18/8/13

Comunicado de Ostula en la Cátedra Tata Juan Chávez

Al Congreso Nacional Indígena

Al Ejército Zapatista de Liberación Nacional

A los Pueblos del Mundo


La comunidad indígena de Santa María de Ostula, perteneciente al municipio de Aquila, en el estado de Michoacán, México, está integrada por 49 encargaturas en un territorio de 19 mil hectáreas, reconocidas en la resolución presidencial del 27 de abril de 1964.

Ante el violento despojo a manos de ricos ganaderos mestizos de La Placita, Michoacán, propiciado por supuestos errores técnicos en nuestro Plano Definitivo con el apoyo de los malos gobiernos, decidimos organizarnos y luchar. En nuestra exigencia por que se respete el territorio ancestral de nuestra comunidad, hemos sufrido de la represión que inició el día 26 de julio de 2008 cuando fue violentamente asesinado el comunero Diego Ramírez Domínguez, quien estaba a cargo de la Comisión por la Defensa de los Bienes Comunales.

Ante tanta injusticia el 29 de junio de 2009 los indígenas de la comunidad de Ostula recuperamos una superficie de 1,300 hectáreas que mantenían en posesión 6 acaudalados terratenientes. Para ello debimos reorganizar nuestra policía comunitaria y conformamos nuestra Guardia Comunal, con el objetivo de proteger a nuestros comuneros y territorio de los ataques con armas de alto poder por parte de grupos paramilitares supuestamente ligados a bandas del crimen organizado, que tuvieron lugar el mismo día de la recuperación de las tierras.

Después de ese día, comenzamos con un supuesto proceso de negociación a través de la Secretaría de Reforma Agraria, que de inmediato se hizo acompañar de una represión sin precedentes en nuestra contra, iniciando con la desaparición de los comuneros Gerardo Vera Orcino y Javier Martínez Robles, activistas en defensa de nuestras tierras.

El día 20 de abril de 2010, fue secuestrado y desaparecido nuestro comisariado de Bienes Comunales Francisco de Asís Manuel, quien encabezara la lucha por la recuperación del territorio.

Mientras el gobierno federal decía que negociaba y escuchaba nuestro problema, alrededor de mil elementos de la marina, ejército mexicano, policía federal y agentes estadounidenses catearon casas de nuestra comunidad, detuvieron a varios comuneros y decomisaron armas de la policía comunitaria y guardia comunal. Lo que no sabíamos es que unos días después el 7 de mayo del mismo año entraría un grupo armado de alrededor de 150 paramilitares para intimidar, amenazar y alterar la paz pública en la cabecera comunal.

Mientras el gobierno decía que nos respetaba, la marina realizaba encuestas en las comunidades para saber cuántos hombres, mujeres, niños, vehículos y tiendas de abarrotes tenemos. Para nuestra comunidad hubo una abierta estrategia contrainsurgente que fue operada no solo por los malos gobiernos, sino por grupos paramilitares presuntamente ligados a la delincuencia organizada.

El día 21 de septiembre de 2010 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos dictó medidas Cautelares para nuestra comunidad, que después se ampliaron para pedir que se de solución al conflicto agrario, que sigue siendo la principal demanda de nuestro pueblo, a lo que el gobierno federal decía que tomaría cartas en el asunto, indemnizando a los supuestos pequeños propietarios y tratar así de propiciar las condiciones de paz.

Decía el mal gobierno que negociaba y que decidiéramos si aceptar o no la propuesta de entregar una parte del territorio recuperado a cambio de dinero, por lo que de acuerdo a nuestra formas iniciamos una consulta interna en cada una de nuestras encargaturas. A lo que el gobierno federal decía que en tanto no se concluyera no podría proponer una solución al conflicto agrario mediante la Secretaría de la Reforma Agraria. No logramos concluir la consulta porque mientras la realizamos costó la vida a mas de 10 líderes de nuestra comunidad. Cuando nos faltaba solo una reunión para concluir la consulta, asistió una caravana del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad como observadores, sin embargo la consulta no se pudo concretar pues la policía federal que venía escoltando la caravana, abandonó al grupo y enseguida un grupo armado los emboscó, secuestrando y asesinando a Don Trino, líder moral de nuestra lucha. Todo esto a pesar de las Medidas Cautelares que mantenía la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Así, el gobierno federal, estatal y municipal han facilitado que en la costa de Michoacán gobiernen abiertamente las bandas de la delincuencia organizada, que buscan adueñarse de nuestros recursos naturales como los minerales y maderas preciosas que han estado extrayendo de manera clandestina, imponiendo los proyectos capitalistas de una manera salvaje y sangrienta.

A la fecha hay un gran dolor en nuestra gente, mas de 30 asesinados, 4 desaparecidos y mas de 100 familias desplazadas que para proteger su vida han debido dejar la tierra que amamos y seguimos resistiendo con dignidad manteniendo la vida comunitaria y la posesión de las tierras recuperadas, pues si después de mas de 5 siglos resistiendo no nos han exterminado, no lo harán ahora.

Muchas gracias por escuchar nuestro mensaje, dejamos un saludo respetuoso al Congreso Nacional Indígena, a la Comandancia General del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional, a los medios de comunicación honestos y a la sociedad civil que acompaña esta Cátedra Juan Chávez Alonso.

Muchas Gracias

Comisión para la Defensa de los Bienes Comunales de Santa María Ostula, municipio de Aquila, Michoacán

Fuente: Subversiones Publicado el 18-08-2013
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Los alumnos de la escuelita zapatista se van con deberes

Marta Molina, San Cristóbal de las Casas, Chiapas 
17 de agosto 2013
Foto: Moysés Zúñiga Santiago
La primera generación de alumnos de la primera escuelita zapatista se va con una tarea importante y una gran responsabilidad: trasladar a sus colectivos y movimientos lo que aprendieron durante cinco días en las comunidades y familias que les acogieron. A partir de hoy, 1.700 personas de México y de otros países del mundo tienen quizás los deberes más difíciles de hacer: trabajar para organizar sus movimientos y ejercer la responsabilidad colectiva de seguir luchando ahora, con todo lo que se llevan, de lo que vieron y vivieron con los  zapatistas.

El día en que se inició la Cátedra Tata Juan Chávez Alonso en el CIDECI de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, que reunió a representantes de los pueblos originarios de todo México convocados por el EZLN, llegaron algunos de los alumnos que en los últimos días estuvieron escuchando y aprendiendo con familias zapatistas qué es la libertad y la autonomía.

Mientras los pueblos en resistencia y lucha por la defensa de sus territorios -sea por la amenaza de empresas transnacionales, narcotráfico, gobierno- compartían sus victorias o sus errores organizativos, gente de todo el mundo llegaba al mismo espacio desde donde partieron para la Escuelita. Sus rostros cansados no podían esconder la emoción de haber sido parte de la primera generación de “egresados” que no obtienen un título de graduación pero si una responsabilidad mayor que la que te da un papel que demuestra tus logros académicos. Aquí los egresados serán los que se lleven con ellos unos deberes que les ocuparán toda la vida, hasta que su movimiento se organice, hasta que su comunidad sea más libre.

Algunos regresaron con ampollas en las manos de usar por primera vez el machete para trabajar en el campo. Otros, junto con la familia con las que les tocó convivir, se levantaban escuchando tojolabal, chol, tzeltal, tzotzil antes de la salida del Sol para hacer tortillas –para algunos, la primera vez-, a cocinar, a preparar el pozol para los compañeros que se iban a trabajar la milpa, a cortar y cargar la leña. Desayunaban juntos frijoles, tortillas y compartiendo experiencias, desde las más sencillas hasta las más complicadas entendiendo que su resistencia viene de las propias familias, ya desde niños.

“Ellos cuidan la madre tierra porque es lo que les brinda la comida. En las ciudades lo compramos todo en frascos y no sabemos ni de donde viene. Esto también es parte de la libertad”, comenta Marcos, de Argentina cuando le preguntamos si ya nos puede decir lo que es la libertad según los zapatistas.

Otros nos comentan que su libertad es ejercer su autonomía sin la ayuda del gobierno y que es su trabajo duro diario y cotidiano lo que les permite sobrevivir sin el gobierno y así, ser libres. Coherencia, resistencia y responsabilidad son palabras que se repetían en las conversaciones que mantuvimos con los recién llegados.

“Ser libres es poder decidir por ellos mismos qué vida quieren hacer, qué educación quieren tomar, cómo quieren formar a sus hijos, y cómo se quieren organizar”, comenta Marcos. “Nosotros tenemos que ir al supermercado, ir a la escuela que nos ofrece el sistema para reproducir el mismo sistema, la universidad también, la salud que nos brinda el sistema y que no entendemos”.

Toño, de Brasil, regresaba de la comunidad de Rosario de Río Blanco ahí en el Caracol de La Realidad, cerca de Las Margaritas. “Fue la mejor escuela a la que he ido en toda mi vida, una escuela de la resistencia y de vida en dónde aprendimos en la práctica la teoría de la autonomía zapatista”, comenta.

Otro aprendizaje, para muchos, es el que una familia zapatista pueda convivir tranquilamente con una comunidad en dónde la mayoría de la gente son priistas y reciben dinero de proyectos del gobierno. “Pero si un día les quitan la ayuda financiera no sabrán qué hacer”, dice Toño en palabras de uno de los miembros de la que considera ya su familia zapatista.

“Ellos tienen diferencias con sus vecinos pero no por eso son sus enemigos. Son las mismas personas. Además, nos están deteriorando la vida a todos en conjunto, aunque sean partidistas, no partidistas, hasta en el propio ejército hay indígenas y eso es lo que ha estado planeando el capitalismo, enfrontarnos contra hermanos”, comenta Erwin, procedente de Cuetzalan, en Puebla, y quien trabaja para construir la autonomía de la comunidad donde vive.

Para muchos fue imprescindible aprender cómo conviven con los que no piensan como los zapatistas, cómo trabajar una actitud no confrontativa y seguir conviviendo con hermanos no zapatistas que hasta pueden llegar con alguna enfermedad a una clínica autónoma y se les atiende, no se le rechaza. “En el mismo pueblo se saluda a las personas no zapatistas con cariño porque todos somos víctimas del sistema. Dicen que más bien son gente manipulada por el gobierno y el dinero que les dan, pero que todos venimos de un mismo lugar y que el enemigo es el mismo. Además, si estos hermanos llegan a provocar con violencia, uno no puede responder con lo mismo porque el fuego no se apaga con fuego”, comenta Erwin.

Los guardianes (votanes) y los maestros de cada alumno fueron sus referencias y sus guías. Con ellos iban al campo y estudiaban por la tarde, junto con toda la familia. El tema de no hablar la misma lengua, en muchos casos, no fue precisamente un problema. “Acabamos entendiéndonos”, comenta Camila, de 17 años y estudiante en un CCH de la UNAM quien cuenta que leían conjuntamente los libros de texto, bien distintos a los que ella conocía: “me encantó porque ponen anécdotas; lo explican todo a través de anécdotas, que son el reflejo de la práctica”. Camila desea que haya un segundo grado de la Escuelita y que la dejen asistir porque ya aprendió que la autonomía sí existe, que sí es posible.

Mónica Olaso, de Uruguay, comparte con nosotros una de las frases que más le impresionó cuando le preguntó a su maestro por qué les llamaron y qué esperan de ellos: “¿sabes qué pasa Mónica, una bala no va a llegar hasta Uruguay pero la palabra nuestra si”. Vuelve a su país, dice, con una responsabilidad, más bien una misión: insistir en la parte organizativa, lo más difícil. Organizar con paciencia para cumplir los acuerdos que se toman en conjunto con las personas de su comunidad y luego también, pasar las enseñanzas que están en los libros que les dieron y las que están ya en su persona, en sus vivencias.

“Los zapatistas quisieron que les escucháramos, que les viéramos, que compartiéramos experiencias de lucha. Ahora, la misión está en nosotros: que cada uno, de acuerdo con nuestros modos y lugares, continuemos organizando, según nuestro contexto; movimientos rurales, urbanos, da igual, pero vamos a aprender a ser más autónomos, por lo tanto más libres y a convivir hasta con el propio enemigo, porque si eres autónomo y libre puedes convivir con ellos”, comentan Mónica y Toño.

Mañana seguiremos escuchando y aprendiendo sobre las resistencias de los pueblos originarios de México en la Cátedra Tata Juan Chávez Alonso. Una cátedra que ayer empezó a caminar hacia la organización de las luchas por la dignidad, la justicia y la memoria en México y permitir medir la fuerza de los pueblos que forman parte del Congreso Nacional Indígena y los que no, para organizarse en conjunto.

Todo esto mientras más 1.700 alumnos de la primera Escuelita de la Libertad regresan a sus casas con muchos deberes por hacer, muchas redes por armar, y mucho que organizar. A tomar nota e ir entregando los deberes de la escuelita en forma de lucha.

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La minería a cielo abierto en Latinoamérica


Martín Mantxo
Ecologista

Latinoamérica es uno de los principales proveedores de recursos minerales para el metabolismo industrial mundial. Mientras algunas multinacionales obtienen grandes beneficios de esta explotación, los impactos ambientales y sociales no paran de aumentar. Pero también cada vez es más fuerte la oposición popular.


Este octubre hemos asistido a un fenómeno mediático alrededor del rescate de 33 mineros chilenos que permanecieron 70 días atrapados en una mina. No es de extrañar que un accidente así ocurra en un país que aún no ha ratificado el convenio 176 de la Organización Internacional del Trabajo sobre seguridad y salud en las minas. Antes del rescate, en Chile ya habían fallecido otros 32 mineros este mismo año, con los que el total de fallecidos en minas se eleva a 200 en toda Latinoamérica entre enero y octubre de 2010 [1].

Hoy día América Latina continúa siendo víctima de la leyenda del El Dorado y de aquella locura que empujó a los conquistadores a cometer tanta atrocidad. El continente sigue siendo origen de materias primas básicas y de buena parte de los minerales en los que se ha basado nuestro sistema económico.

Tras épocas de imperialismo, de neoliberalismo, de esporádicos intentos de nacionalización con resultados diversos… por ahora la extracción de minerales se mantiene mayoritariamente en manos extranjeras, más en concreto de grandes compañías estadounidenses, canadienses o chinas, junto a muchas europeas, y cómo no, españolas. Así se denunció y probó, por ejemplo, en el último Tribunal de los Pueblos celebrado en Madrid el pasado mayo.

Por toda Latinoamérica el pueblo se alza contra la minería, sobre todo contra la de cielo abierto, que es la que más problemas ambientales y destrucción causa. El año pasado, el Banco Mundial y la CEPAL destacaron que éste fue uno de los sectores con mayor recuperación y empuje en Latinoamérica. Como en el caso del petróleo, la crisis hace que se exploten yacimientos en espacios naturales, de difícil acceso o en malas condiciones, o con minerales de baja ley o poco concentrados.

A causa de nuestra capacidad tecnológica, del petróleo barato y sobre todo de mucha codicia y poca sensatez, se ha impuesto una forma de minería, la minería a cielo abierto –hoy por hoy la más utilizada en Latinoamérica–, que consiste en arrancar todo el terreno, horadando más y más, para luego triturar los materiales y seleccionar lo requerido. Se configuran así paisajes dantescos, con cráteres de kilómetros de diámetro.

La minería a cielo abierto, además de ser responsable de un impacto directo como el del cráter que produce haciendo desaparecer todo lo existente con anterioridad (bosques, hábitats, acuíferos, etc.), y de otros impactos indirectos relacionados con su dependencia energética, también causa contaminación por filtraciones o derrames (sobre todo en actividades asociadas a la minería de oro y plata), pues a menudo se separan los minerales con productos altamente tóxicos como mercurio y cianuro, que luego provocan graves contaminaciones y envenenamientos. Otro impacto asociado a esta minería es el gran consumo de agua para limpiar el mineral, y el gasto de energía por el gran volumen y masa de los materiales que se mueven.

Una de las minas más grandes del mundo, en Colombia, es la gran explotación de carbón de Cerrejón [2], en pleno territorio Wayúu. Ocupa una extensión de 650 kilómetros cuadrados, lo que hace que el pueblo wayúu esté totalmente condicionado por la actividad minera. En el Estado español importamos carbón colombiano para las centrales térmicas: 2,24 millones de toneladas en 2009 (casi el 17% del total importado) [3].


Nueva amenaza: la minería de frontera

Las transnacionales mineras se expanden en busca de nuevos territorios. No sólo hacia los más remotos e inhóspitos sino que también se actúa sobre otros que por legislación todavía se encontraban exentos de actividad minera. Éstos pueden ser espacios protegidos o también zonas como las fronterizas, en las que cada Estado mantiene franjas de no acceso o de seguridad junto a la frontera. En los últimos años, las grandes transnacionales mineras han conseguido que los gobiernos firmen tratados entre ellos y concedan permisos, poniendo con ello nuevas zonas en explotación. La Constitución de Perú prohíbe que se otorguen concesiones en un espacio de 50 kilómetros de la frontera, salvo que se considere de interés nacional. Entre 2002 y 2009 se emitieron 23 de estos decretos.


Quizás el caso más conocido sea el de Pascua Lama, en la frontera entre Argentina y Chile, de la canadiense Barrick Gold, una trasnacional demanda en nueve países de cuatro continentes por atentados contra el medio ambiente. Este proyecto pretende extraer oro bajo ese glacial de los Andes, amenazando un espacio declarado por UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. Este junio también hubo movilizaciones en la República Dominicana contra esta compañía por otro proyecto en Cotuí. La Barrick ha conseguido un acuerdo con el Gobierno dominicano para embolsarse nada menos que el 95% de los beneficios.

El pasado 30 de septiembre se celebró en Chile, en la sede de la histórica CUT (Central Unitaria de Trabajadores), un Tribunal Ético específico contra la minería de frontera por el riesgo enorme que está suponiendo como nueva forma de extracción de recursos. Como otros tribunales de los pueblos, éste tenía como objetivo recopilar datos y poner todos estos casos en un mismo contexto, a la vez que servir de plataforma para que trascendiera una denuncia conjunta.

En las zonas limítrofes entre países, las mineras eliminan las restricciones creando territorios binacionales bajo su control. Hasta ahora se han planteado otros cuatro proyectos en la cordillera de Los Andes, amenazando los glaciares: El Pachón de Xstrata, las Flechas, Vicuña y Amos-Andrés, y en trámite está el proyecto Cerro Cuadrado, de otra empresa canadiense. Los proyectos transfronterizos entre Guatemala y El Salvador (Mina Cerro Blanco, de Goldcorp), Brasil y Bolivia (El Mutún en El Pantanal, el humedal más grande del mundo con función reguladora del clima para Bolivia, Paraguay y Brasil), o los de Perú y Ecuador (aquí las concesiones se han triplicado en 5 años), donde destacan dos casos simbólicos: la mina de oro Afrodita (canadiense) y la de cobre de Río Blanco. Entre Guatemala y México nos encontramos la mina Marlin de Montana (Goldcorp) que afecta a 18 comunidades indígenas, o la Blackfire Exploration de barita en Chiapas, donde fue asesinado el lider anti-minero Mariano Abarca.

Una oposición que no cesa


Sí, el activismo minero se castiga duramente.

Porque es un activismo de mucho nivel. Porque la actividad se multiplica como una epidemia y porque, como decimos, los impactos son drásticos y enormes los beneficios para las empresas. Pero las movilizaciones persisten pese a esa represión.


El 26 de octubre se realizó en Uspallata (Argentina) otro tribunal contra el proyecto megaminero de oro y cobre San Jorge. A mitad de noviembre (este artículo se escribe antes) se celebrará también en Andalgalá (Argentina) el 14º Encuentro Unión de Asambleas Ciudadanas por ser este lugar de resistencia de un pueblo que ha conseguido, tras batallas campales, la paralización del proyecto mega-minero Agua Rica, y que lucha contra otra existente en La Alumbrera.

En octubre se realizaron consultas en Guatemala, en Santa Cruz del Quiché y en San Miguel Uspantán. En ambos casos, como en otros antes (Huehuetenango, San Marcos y Alta Verapaz), se rechazó unánimemente la explotación minera y también las instalaciones petroleras e hidroeléctricas. En el primero participaron 87 comunidades y 186 en el segundo [4]. La consulta de San Miguel Uspantán se realizó pese a las coacciones, intentos de bloqueo por parte del mismo alcalde, y la intimidación con un gran contingente de policías antidisturbios, vuelo de aviones y helicópteros. Y eso que además de ser una práctica antigua y tradicional, la consulta está amparada por la legislación guatemalteca.

También se reunieron este octubre en Lima activistas organizados en la red CONACAMI (Confederación Nacional de Comunidades del Perú Afectadas por la Minería), una de las redes más asentadas y constantes. Ahí declararon que “durante miles de años los pueblos originarios hemos protegido a la Pachamama, conscientes que es la única esperanza de vida para toda la humanidad. Es por ello que nos mantenemos firmes en nuestra decidida defensa de la Madre Tierra y todos los recursos que nos provee”, exigiendo el cese de “actividades extractivas como la minería, la explotación petrolera y otras que amenazan la existencia de la vida, y son la principal causa de contaminación en diversas partes de nuestro planeta”. En Perú la minería representa el 60% de sus exportaciones, pero, además, es el origen de la mayoría de sus conflictos sociales: según la Defensoría del Pueblo, de los 270 conflictos del pasado año, un 70% estuvo relacionado con esa industria.

En Ecuador la organización y coordinación de las afectadas por la minería continúa. El 9 de octubre se reunieron en Pallatanga (Chimborazo) convocados por el Comité de Defensa de la Vida y la Naturaleza de este cantón, representantes de comunidades, organizaciones y autoridades para continuar “la resistencia contra las transnacionales mineras a pesar de la represión, persecución y criminalización que implementa el Estado y el gobierno para proteger a las corporaciones saqueadoras de minerales”. La actividad de las grandes mineras ha sido objeto del mayor conflicto entre el gobierno de Rafael Correa y la ciudadanía ecuatoriana

Notas


Rebelion


Imágenes google

[1] www.noalamina.org
[2] www.cerrejon.com
[3] http://carbunion.com
[4] www.noalamina.org/mineria-la...

Fuente: http://www.ecologistasenaccion.org/article19964.html



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Exhibe la Cátedra Caminante “Tata Juan Chávez Alonso” los proyectos de muerte que amenazan a los pueblos indios

Acueductos, carreteras, minas, planes inmobiliarios y un sinfín de megaproyectos que invaden los territorios indígenas del país, se expusieron hoy en el relanzamiento del Congreso Nacional Indígena (CNI).

Gloria Muñoz Ramírez y Adazahira Chávez
Foto: Santiago Navarro
Desinformémonos


San Cristóbal de las Casas, Chiapas. Un muestrario interminable de agravios a los pueblos indios de México se presentó en el primer día de los trabajos de la “Cátedra Caminante Tata Juan Chávez”, que con la participación de cientos de delegados de pueblos, naciones y tribus indígenas del país, del subcomandante Moisés y de un grupo de comandantes y bases de apoyo zapatistas, inició hoy en el Centro de Capacitación Indígena (CIDECI), con el fin de fortalecer la defensa de los territorios y su autonomía.

Durante la primera de dos jornadas previstas, se fue deshilvanando la ofensiva más severa que han enfrentado los pueblos indios desde la colonia española. Acueductos, carreteras, minas, planes inmobiliarios y un sinfín de megaproyectos que invaden los territorios indígenas del país, acompañados de estrategias de división, contrainsurgencia y represión abierta, se fueron exponiendo. Todos los delegados, sin excepción, coincidieron en lo importante de unir sus resistencias para enfrentar el despojo.

La inauguración de la Cátedra Caminante “Tata Juan Chávez Alonso” contó con la presencia también de los comandantes zapatistas Tacho, Zebedeo y Moisés. En su participación, el subcomandante Moisés pidió a los representantes yaquis, tzeltales, purhépechas, nahuas, hñähñus y zapotecos, entre otros, mantener fuera de intereses económicos sus luchas que, afirmó, sostendrán unidos.

Acompañados de una lluvia intermitente de los Altos de Chiapas, comenzaron los testimonios de las resistencias de los pueblos, que se dividieron en bloques geográficos, del norte al sur. Los yaquis denunciaron el despojo de agua que los mantiene tomando una carretera en Sonora desde finales de mayo; los kumiai de Baja California afirmaron, a través de un mensaje escrito, que como “indios de la tierra seguimos firmes en la lucha por recuperación de tierras y de todo lo que heredaron los dioses”.

La mitad del auditorio está compuesto por jóvenes zapatistas que toman notas, con pasamontañas que indican su pertenencia al Caracol I, con sede en Oventik. Con atención, las jóvenes siguieron el testimonio de Magdalena García Durán, mazahua detenida en 2006 durante el operativo contra el pueblo de San Salvador Atenco, quien relató sus vivencias cotidianas de discriminación con policías que la agredían por portar trenzas largas.

El comunero José Cruz, de Milpa Alta, en el Distrito Federal, dio lectura a una carta que Félix Serdán Nájera, combatiente jaramillista y mayor honorario insurgente del EZLN, le dio en 2011 para los integrantes del CNI y del EZLN. En el documento, el veterano guerrillero lanzó: “pongo mi corazón en ustedes”, y pidió seguir en pie de lucha y buscar una forma de comunicación permanente.

Lo zoques desplazados hacia Jalisco, por la erupción del volcán Chichonal en los setentas, afirmaron que, a pesar de que salieron de su territorio, se reconfiguran como pueblo en unión con  los zoques de Chiapas y pidieron ser reconocidos en esa diferencia. “Somos de antes, pero somos nuevos”, afirmó Fortino Domínguez, haciendo alusión a los zapatistas.

Con la voz del pueblo de Ayotitlán, Jalisco, llegó la historia de la lucha por recuperar sus tierras comunales y la resistencia ante la minera Peña Colorada, que amenaza con desaparecer a quienes se opongan a su operación. El pueblo coca de Mezcala, en el mismo estado, denunció la amenaza turística a su isla sagrada y la existencia de guardias blancas de los empresarios.

Desde Michoacán vino el mensaje de los nahuas de Ostula, que resaltaron su gran dolor por los 30 asesinados, cuatro desaparecidos y cien familias desplazadas que ha dejado su pelea contra el crimen organizado y los invasores mestizos, pero, afirmaron, “aún tenemos vida comunitaria y la posesión de tierras recuperadas”. Los purhépechas de Cherán recordaron su “Ya Basta”, como llaman a su insurrección del 15 de abril de 2011 contra los talabosques. Afirmaron que es difícil hablar de autonomía, pues “el mal gobierno y partidos cada día atacan y rondan más agresivamente con sus programas para que nos desanimemos”.

Siguieron los testimonios de una comunidad ecológica en Michoacán, de los pueblos de la sierra del Ajusco en el Distrito Federal –que, unidos, viven las presiones de la mancha urbana y el proyecto carretero Arco Sur en su territorio, que constituye el 40 por ciento de las tierras de la capital del país- y otros, que, como señaló el purhépecha Elpidio, de Arantepacua, “compartimos un mundo de problemas, pero también de esperanza como pueblos originarios para reforzar nuestra convivencia colectiva y comunitaria”.

Los trabajos del CNI, fundado en 1996 en Nurío, Michoacán, continuarán el resto del día 17 y todo el 18 de agosto. Se prevé, dado el carácter itinerante de lacátedra, la realización de otras sesiones en “distintos puntos de la América originaria en todo el continente, conforme la geografía y el calendario que vayan acordando sus convocantes y quienes se adhieran en su oportunidad”, señaló el EZLN en la convocatoria.

Publicado el 17 de agosto de 2013



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Inicia Cátedra Tata Juan Chávez Alonso en Congreso Nacional Indígena (CNI)

Buscan EZLN y pueblos originarios relanzar el Congreso Nacional Indígena

· Comenzó la cátedra Tata Juan Chávez A.

Los comandantes Irma y David y el subcomandante Moisés, acompañan a
María O’Higgins, esposa del pintor Pablo O’Higgins, en la inauguración de la
cátedra Tata Juan Chávez Alonso que se realizó en las instalaciones del Cideci
y a la que asistieron varias organizaciones sociales del pais · Foto Víctor Camacho
Elio Henríquez
La Jornada 18/08/2013

Con la asistencia de la comandancia del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), de 233 delegados del Congreso Nacional Indígena (CNI), de autoridades comunitarias, representantes de pueblos, organizaciones indígenas y colectivos de al menos 19 estados del país, se inició en esta ciudad la cátedra Tata Juan Chávez Alonso que durará dos días.

En el contexto del acto, marcado por la primera aparición pública del subcomandante Moisés –rector de la Escuelita zapatista–, las organizaciones indígenas y pueblos origi­narios participantes se reunirán para proponer, con una convocatoria más amplia aún, el relanzamiento del CNI en México, según informó el EZLN.

Después de declarar inaugurados los trabajos en el Centro Integral de Capacitación Indígena (Cideci) Las Casas, el comandante David afirmó: Juan es un gran hermano y compañero porque entendió y se unió a nuestra lucha desde que nos levantamos en armas el 1º de enero de 1994; desde un principio muchos dijeron estar con nosotros, luego se hicieron a un lado y nos abandonaron.

Aseguró que el michoacano Chávez Alonso nunca nos dio la espalda, aún en los momentos difíciles; junto con otros compañeros arriesgó su vida al estar, caminar y trabajar con nosotros. Es un gran ejemplo para todos los pueblos indígenas de México y del mundo, pues siempre defendió su territorio, su cultura y toda la naturaleza.

Durante la ceremonia inaugural tomó la palabra María de la Fuente, viuda del pintor Pablo O’Higgins, quien donó más de 30 dibujos y litografías que han sido colocadas en el auditorio del Cideci, donde se realiza el encuentro. Los zapatistas son conscientes y saben por qué quieren luchar; otros no saben que tienen derechos y menos la forma de hacerlos valer, dijo.

Enseguida, Moisés expresó que el significado que nos dijo aquí el compañero Pablo es que no debe reinar el dinero como quiere el neoliberalismo, sino que deben reinar el arte y la cultura nueva, como el pueblo quiere.

Durante las exposiciones, en las que comandantes y comandantas permanecieron sentados al frente del auditorio junto con algunos invitados --entre ellos el ex rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, Pablo González Casanova y la abuela de los zapatistas, María Luisa Tomasini--, fue notaria la presencia de grupos del estado de México y de Michoacán.

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