06/2012
Cerro El Berlín. Cientos de
indígenas presionaron hoy martes por la salida de los militares de
una base ubicada cerca del pueblo de Toribío, en el suroeste de
Colombia, de donde los soldados tuvieron que desplazarse a otro punto
cercano luego de escaramuzas, comprobó un fotógrafo de la agencia
informativa Afp.
Los indígenas rodearon a los militares que custodian en el Cerro El Berlín antenas de comunicaciones, luego de haber destruido sus trincheras y tiendas de campaña, e incluso arrastraron a algunos de ellos.
Los militares respondieron con disparos al aire y gases, pero finalmente bajaron de la cima del cerro hasta un punto ubicado a dos kilómetros de la base.
En la base del Cerro El Berlín se reunieron este martes unos 3 mil indígenas de la etnia nasa (paeces), y "se espera que unas mil personas se queden allí en la noche", dijo Carlos Andrés Alfonso, representante de la asociación de cabildos indígenas de la región de Cauca.
Los indígenas nasa se encuentran en la base del cerro desde la semana pasada, cuando exigieron la salida de sus territorios tanto de los militares como de los miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Las autoridades indígenas aseguran que la presencia de la fuerza pública y del grupo armado los hace víctimas del conflicto armado y reclaman que la seguridad en sus territorios quede a cargo de la guardia indígena.
"No pretendemos que la fuerza pública salga del departamento del Cauca, sino de nuestros territorios. El sitio donde instalaron la base es sagrado", declaró este martes Héctor Fabio Vircué, gobernador del cabildo indígena regional.
Pero el ministro de la Defensa, Juan Carlos Pinzón, insistió en que "la fuerza pública no se puede ir ni se debe ir, pues quedarían (las comunidades) a merced de los terroristas y los narcotraficantes".
Los indígenas rodearon a los militares que custodian en el Cerro El Berlín antenas de comunicaciones, luego de haber destruido sus trincheras y tiendas de campaña, e incluso arrastraron a algunos de ellos.
Los militares respondieron con disparos al aire y gases, pero finalmente bajaron de la cima del cerro hasta un punto ubicado a dos kilómetros de la base.
En la base del Cerro El Berlín se reunieron este martes unos 3 mil indígenas de la etnia nasa (paeces), y "se espera que unas mil personas se queden allí en la noche", dijo Carlos Andrés Alfonso, representante de la asociación de cabildos indígenas de la región de Cauca.
Los indígenas nasa se encuentran en la base del cerro desde la semana pasada, cuando exigieron la salida de sus territorios tanto de los militares como de los miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Las autoridades indígenas aseguran que la presencia de la fuerza pública y del grupo armado los hace víctimas del conflicto armado y reclaman que la seguridad en sus territorios quede a cargo de la guardia indígena.
"No pretendemos que la fuerza pública salga del departamento del Cauca, sino de nuestros territorios. El sitio donde instalaron la base es sagrado", declaró este martes Héctor Fabio Vircué, gobernador del cabildo indígena regional.
Pero el ministro de la Defensa, Juan Carlos Pinzón, insistió en que "la fuerza pública no se puede ir ni se debe ir, pues quedarían (las comunidades) a merced de los terroristas y los narcotraficantes".
Además, Pinzón sostuvo que "hay
infiltración y manipulación de las FARC a algunas organizaciones"
aborígenes, y aseveró que "una cosa es la autonomía y los
derechos de los indígenas y otra es que empiecen a violar la ley".
La decisión de los indígenas de expulsar a militares y rebeldes de la zona se produjo luego de que hostigamientos de las FARC contra el pueblo de Toribío (unos 500 kilómetros al suroeste de Bogotá) los pasados 7 y 8 de julio dejaron ocho personas heridas y varias viviendas afectadas.
Los hostigamientos y enfrentamientos de los últimos días han provocado el desplazamiento forzado de unas 6 mil 450 personas en nueve municipios de Cauca, región señalada como importante corredor para la salida de drogas hacia el Océano Pacífico.
Tras esos ataques, el presidente Juan Manuel Santos visitó el poblado, pero rechazó de plano retirar a militares y policías del lugar.
El jurista español Baltasar Garzón, que hasta principios de este año fue asesor de la misión de la OEA para el proceso de paz en Colombia, se reunió con las autoridades indígenas de Cauca el domingo pasado.
Sin embargo, el gobierno descartó la posibilidad de una mediación de Garzón.
Se calcula que en Colombia hay un millón de indígenas, que habitan sobre todo en las áreas rurales y selváticas, donde el conflicto armado es más intenso.
El conflicto armado en Colombia, que ha enfrentado a grupos armados izquierdistas, paramilitares de extrema derecha, narcotraficantes y fuerza pública, ha dejado cientos de miles de víctimas civiles en los últimos 50 años.
Según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), más de 3 millones de personas fueron desplazadas por el conflicto interno.
La decisión de los indígenas de expulsar a militares y rebeldes de la zona se produjo luego de que hostigamientos de las FARC contra el pueblo de Toribío (unos 500 kilómetros al suroeste de Bogotá) los pasados 7 y 8 de julio dejaron ocho personas heridas y varias viviendas afectadas.
Los hostigamientos y enfrentamientos de los últimos días han provocado el desplazamiento forzado de unas 6 mil 450 personas en nueve municipios de Cauca, región señalada como importante corredor para la salida de drogas hacia el Océano Pacífico.
Tras esos ataques, el presidente Juan Manuel Santos visitó el poblado, pero rechazó de plano retirar a militares y policías del lugar.
El jurista español Baltasar Garzón, que hasta principios de este año fue asesor de la misión de la OEA para el proceso de paz en Colombia, se reunió con las autoridades indígenas de Cauca el domingo pasado.
Sin embargo, el gobierno descartó la posibilidad de una mediación de Garzón.
Se calcula que en Colombia hay un millón de indígenas, que habitan sobre todo en las áreas rurales y selváticas, donde el conflicto armado es más intenso.
El conflicto armado en Colombia, que ha enfrentado a grupos armados izquierdistas, paramilitares de extrema derecha, narcotraficantes y fuerza pública, ha dejado cientos de miles de víctimas civiles en los últimos 50 años.
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La Jornada 18/07/2012
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acuerdocon el grupo guerrillero de las FARC en el convulsionado departamento de Cauca.
Es falso que estemos infiltrados por guerrilleros, dijo el gobernador del cabildo indígena de Corinto, Héctor Vircué, en respuesta a una denuncia de Ana Silvia Secué, representante de la Organización Pluricultural de Pueblos Indígenas de Colombia.
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