12/10/13

Brevísima relación de la destrucción de las Indias

Brevísima relación de la destrucción de las Indias
[Crónica de Indias: Texto completo.]

Fray Bartolomé de las Casas

Brevísima relación de la destruición de las Indias, colegida por el obispo don fray Bartolomé de Las Casas o Casaus, de la orden de Santo Domingo, año 1552 

ARGUMENTO DEL PRESENTE EPÍTOME 

Todas las cosas que han acaecido en las Indias, desde su maravilloso descubrimiento y del principio que a ellas fueron españoles para estar tiempo alguno, y después, en el proceso adelante hasta los días de agora, han sido tan admirables y tan no creíbles en todo género a quien no las vido, que parece haber añublado1 y puesto silencio y bastantes a poner olvido a todas cuantas por hazañosas que fuesen en los siglos pasados se vieron y oyeron en el mundo. Entre estas son las matanzas y estragos de gentes inocentes y despoblaciones de pueblos, provincias y reinos que en ella se han perpetrado, y que todas las otras no de menor espanto. Las unas y las otras refiriendo a diversas personas que no las sabían, y el obispo don fray Bartolomé de las Casas o Casaus, la vez que vino a la corte después de fraile a informar al Emperador nuestro señor (como quien todas bien visto había), y causando a los oyentes con la relación de ellas una manera de éxtasis y suspensión de ánimos, fué rogado e importunado que de estas postreras pusiese algunas con brevedad por escripto. Él lo hizo, y viendo algunos años después muchos insensibles hombres que la cobdicia y ambición ha hecho degenerar del ser hombres, y sus facinorosas obras traído en reprobado sentido, que no contentos con las traiciones y maldades que han cometido, despoblando con exquisitas especies de crueldad aquel orbe, importunaban al rey por licencia y auctoridad para tornarlas a cometer y otras peores (si peores pudiesen ser), acordó presentar esta suma, de lo que cerca de esto escribió, al Príncipe nuestro señor, para que Su Alteza fuese en que se les denegase; y parecióle cosa conveniente ponella en molde, porque Su Alteza la leyese con más facilidad. Y esta es la razón del siguiente epítome, o brevísima relación.
FIN DEL ARGUMENTO

PRÓLOGO

Del obispo fray Bartolomé de las Casas o Casaus para el muy alto y muy poderoso señor el príncipe de las Españas, don Felipe, nuestro señor


Muy alto e muy poderoso señor:


Como la Providencia Divina tenga ordenado en su mundo que para direción y común utilidad del linaje humano se constituyesen, en los reinos y pueblos, reyes, como padres y pastores (según los nombra Homero), y, por consiguiente, sean los más nobles y generosos miembros de las repúblicas, ninguna dubda de la rectitud de sus ánimos reales se tiene, o con recta razón se debe tener, que si algunos defectos, nocumentos y males se padecen en ellas, no ser otra la causa sino carecer los reyes de la noticia de ellos. Los cuales, si les constasen, con sumo estudio y vigilante solercia extirparían. Esto parece haber dado a entender la divina Escriptura de los proverbios de Salomón. Rex qui sedet in solio iudicit, dissipatomne malum intuitu suo. Porque de la innata y natural virtud del rey, así se supone, conviene a saber, que la noticia sola del mal de su reino es bastantísima para que lo disipe, y que ni por un momento solo, en cuanto en sí fuere, lo pueda sufrir.

Considerando, pues, yo (muy poderoso señor), los males e daños, perdición e jacturas (de los cuales nunca otros iguales ni semejantes se imaginaron poderse por hombres hacer) de aquellos tantos y tan grandes e tales reinos, y, por mejor decir, de aquel vastísimo e nuevo mundo de las Indias, concedidos y encomendados por Dios y por su Iglesia a los reyes de Castilla para que se los rigiesen e gobernasen, convirtiesen e prosperasen temporal y espiritualmente, como hombre que por cincuenta años y más de experiencia, siendo en aquellas tierras presente los he visto cometer; que, constándole a Vuestra Alteza algunas particulares hazañas de ellos, no podría contenerse de suplicar a Su Majestad con instancia importuna que no conceda ni permita las que los tiranos inventaron, prosiguieron y han cometido [que] llaman conquistas, en las cuales, si se permitiesen, han de tornarse a hacer, pues de sí mismas (hechas contra aquellas indianas gentes, pacíficas, humildes y mansas que a nadie ofenden), son inicuas, tiránicas y por toda ley natural, divina y humana, condenadas, detestadas e malditas; deliberé, por no ser reo, callando, de las perdiciones de ánimas e cuerpos infinitas que los tales perpetraran, poner en molde algunas e muy pocas que los días pasados colegí de innumerables, que con verdad podría referir, para que con más facilidad Vuestra Alteza las pueda leer.


Y puesto que el arzobispo de Toledo, maestro de Vuestra Alteza, siendo obispo de Cartagena me las pidió e presentó a Vuestra Alteza, pero por los largos caminos de mar y de tierra que Vuestra Alteza ha emprendido, y ocupaciones frecuentes reales que ha tenido, puede haber sido que, o Vuestra Alteza no las leyó o que ya olvidadas las tiene, y el ansia temeraria e irracional de los que tienen por nada indebidamente derramar tan inmensa copia de humana sangre e despoblar de sus naturales moradores y poseedores, matando mil cuentos de gentes, aquellas tierras grandísimas, e robar incomparables tesoros, crece cada hora importunando por diversas vías e varios fingidos colores, que se les concedan o permitan las dichas conquistas (las cuales no se les podrían conceder sin violación de la ley natural e divina, y, por consiguiente, gravísimos pecados mortales, dignos de terribles y eternos suplicios), tuve por conveniente servir a Vuestra Alteza con este sumario brevísimo, de muy difusa historia, que de los estragos e perdiciones acaecidas se podría y debería componer.

Suplico a Vuestra Alteza lo resciba e lea con la clemencia e real benignidad que suele las obras de sus criados y servidores que puramente, por sólo el bien público e prosperidad del estado real, servir desean. Lo cual visto, y entendida la deformidad de la injusticia que a aquellas gentes inocentes se hace, destruyéndolas y despedazándolas sin haber causa ni razón justa para ello, sino por sola la codicia e ambición de los que hacer tan nefarias obras pretenden, Vuestra Alteza tenga por bien de con eficacia suplicar e persuadir a Su Majestad que deniegue a quien las pidiere tan nocivas y detestables empresas, antes ponga en esta demanda infernal perpetuo silencio, con tanto terror, que ninguno sea osado desde adelante ni aun solamente se las nombrar.

Cosa es esta (muy alto señor) convenientísima e necesaria para que todo el estado de la corona real de Castilla, espiritual y temporalmente, Dios lo prospere e conserve y haga bienaventurado. Amén. 


BREVÍSIMA RELACIÓN DE LA DESTRUICIÓN DE LAS INDIAS

Descubriéronse las Indias en el año de mil y cuatrocientos y noventa y dos. Fuéronse a poblar el año siguiente de cristianos españoles, por manera que ha cuarenta e nueve años que fueron a ellas cantidad de españoles; e la primera tierra donde entraron para hecho de poblar fué la grande y felicísima isla Española, que tiene seiscientas leguas en torno. Hay otras muy grandes e infinitas islas alrededor, por todas las partes della, que todas estaban e las vimos las más pobladas e llenas de naturales gentes, indios dellas, que puede ser tierra poblada en el mundo. La tierra firme, que está de esta isla por lo más cercano docientas e cincuenta leguas, pocas más, tiene de costa de mar más de diez mil leguas descubiertas, e cada día se descubren más, todas llenas como una colmena de gentes en lo que hasta el año de cuarenta e uno se ha descubierto, que parece que puso Dios en aquellas tierras todo el golpe o la mayor cantidad de todo el linaje humano.

Todas estas universas e infinitas gentes a todo género crió Dios los más simples, sin maldades ni dobleces, obedientísimas y fidelísimas a sus señores naturales e a los cristianos a quien sirven; más humildes, más pacientes, más pacíficas e quietas, sin rencillas ni bullicios, no rijosos, no querulosos, sin rencores, sin odios, sin desear venganzas, que hay en el mundo. Son asimismo las gentes más delicadas, flacas y tiernas en complisión e que menos pueden sufrir trabajos y que más fácilmente mueren de cualquiera enfermedad, que ni hijos de príncipes e señores entre nosotros, criados en regalos e delicada vida, no son más delicados que ellos, aunque sean de los que entre ellos son de linaje de labradores.


Son también gentes paupérrimas y que menos poseen ni quieren poseer de bienes temporales; e por esto no soberbias, no ambiciosas, no codiciosas. Su comida es tal, que la de los sanctos padres en el desierto no parece haber sido más estrecha ni menos deleitosa ni pobre. Sus vestidos, comúnmente, son en cueros, cubiertas sus vergüenzas, e cuando mucho cúbrense con una manta de algodón, que será como vara y media o dos varas de lienzo en cuadra. Sus camas son encima de una estera, e cuando mucho, duermen en unas como redes colgadas, que en lengua de la isla Española llamaban hamacas.

Son eso mesmo de limpios e desocupados e vivos entendimientos, muy capaces e dóciles para toda buena doctrina; aptísimos para recebir nuestra sancta fee católica e ser dotados de virtuosas costumbres, e las que menos impedimientos tienen para esto, que Dios crió en el mundo. Y son tan importunas desque una vez comienzan a tener noticia de las cosas de la fee, para saberlas, y en ejercitar los sacramentos de la Iglesia y el culto divino, que digo verdad que han menester los religiosos, para sufrillos, ser dotados por Dios de don muy señalado de paciencia; e, finalmente, yo he oído decir a muchos seglares españoles de muchos años acá e muchas veces, no pudiendo negar la bondad que en ellos veen:

«Cierto estas gentes eran las más bienaventuradas del mundo si solamente conocieran a Dios.»


En estas ovejas mansas, y de las calidades susodichas por su Hacedor y Criador así dotadas, entraron los españoles, desde luego que las conocieron, como lobos e tigres y leones cruelísimos de muchos días hambrientos. Y otra cosa no han hecho de cuarenta años a esta parte, hasta hoy, e hoy en este día lo hacen, sino despedazarlas, matarlas, angustiarlas, afligirlas, atormentarlas y destruirlas por las extrañas y nuevas e varias e nunca otras tales vistas ni leídas ni oídas maneras de crueldad, de las cuales algunas pocas abajo se dirán, en tanto grado, que habiendo en la isla Española sobre tres cuentos de ánimas que vimos, no hay hoy de los naturales de ella docientas personas. La isla de Cuba es cuasi tan luenga como desde Valladolid a Roma; está hoy cuasi toda despoblada. La isla de Sant Juan e la de Jamaica, islas muy grandes e muy felices e graciosas, ambas están asoladas. Las islas de los Lucayos, que están comarcanas a la Española y a Cuba por la parte del Norte, que son más de sesenta con las que llamaban de Gigantes e otras islas grandes e chicas, e que la peor dellas es más fértil e graciosa que la huerta del rey de Sevilla, e la más sana tierra del mundo, en las cuales había más de quinientas mil ánimas, no hay hoy una sola criatura. Todas las mataron trayéndolas e por traellas a la isla Española, después que veían que se les acababan los naturales della. Andando en navío tres años a rebuscar por ellas la gente que había, después de haber sido vendimiadas, porque un buen cristiano se movió por piedad para los que se hallasen convertirlos e ganarlos a Cristo, no se hallaron sino once personas, las cuales yo vide. Otras más de treinta islas, que están en comarca de la isla de Sant Juan, por la misma causa están despobladas e perdidas. Serán todas estas islas, de tierra, más de dos mil leguas, que todas están despobladas e desiertas de gente.

De la gran tierra firme somos ciertos que nuestros españoles por sus crueldades y nefandas obras han despoblado y asolado y que están hoy desiertas, estando llenas de hombres racionales, más de diez reinos mayores que toda España, aunque entre Aragón y Portugal en ellos, y más tierra que hay de Sevilla a Jerusalén dos veces, que son más de dos mil leguas.


Daremos por cuenta muy cierta y verdadera que son muertas en los dichos cuarenta años por las dichas tiranías e infernales obras de los cristianos, injusta y tiránicamente, más de doce cuentos de ánimas, hombres y mujeres y niños; y en verdad que creo, sin pensar engañarme, que son más de quince cuentos.

Dos maneras generales y principales han tenido los que allá han pasado, que se llaman cristianos, en estirpar y raer de la haz de la tierra a aquellas miserandas naciones. La una, por injustas, crueles, sangrientas y tiránicas guerras. La otra, después que han muerto todos los que podrían anhelar o sospirar o pensar en libertad, o en salir de los tormentos que padecen, como son todos los señores naturales y los hombres varones (porque comúnmente no dejan en las guerras a vida sino los mozos y mujeres), oprimiéndolos con la más dura, horrible y áspera servidumbre en que jamás hombres ni bestias pudieron ser puestas. A estas dos maneras de tiranía infernal se reducen e ser resuelven o subalternan como a géneros todas las otras diversas y varias de asolar aquellas gentes, que son infinitas.


La causa por que han muerto y destruído tantas y tales e tan infinito número de ánimas los cristianos ha sido solamente por tener por su fin último el oro y henchirse de riquezas en muy breves días e subir a estados muy altos e sin proporción de sus personas (conviene a saber):

por la insaciable codicia e ambición que han tenido, que ha sido mayor que en el mundo ser pudo, por ser aquellas tierras tan felices e tan ricas, e las gentes tan humildes, tan pacientes y tan fáciles a sujetarlas; a las cuales no han tenido más respecto ni dellas han hecho más cuenta ni estima (hablo con verdad por lo que sé y he visto todo el dicho tiempo), no digo que de bestias (porque pluguiera a Dios que como a bestias las hubieran tractado y estimado), pero como y menos que estiércol de las plazas. Y así han curado de sus vidas y de sus ánimas, e por esto todos los números e cuentos dichos han muerto sin fee, sin sacramentos. Y esta es una muy notoria y averiguada verdad, que todos, aunque sean los tiranos y matadores, la saben e la confiesan: que nunca los indios de todas las Indias hicieron mal alguno a cristianos, antes los tuvieron por venidos del cielo, hasta que, primero, muchas veces hubieron recebido ellos o sus vecinos muchos males, robos, muertes, violencias y vejaciones dellos mesmos.

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DE LA ISLA ESPAÑOLA 

En la isla Española, que fué la primera, como dijimos, donde entraron cristianos e comenzaron los grandes estragos e perdiciones destas gentes e que primero destruyeron y despoblaron, comenzando los cristianos a tomar las mujeres e hijos a los indios para servirse e para usar mal dellos e comerles sus comidas que de sus sudores e trabajos salían, no contentándose con lo que los indios les daban de su grado, conforme a la facultad que cada uno tenía (que siempre es poca, porque no suelen tener más de lo que ordinariamente han menester e hacen con poco trabajo e lo que basta para tres casas de a diez personas cada una para un mes, come un cristiano e destruye en un día) e otras muchas fuerzas e violencias e vejaciones que les hacían, comenzaron a entender los indios que aquellos hombres no debían de haber venido del cielo; y algunos escondían sus comidas; otros sus mujeres e hijos; otros huíanse a los montes por apartarse de gente de tan dura y terrible conversación. Los cristianos dábanles de bofetadas e puñadas y de palos, hasta poner las manos en los señores de los pueblos. E llegó esto a tanta temeridad y desvergüenza, que al mayor rey, señor de toda la isla, un capitán cristiano le violó por fuerza su propia mujer.

De aquí comenzaron los indios a buscar maneras para echar los cristianos de sus tierras:

pusiéronse en armas, que son harto flacas e de poca ofensión e resistencia y menos defensa (por lo cual todas sus guerras son poco más que acá juegos de cañas e aun de niños); los cristianos con sus caballos y espadas e lanzas comienzan a hacer matanzas e crueldades extrañas en ellos. Entraban en los pueblos, ni dejaban niños y viejos, ni mujeres preñadas ni paridas que no desbarrigaban e hacían pedazos, como si dieran en unos corderos metidos en sus apriscos. Hacían apuestas sobre quién de una cuchillada abría el hombre por medio, o le cortaba la cabeza de un piquete o le descubría las entrañas. Tomaban las criaturas de las tetas de las madres, por las piernas, y daban de cabeza con ellas en las peñas. Otros, daban con ellas en ríos por las espaldas, riendo e burlando, e cayendo en el agua decían:


bullís, cuerpo de tal; otras criaturas metían a espada con las madres juntamente, e todos cuantos delante de sí hallaban. Hacían unas horcas largas, que juntasen casi los pies a la tierra, e de trece en trece, a honor y reverencia de Nuestro Redemptor e de los doce apóstoles, poniéndoles leña e fuego, los quemaban vivos. Otros, ataban o liaban todo el cuerpo de paja seca pegándoles fuego, así los quemaban. Otros, y todos los que querían tomar a vida, cortábanles ambas manos y dellas llevaban colgando, y decíanles:

"Andad con cartas." Conviene a saber, lleva las nuevas a las gentes que estaban huídas por los montes. Comúnmente mataban a los señores y nobles desta manera:

que hacían unas parrillas de varas sobre horquetas y atábanlos en ellas y poníanles por debajo fuego manso, para que poco a poco, dando alaridos en aquellos tormentos, desesperados, se les salían las ánimas.

Una vez vide que, teniendo en las parrillas quemándose cuatro o cinco principales y señores (y aun pienso que había dos o tres pares de parrillas donde quemaban otros), y porque daban muy grandes gritos y daban pena al capitán o le impedían el sueño, mandó que los ahogasen, y el alguacil, que era peor que el verdugo que los quemaba (y sé cómo se llamaba y aun sus parientes conocí en Sevilla), no quiso ahogarlos, antes les metió con sus manos palos en las bocas para que no sonasen y atizoles el fuego hasta que se asaron de despacio como él quería. Yo vide todas las cosas arriba dichas y muchas otras infinitas. Y porque toda la gente que huir podía se encerraba en los montes y subía a las sierras huyendo de hombres tan inhumanos, tan sin piedad y tan feroces bestias, extirpadores y capitales enemigos del linaje humano, enseñaron y amaestraron lebreles, perros bravísimos que en viendo un indio lo hacían pedazos en un credo, y mejor arremetían a él y lo comían que si fuera un puerco. Estos perros hicieron grandes estragos y carnecerías. Y porque algunas veces, raras y pocas, mataban los indios algunos cristianos con justa razón y santa justicia, hicieron ley entre sí, que por un cristiano que los indios matasen, habían los cristianos de matar cien indios.


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LOS REINOS QUE HABÍA EN LA ISLA ESPAÑOLA

Había en esta isla Española cinco reinos muy grandes principales y cinco reyes muy poderosos, a los cuales cuasi obedecían todos los otros señores, que eran sin número, puesto que algunos señores de algunas apartadas provincias no reconocían superior dellos alguno. El un reino se llamaba Maguá, la última sílaba aguda, que quiere decir el reino de la vega. Esta vega es de las más insignes y admirables cosas del mundo, porque dura ochenta leguas de la mar del Sur a la del Norte. Tiene de ancho cinco leguas y ocho hasta diez y tierras altísimas de una parte y de otra. Entran en ella sobre treinta mil ríos y arroyos, entre los cuales son los doce tan grandes como Ebro y Duero y Guadalquivir; y todos los ríos que vienen de la una sierra que está al Poniente, que son los veinte y veinte y cinco mil, son riquísimos de oro. En la cual sierra o sierras se contiene la provincia de Cibao, donde se dicen las minas de Cibao, donde sale aquel señalado y subido en quilates oro que por acá tiene gran fama. El rey y señor deste reino se llamaba Guarionex; tenía señores tan grandes por vasallos, que juntaba uno dellos dieciséis mil hombre de pelea para servir a Guarionex, e yo conocí a algunos dellos. Este rey Guarionex era muy obediente y virtuoso, y naturalmente pacífico, y devoto a los reyes de Castilla, y dió ciertos años su gente, por su mandado, cada persona que tenía casa, lo hueco de un cascabel lleno de oro, y después, no pudiendo henchirlo, se lo cortaron por medio e dió llena mitad, porque los indios de aquella isla tenían muy poca o ninguna industria de coger o sacar el oro de las minas. Decía y ofrescíase este cacique a servir al rey de Castilla con hacer una labranza que llegase desde la Isabela, que fué la primera población de los cristianos, hasta la ciudad de Sancto Domingo, que son grandes cincuenta leguas, porque no le pidiesen oro, porque decía, y con verdad, que no lo sabían coger sus vasallos. La labranza que decía que haría sé yo que la podía hacer y con grande alegría, y que valiera más al rey cada año de tres cuentos de castellanos, y aun fuera tal que causara esta labranza haber en la isla hoy más de cincuenta ciudades tan grandes como Sevilla.


El pago que dieron a este rey y señor, tan bueno y tan grande, fué deshonrarlo por la mujer, violándosela un capitán mal cristiano:

él, que pudiera aguardar tiempo y juntar de su gente para vengarse, acordó de irse y esconderse sola su persona y morir desterrado de su reino y estado a una provincia que se decía de los Ciguayos, donde era un gran señor su vasallo. Desde que lo hallaron menos los cristianos no se les pudo encubrir:

van y hacen guerra al señor que lo tenía, donde hicieron grandes matanzas, hasta que en fin lo hobieron de hallar y prender, y preso con cadenas y grillos lo metieron en una nao para traerlo a Castilla. La cual se perdió en la mar y con él se ahogaron muchos cristianos y gran cantidad de oro, entre lo cual pereció el grano grande, que era como una hogaza y pesaba tres mil y seiscientos castellanos, por hacer Dios venganza de tan grandes injusticias.

El otro reino se decía del Marién, donde agora es el Puerto Real, al cabo de la Vega, hacia el Norte, y más grande que el reino de Portugal, aunque cierto harto más felice y digno de ser poblado, y de muchas y grandes sierras y minas de oro y cobre muy rico, cuyo rey se llamaba Guacanagarí (última aguda), debajo del cual había muchos y muy grandes señores, de los cuales yo vide y conocí muchos, y a la tierra deste fué primero a parar el Almirante viejo que descubrió las Indias; al cual recibió la primera vez el dicho Guacanagarí, cuando descubrió la isla, con tanta humanidad y caridad, y a todos los cristianos que con él iban, y les hizo tan suave y gracioso recibimiento y socorro y aviamiento (perdiéndosele allí aun la nao en que iba el Almirante), que en su misma patria y de sus mismos padres no lo pudiera recibir mejor. Esto sé por relación y palabras del mismo Almirante. Este rey murió huyendo de las matanzas y crueldades de los cristianos, destruído y privado de su estado, por los montes perdido. Todos los otros señores súbditos suyos murieron en la tiranía y servidumbre que abajo será dicha.


El tercero reino y señorío fué la Maguana, tierra también admirable, sanísima y fertilísima, donde agora se hace la mejor azúcar de aquella isla. El rey del se llamó Caonabó. Éste en esfuerzo y estado y gravedad y cerimonias de su servicio, excedió a todos los otros. A éste prendieron con una gran sutileza y maldad, estando seguro en su casa. Metiéronlo después en un navío para traello a Castilla, y estando en el puerto seis navíos para se partir, quiso Dios mostrar ser aquella con las otras grande iniquidad y injusticia y envió aquella noche una tormenta que hundió todos los navíos y ahogó todos los cristianos que en ellos estaban, donde murió el dicho Caonabó cargado de cadenas y grillos. Tenía este señor tres o cuatro hermanos muy varoniles y esforzados como él; vista la prisión tan injusta de su hermano y señor y las destruiciones y matanzas que los cristianos en los otros reinos hacían, especialmente desde que supieron que el rey su hermano era muerto, pusiéronse en armas para ir a cometer y vengarse de los cristianos; van los cristianos a ellos con ciertos de caballo (que es la más perniciosa arma que puede ser para entre indios) y hacen tanto estragos y matanzas que asolaron y despoblaron la mitad de todo aquel reino.

El cuarto reino es el que se llamó de Xaraguá; éste era como el meollo o médula o como la corte de toda aquella isla; excedía a la lengua y habla ser más polida; en la policía y crianza más ordenada y compuesta; en la muchedumbre de la nobleza y generosidad, porque había muchos y en gran cantidad señores y nobles; y en la lindeza y hermosura de toda la gente, a todos los otros. El rey y señor dél se llamaba Behechio; tenía una hermana que se llamaba Anacaona. Estos dos hermanos hicieron grandes servicios a los reyes de Castilla e inmensos beneficios a los cristianos, librándolos de muchos peligros de muerte, y después de muerto el rey Behechio quedó en el reino por señora Anacaona. Aquí llegó una vez el gobernador que gobernaba esta isla con sesenta de caballo y más trecientos peones, que los de caballos solos bastaban para asolar a toda la isla y la tierra firme, y llegáronse más de trescientos señores a su llamado seguros, de los cuales hizo meter dentro de una casa de paja muy grande los más señores por engaño, e metidos les mandó poner fuego y los quemaron vivos. A todos los otros alancearon e metieron a espada con infinita gente, e a la señora Anacaona, por hacerle honra, ahorcaron. Y acaescía algunos cristianos, o por piedad o por codicia, tomar algunos niños para ampararlos no los matasen, e poníanlos a las ancas de los caballos:

venía otro español por detrás e pasábalo con su lanza. Otrosí, estaba el niño en el suelo, le cortaban las piernas con el espada. Alguna gente que pudo huir desta tan inhumana crueldad, pasáronse a una isla pequeña que está cerca de allí ocho leguas en la mar, y el dicho gobernador condenó a todos estos que allí se pasaron que fuesen esclavos, porque huyeron de la carnicería.


El quinto reino se llamaba Higüey e señoreábalo una reina vieja que se llamó Higuanamá. A ésta ahorcaron; e fueron infinitas las gentes que yo vide quemar vivas y despedazar e atormentar por diversas y nuevas maneras de muertes e tormentos y hacer esclavos todos los que a vida tomaron. Y porque son tantas las particularidades que en estas matanzas e perdiciones de aquellas gentes ha habido, que en mucha escritura no podrían caber (porque en verdad que creo que por mucho que dijese no pueda explicar de mil partes una), sólo quiero en lo de las guerras susodichas concluir con decir e afirmar que en Dios y en mi conciencia que tengo por cierto que para hacer todas las injusticias y maldades dichas e las otras que dejo e podría decir, no dieron más causa los indios ni tuvieron más culpa que podrían dar o tener un convento de buenos e concertados religiosos para robarlos e matarlos y los que de la muerte quedasen vivos, ponerlos en perpetuo cautiverio e servidumbre de esclavos. Y más afirmo, que hasta que todas las muchedumbres de gentes de aquella isla fueron muertas e asoladas, que pueda yo creer y conjecturar, no cometieron contra los cristianos un solo pecado mortal que fuese punible por hombres; y los que solamente son reservados a Dios, como son los deseos de venganza, odio y rancor que podían tener aquellas gentes contra tan capitales enemigos como les fueron los cristianos, éstos creo que cayeron en muy pocas personas de los indios, y eran poco más impetuosos e rigurosos, por la mucha experiencia que dellos tengo, que de niños o muchachos de diez o doce años. Y sé por cierta e infalible sciencia que los indios tuvieron siempre justísima guerra contra los cristianos, e los cristianos una ni ninguna nunca tuvieron justa contra los indios, antes fueron todas diabólicas e injustísimas e mucho más que de ningún tirano se puede decir del mundo; e lo mismo afirmo de cuantas han hecho en todas las Indias.

Después de acabadas las guerras e muertes en ellas, todos los hombres, quedando comúnmente los mancebos y mujeres y niños, repartiéronlos entre sí, dando a uno treinta, a otro cuarenta, a otro ciento y docientos (según la gracia que cada uno alcanzaba con el tirano mayor, que decían gobernador). Y así repartidos a cada cristiano dábanselos con esta color:

que los enseñase en las cosas de la fe católica, siendo comúnmente todos ellos idiotas y hombres crueles, avarísimos e viciosos, haciéndoles curas de ánimas. Y la cura o cuidado que dellos tuvieron fué enviar los hombres a las minas a sacar oro, que es trabajo intolerable, e las mujeres ponían en las estancias, que son granjas, a cavar las labranzas y cultivar la tierra, trabajo para hombres muy fuertes y recios. No daban a los unos ni a las otras de comer sino yerbas y cosas que no tenían sustancia; secábaseles la leche de las tetas a las mujeres paridas, e así murieron en breve todas las criaturas. Y por estar los maridos apartados, que nunca vían a las mujeres, cesó entre ellos la generación; murieron ellos en las minas, de trabajos y hambre, y ellas en las estancias o granjas, de lo mesmo, e así se acabaron tanta e tales multitudes de gentes de aquella isla; e así se pudiera haber acabado todas las del mundo. Decir las cargas que les echaban de tres y cuatro arrobas, e los llevaban ciento y doscientas leguas (y los mismos cristianos se hacían llevar en hamacas, que son como redes, acuestas de los indios), porque siempre usaron dellos como de bestias para cargar. Tenían mataduras en los hombros y espaldas, de las cargas, como muy matadas bestias; decir asimismo los azotes, palos, bofetadas, puñadas, maldiciones e otros mil géneros de tormentos que en los trabajos les daban, en verdad que en mucho tiempo ni papel no se pudiese decir e que fuese para espantar los hombres.


Y es de notar que la perdición destas islas y tierras se comenzaron a perder y destruir desde que allá se supo la muerte de la serenísima reina doña Isabel, que fué el año de mil e quinientos e cuatro, porque hasta entonces sólo en esta isla se habían destruído algunas provincias por guerras injustas, pero no de todo, y éstas por la mayor parte y cuasi todas se le encubrieron a la Reina. Porque la Reina, que haya santa gloria, tenía grandísimo cuidado e admirable celo a la salvación y prosperidad de aquellas gentes, como sabemos los que lo vimos y palpamos con nuestros ojos e manos los ejemplos desto.

Débese de notar otra regla en esto:

que en todas las partes de las Indias donde han ido y pasado cristianos, siempre hicieron en los indios todas las crueldades susodichas, e matanzas, e tiranías, e opresiones abominables en aquellas inocentes gentes; e añadían muchas más e mayores y más nuevas maneras de tormentos, e más crueles siempre fueron porque los dejaba Dios más de golpe caer y derrocarse en reprobado juicio o sentimiento.

8/10/13

Remedios Varo: a medio siglo

Remedios Varo (1908-1963). Hace 50 años, un 8 de octubre, falleció la pintora
Foto Archivo. La Jornada
Teresa del Conde
La Jornada 08/10/2013

Un martes como hoy, hace 50 años, murió Remedios Varo. El trabajo biográfico más completo que se le ha dedicado a la pintora nacida en (Anglès, la Selva) Girona, en 1908, corresponde a Janet Kaplan y necesitaría una redición por parte de la misma autora. 

Egresada de Columbia University y con apoyos de varias instituciones, Kaplan realizó una investigación que le tomó ocho años. Su libro publicado por Abbeville Press, se titula Unexpected Jourrneys. The Art and Life of Remedios Varo.

Entrevistó a un sinnúmero de personas, vio prácticamente toda la obra localizada hasta 1988, leyó lo más que pudo y, sobre todo, Janet Kaplan tuvo acceso de primera mano al archivo de Walter Gruen.

La única falla relevante que le encuentro a su libro es que la reproducción de las fotografías que le fueron tomadas a Remedios, es decir, las reproducidas en el volumen, por desgracia, adolecen de pies de foto que arrojen datos siquiera mínimos, además de que hay una equivocada en cuanto a su montaje.

No es verdad que Kaplan avale la hipótesis de un posible suicidio de Remedios Varo, cosa que llegó a pensarse, debido a lo imprevisto de la noticia y a lo bien conservada y jovial que lucía la pintora.

Con todo y su nariz algo larga y con caballete (o incluso por eso), Remedios era muy bien parecida. Haciendo gala de inteligente y acentuado sentido del humor ese rasgo le inspiró la confección del cuadro titulado Visita al cirujano plástico, en el que aparece una figura a la puerta de una construcción gotizante con la nariz cubierta por un ligero velo que no la oculta, sino que le sirve de tendedero. En el escaparate hay un anuncio: una mujer ostenta tres hileras de senos de arriba abajo, perfectamente modelados.

En los años 50, se hizo retratar ante Gerard, un peluquero ficticio "que puede embellecerla" personalizado por su ex marido Gerardo Lizárraga, quien –como se sabe, al igual que Esteban Francés, se trasladó a México y no sólo eso–, Lizárraga vivió en la discreta ex vivienda de Remedios hasta que falleció, mucho después de la muerte de ella, quien supo conservar como amigos a quienes fueron sus cónyuges o amantes.

Al parecer la única excepción al respecto (hasta donde he podido enterarme) fue Benjamin Péret, su pareja desde Cataluña, con quien después de la etapa parisina y luego en Marsella, llegó a México con ella a fines de 1941. Compartieron vida hasta el regreso del poeta a Francia en 1947, si bien ya por entonces Remedios Varo estaba vinculada amorosamente con el piloto Jean Nicolle, quien en contraste con Péret, fue feliz en el exilio mexicano y era charming, como observó Kati Horna, a quien se deben las que quizá sean las más atractivas y sugerentes imágenes fotográficas que tenemos de la artista.

Hermosa, pero no en el sentido en que lo fue su íntima amiga Leonora Carrington, Remedios Varo tenía una figura perfecta, cintura muy estrecha, "de avispa" se decía, esbelta sin ser flaca, medía 1.56 metros según su pasaporte y era dueña de una espléndida cabellera castaña de matiz rojizo.

En una ocasión se platinó el pelo a la Mae West (existe fotografía), pero se dio cuenta de que eso no le iba bien, tal vez la hacía lucir demasiado pálida, sin contraste. Como quiera que sea, fue consciente de su apostura, conocía los elementos que enaltecían su físico, sabía coser, se vestía de maravilla y las fotos en las que aparece emergiendo de un doble petate o respaldada en uno, dan cuenta casi de un montaje que quizá ella misma urdió.


Con todo y lo que anoto, Remedios luciendo y luciéndose, temerosa de envejecer, su salud era endeble a pesar de que su médico la encontró bien durante la postrer visita que ella le hizo poco antes de esa infausta tarde.

Según historiales clínicos padecía afecciones gástricas y experimentaba fatiga. Cosa hasta cierto punto normal, pues según Janet Kaplan bebía café casi todo el día y llegaba a consumir más de dos o hasta tres paquetes de cigarrillos, de modo que un infarto pudo haber irrumpido esa tarde en que Roger Cossio y su esposa Carmina Díaz acudieron a la colonia Roma a comer con Walter Gruen y Remedios Varo, puesto que habían adquirido esa pintura tan inteligente y perceptiva titulada Los amantes, e iban a retirarla.

Se trata de los dos espejos idénticos, reflejándose entre sí. Después de una comida temprana a la europea, en la que se brindó moderadamente con cognac, el grupo se disolvió y al poco rato la asistenta doméstica, muy angustiada, cruzó la calle, ingresó a Margolín y le espetó a Walter que la señora estaba muy mal.

Walter se dio cuenta del infarto (tenía estudios médicos) y mientras buscaba ambulancia, medicamentos y ayuda probablemente sobrevino un segundo infarto masivo y ya no hubo nada que hacer.

Remedios Varo, quien siempre tuvo aversión a envejecer, fue sepultada en el Panteón Jardín de esta ciudad. Su primer exposición-homenaje póstumo, tuvo lugar al año siguiente.

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Información relacionada:

Mujeres para un siglo - Remedios Varó: la pintura


Fuente: RTVE2.
Remedios Varó, pintora catalana que se formó en la Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid y considerada la primera pintora surrealista de España. A lo largo del documental se intercalan las intervenciones de: Marina Núñez (artista plástica), Emili Rams (cronista del pueblo gerundense de Anglés), Juan Manuel Bonet y Beatriz Varó (sobrina de Remedios Varó) que hablan de su vida y de su obra.

Viajes inesperados: el arte y la vida de Remedios Varo  Per Janet A. Kaplan
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7/10/13

In Mexico, a voice for freedom, imprisoned

. October 7, 2013

Residents of the town of El Bosque in the Mexican state of Chiapas
march outside the local prison in to demand the freedom of political
prisoner Alberto Patishtan. (WNV/Moysés Zúñiga Santiago)
Protests swept across Latin America, Europe and the United States in September to demand the release of Mexican political prisoner Alberto Patishtan Gomez after a Chiapas court rejected his legal challenge and upheld his 60-year sentence. In New York City, people protested outside the Mexican Consulate to demand the “immediate and unconditional” liberation of Patishtan. Similar protests were held in Barcelona, ​​Paris, Madrid, Buenos Aires, Bogotá and several cities in Mexico, including in Veracruz, San Cristobal de las Casas, Mexico City and Cuernavaca.

More than 16,000 people have signed Amnesty International’s letter demanding freedom for the Tzotzil teacher, while in Mexico City, a group of activist and organizations formed the Committee for Freedom for Patishtan.

Since his imprisonment began 13 years ago, Patishtan has become one of the most recognizable political prisoners in Mexico — not only because no one outside the Mexican justice system believes he is guilty, but also because of his ongoing efforts to promote human rights from within prison. His story is both exceptional and, unfortunately, all too common.

Patishtan comes from the town of El Bosque, situated in the high mountains in Chiapas, a southeastern state of Mexico that borders Guatemala. He is indigenous maya Tsotsil. Since his imprisonment, he has focused on defending the rights of fellow indigenous people in prison, who often find themselves unjustly imprisoned for not being able to speak Spanish and not having access to a translator during trials. Known to his friends as “El Profe,” a nickname for teacher, Patishtan was already a community organizer before being imprisoned. Many contend that it was for this crime — that of challenging the established power structures — that he must face the rest of his days in prison, rather than the official alleged crime of murdering seven police officers.

“This struggle started about 13 years ago,” Patishtan explained a few weeks ago from the patio of his prison cell. He appeared surprisingly optimistic for having just learned, only a few days earlier, that the Chiapas state tribunal had decided to reject his arguments.

“This blow gives us more energy to re-double our attack,” he said. “I have to continue the path I’m on. My mission is to fight for justice and liberty of all who deserve it.” His legal defeat wasn’t the only bad news; he’d recently learned that cancerous tumors had returned, despite a previous operation.

Charges and contradictions  

In 2000, Patishtan was accused of murdering seven policeman in an ambush on July 12, 2000, near the town of El Bosque. One survivor of the attacks identified him as the attacker, while another stated that the attackers were hooded and therefore he couldn’t identify anyone’s faces. From the day of Patishtan’s arrest until now, his case has been filled with irregularities and contradictions.

According to multiple testimonies and official documents submitted during the trial, Patishtan was attending a work meeting with other rural teachers during the time of the ambush. But this alibi didn’t help his case, and further evidence — such as the fact that one of the witness testimonies was taken when medical records show the man to have been unconscious — wasn’t accepted.

In fact, the procedural irregularities in Patishtan’s case began as early as his arrest and detention, seven days after the homicides occurred, although there was no warrant. After two years of trial proceedings, the Tsotsil professor was sentenced to 60 years in prison on March 18, 2002. He has appealed multiple times without success.

September’s legal challenge exhausted the last possibility of his being declared innocent by Mexican courts. The only recourse in Mexico would be to seek a presidential pardon, although Patishtan has said he won’t ask for one because it wouldn’t clear his name. (His family, however, has supported the option, and his son, Hector, has appealed to a group of senators seeking to amend the criminal code to allow the president to pardon those who have not had access to adequate legal defense.)

His only other options would be to seek a declaration of amnesty, appeal for a humanitarian release due to his brain tumor, or to appeal to international courts such as the Inter-American Human Rights Court.

Chalk and a chalkboard

On September 24, celebrated as Prisoner’s Day in Mexico, Patishtan’s supporters gave him a wood-framed piece of paper to symbolize their belief in his innocence.  “Bad governments cannot resolve these problems of injustice,” his neighbors said upon passing the gift through the prison bars “but the people can. We can do our jobs, and as we are witnesses to his innocence, we [absolve him] by giving this recognition of innocence.”

One of Patishtan’s colleagues, Martín Ramírez López, stated the community’s version of the case even more clearly: “The only weapon Alberto, the Tsotsil professor, held in his hands was a piece of chalk and a chalkboard.” If Patishtan is in jail, Ramírez continued, “it is for political revenge.”

Political prisoner Alberto Patishtan inside his prison
cell on September 12, 2013, the day that a Chiapas
court rejected his legal challenge and upheld his
60-year sentence.
Before being incarcerated, Patishtan belonged to the National Coordinator of Education Workers and he led the Society of Social Solidarity, through which he organized educational activities and democratic community processes. He was also a leader in the town’s ejido organization. In Mexico, ejidos are communally owned agricultural lands, where each community member holds his or her own parcel.

The state of Chiapas is famous for being the birthplace and stronghold of the Zapatista movement. In response, the government has, for decades, waged low-intensity war to get rid of Zapatista insurgents and intimidate the local population that acts as their base of support. Usually this counter-insurgency consists of arrests, but sometimes the government extends even further. In June of 1998, two years before the ambush, there was a confrontation in El Bosque between Zapatista supporters and a group of police that resulted in the deaths of eight civilians and one policeman. An additional 53 people were detained — some were also subjected to torture.

While not affiliated with the Zapatistas, Patishtan’s community organizing often put him at odds with the region’s corrupt municipal mayor, and he frequently denounced the injustices of the local government. A month before the ambush, Patishtan organized a meeting that brought together representatives from 12 neighborhoods, as well as two ejido and communal commissaries, to publicly denounce the local government’s lack of transparency, poor management of resources and abuses of power. Their next action was to send a letter to the state governor demanding that the local mayor be fired for abuse and nepotism.

But the state governor didn’t fire the mayor. Instead, according to Patishtan’s colleague Ramírez López, the official instructed federal police to begin following community leaders. Two days later, the ambush took place. Seven days after that, Patishtan was detained.

“People already knew that Patishtan was being watched,” said Ramírez López. “They had him marked. They were just looking for a moment to create a problem and fabricate charges against him.”

One of too many  

Across the world, how many political prisoners are behind bars for a crime that they did not commit? How many began organizing from inside prison, convinced that this was the only way to get justice? How many were freed? How many continue behind bars?

Patishtan is one of many political prisoners who have sparked international movements for liberation. In the United States, now University of California philosophy professor Angela Davis was imprisoned and accused of murder and kidnapping for her affiliation with the Black Panthers and the United States Communist Party. The campaign for her freedom rocked the world, and the outcry led to her ultimate release. Yet others aren’t as lucky. Oscar López Rivera, who recently turned 70 behind bars, has been imprisoned for 32 years for fighting for Puerto Rico’s independence, while celebrated journalist Mumia Abu-Jamal has also spent more than three decades behind bar for his affiliation with the Black Power movement.

And what about the imprisonment of those at Guantanamo Bay? In 2011, government cables leaked by WikiLeaks revealed that the United States was holding hundreds of people it knew to be innocent or not serious threats. Many more of those at the infamous prison have been detained under false accusations or those obtained under torture. And what about the Palestinian political prisoners locked up in Israeli prisons for the crime of nonviolent organizing and mobilizing in opposition to the occupation?

Patishtan is only one of so many political prisoners incarcerated around the world. And like so many of them, from a prison cell in Chiapas, he continues to fight for his freedom.

Organizing from within

In 2006, Patishtan returned to organizing — this time from behind bars. He and other political prisoners from Chiapas started the group La Voz Del Amate, named after the prison in which they were held. That year he also became an adherent of the Zapatista Sixth Declaration of Lacandon Jungle.

On February 25, 2008, members of La Voz launched a hunger strike that lasted 41 days and won freedom for all the members of La Voz except for Patishtan. Instead, he was transferred to the maximum-security prison in the nearby town of Copainalá.

When Patishtan returned to the El Amate prison, he was the only member of La Voz remaining. He requested to be transferred to a prison in San Cristóbal de Las Casas, where he began the organization Solidarios con La Voz del Amate. The group taught Spanish to indigenous prisoners in order to help them advocate against abuse, both in prison and in courtrooms. One of his pupils was 32-year-old Pedro López Jiménez who worked as a street vendor in Tenejapa, Chiapas, before being imprisoned. Patishtan inspired López to study international humanitarian law and work to promote human rights in prison. When Patishtan’s glaucoma kept him from seeing and writing, López became his secretary before being released recently. “Alberto is my inspiration and my teacher, and I want to follow in his steps and teach others,” he said.

That group of 12 Solidarios supported incarcerated people, particularly those who were indigenous or whose due process rights had been violated. In September 2011, he and members of the solidarity group launched a month-long hunger strike to demand their freedom.

“You lose your fear of death because you know you are fighting for justice,” Patishtan said. He explains that carrying out acts of resistance that could cost one’s life requires both preparation inside the prison as well as support groups on the outside. And it requires internal preparation. “It should be love that moves you [to strike], and not anger,” he explained.

Unlike the first hunger strike — which won members of the group their freedom — this second strike was punished harshly. Three weeks into the strike, Patishtan was forcibly transferred to a maximum-security prison in the northwest state of Sinaloa, more than a thousand miles from Chiapas.

Unrecognized justice

Patishtan is now back in a prison in his home state, where the organizing for his freedom continues on both sides of the prison bars. While nine of the Solidarios were freed this summer, Patishtan remains with three fellow organizers. On the outside, his outspoken denouncement of the judicial system has inspired many in Mexican civil society, including his two children, 22-year-old Gaby and 17-year-old Hector, to become activists and organize for his freedom and that of other political prisoners.

He has a clear understanding of why he is not yet free. “Maybe it is because of my color, or because I am indigenous. It’s probably because I’m not a foreigner, or a white person, or someone who can speak many languages. Nor do I have the economic power.”

Yet, despite the recent defeat, he is still optimistic. “Justice exists,” he said. “You have to keep searching for it. Divine and human justice exists — whether authority wants to recognize it or not.”

Meanwhile, across the world, groups continue to organize for his release. As the Movement for Justice in El Barrio said in a statement after the protest at the Mexican consulate in New York City, “Although we are geographically far away from our beloved Mexico, the border will not stop us from continuing to fight for justice and freedom for our brother. We are outraged. The whole world is watching the progress of this case with concern.”

This article was translated from the original Spanish by Lela Singh.

This story was made possible by our members. Become one today.

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Conceden a Nestlé patentes de miles de componentes que produce el cuerpo humano

No solo Monsanto patenta componentes de la naturaleza, como semillas, orientando a los agricultores a comprar sólo aquellas certificadas, sino que Nestlé ahora está patentando componentes propios del ser humano, como la leche materna y otros elementos corporales. Advierten que "es una locura" que se conceda a compañías patentes que se relacionan a la leche materna, células y fluidos


La Organización Netzfrauen destacó que el hecho que los productos naturales, ya sean humanos o del mundo vegetal, como las semillas de las plantas, estén siendo patentadas y pasen a ser propiedad de grandes corporaciones es un gran cambio de gestión, que permite sólo a ellos su poder y dominio.

Netzfrauen criticó el hecho que la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) de EE.UU. defina a las células humanas como un fármaco, de manera que puedan entrar en competencia de los productos registrados.

“Los pechos son de las mujeres y la leche que ellas producen les pertenece”.

“La personas tienen sus células madre y sus fluidos tisulares. Una compañía que concede patentes que se relacionan con la leche materna es sólo locura”, destacó en su reporte.

El ser humano cuenta con estos productos propios para poder defender el cuerpo de posibles virus y bacterias y otras enfermedades.

La leche materna cuenta con proteínas, lactosa, carbohidratos, triglicéridos y la grasa de la leche. Contiene el ácido oleico, que elimina las células tumorales grasos, además de los ácidos grasos insaturados y los ácidos grasos insaturados.

Con la lactancia, que en tiempos modernos se redujo a unos seis meses, y que en el pasado llegaba a los dos años, los bebés se mantienen sanos hasta que forman su propio sistema inmunitario y defensas que perdurarán en la vida.

“El material genético en la leche materna no puede ser patentado para fines comerciales”, señala Netzfrauen, destacando que tampoco puede disponerse "como una factor adicional a sus patentes existentes”.

En el mes de julio, la organización informó que Nestlé tenía 2.000 patentes de componentes de la leche materna.

Venta de productos paralelos

Paralelamente al cuestionamiento ético de la certificación de productos propios del cuerpo humano, en las redes sociales e Internet surgen negocios al margen de la ley donde son mencionados estos componentes.

En fórum femeninos difundidos en Internet, se leen publicidades de productos que se describen como patentados y autorizados por algún Ministerio de Salud y que supuestamente incluyen componentes de la leche materna "patentado".

Estos productos vendidos en redes de comercio marginal, son normalmente ofrecidos para prevenir enfermedades como depresión, Alzheimer, cefalea y otros estados no normales, que pueden ser evitados con una sana alimentación desde la leche materna.

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Represión en México signo de este gobierno.

Ante los hechos de represión ocurridos el 2 de octubre en diversos estados de la república, como Distrito Federal, Oaxaca, Veracruz y Morelos, el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas externó su más profundo rechazo. En particular, ante la gravedad de las agresiones que sufrieron quienes documentaban y asistían a las personas violentadas durante las movilizaciones civiles y pacíficas realizadas en la ciudad de México.

El Frayba se solidariza con las y los integrantes del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, A.C. cuya labor de observación fue obstruida por las fuerzas de seguridad pública del Distrito Federal al ser encapsulados y golpeados por granaderos a pesar de haberse identificados como defensores, defensoras.

“Estos continuos eventos de represión nos alertan” afirmó en un boletín de prensa el Centro FrayBa, “hay un aumento en el autoritarismo de los gobiernos, concretado en el uso desproporcionado e indebido de la fuerza pública, corriendo el riesgo de concluir en lamentables hechos” recordando que hace cinco años un operativo policiaco derivó en la masacre de Chincultik en Miguel Hidalgo, municipio de La Trinitaria, Chiapas, donde fueron ejecutadas seis personas por agentes policíacos del estado durante un operativo.

Protestar es un derecho, reprimir es un delito.

Esta es una producción de la Red Boca de Polen en coordinación con el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas.

Escucha:

https://soundcloud.com/denunciachiapas/nf-represi-n-signo-de-este


Videoconferencia de la rueda de prensa en el Agustín Pro sobre la represión el día 2 de octubre en Distrito Federal

http://www.ustream.tv/recorded/39490594


Fuente: Chiapas Denuncia Pública (Frayba)

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Para dar un golpe ya no se necesitan ejércitos


Javier Borelli
Tiempo 06.10.2013

El sociólogo y analista político explica los métodos que impuso la globalización para provocar quiebres institucionales. El concepto de complicidad civil y las nuevas formas de la represión. De la Escuela de las Américas a las actuales calificadoras de riesgo.  

Los enemigos están entre nosotros, señaló Fidel Castro durante su viaje a Chile en 1971. A unos metros de él lo escuchaba el edecán militar designado a su visita, un tal Augusto Pinochet. El recuerdo es traído al presente por Marcos Roitman Rosenmann en su libro de reciente publicación Tiempos de oscuridad. Historia de los golpes de Estado en América Latina. Es que esa advertencia no ha perdido actualidad para el doctor en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid, quien sin embargo destaca que la metodología empleada para producir quiebres institucionales ha cambiado. Ya no son las fuerzas armadas las protagonistas, sino los organismos internacionales, los bancos o las "troikas", que no necesitan empuñar un arma o disparar un tiro.

"Detrás de la llamada ideología de la globalización, existe otra manera de dar los golpes de Estado. No necesitamos ejércitos. Tras la Segunda Guerra Mundial, los dictadores fueron eliminados bajo el criterio de nuevas formas de ejercicio del poder político. Estados Unidos necesitó, incluso en Latinoamérica post revolución cubana, la Alianza para el Progreso y construir regímenes formalmente democráticos para enfrentar las reformas agrarias, los cambios políticos nacionales, antioligárquicos, antiimperialistas, socialistas y anticapitalistas", explica el autor chileno cuya biografía está marcada por los regímenes autoritarios.

Roitman Rosenmann nació en Santiago de Chile en 1955. Comenzó a militar a los trece años y seis más tarde, en 1974, voló a Madrid escapándose del pinochetismo y completando el viaje que su padrastro había iniciado un tiempo atrás, cuando aquel republicano español decidió exiliarse en el angosto país sudamericano lejos del alcance del dictador ibérico Francisco Franco. El Generalísimo seguía en el poder cuando él llegó a España con 19 años y algunas materias de la carrera de Ingeniería aprobadas. Ya no volvería a radicarse a su país natal, pero seguiría con atención todo lo sucedido allí en los 17 años de dictadura y en el resto de la región latinoamericana, haciendo de esa historia su objeto de estudio. 

–En su libro repasa los golpes de Estado en la región y concluye que marchan juntos con el anticomunismo en la historia. ¿Cómo se evidencia esta característica?

–El anticomunismo está presente en los golpes antes de la Revolución Rusa. Es decir, antes de la constitución de la Unión Soviética. La mayoría de las socialdemocracias europeas tienen en común su flagrante anticomunismo. Pero ese anticomunismo era gelatinoso, difuso. No se concentraba en aspectos esenciales de una ideología consistente, sino que era más bien utilizado de una manera maniquea y arbitraria, pero creo que más bien inconsistente. Era, en cierta medida, una herramienta de trabajo. Se atacaba al partido comunista pero no solo a él, también al movimiento obrero, el sindicalismo clasista. Por eso, en realidad, yo planteo que el ataque está dirigido al socialismo-marxista, que me parece más riguroso que el marxismo-leninismo. A partir de la Segunda Guerra Mundial cambia absolutamente el concepto. Aparece un anticomunismo consistente. Porque aparece reflejado como enemigo interno en la necesidad de la agresión. Ese elemento gelatinoso se vuelve ya antisubversión. Se vuelve guerra contrainsurgente. Leyes de "defensa de la democracia" articuladas con la declaración de ilegalidad del Partido Comunista. Es decir que el anticomunismo aparece expresado de varias maneras y el comunismo aparece como un obstáculo a la construcción de un mundo libre.

–Y a la vez postula que las Fuerzas Armadas no accionan en soledad sino que forman parte de una alianza de clases que llevan adelante los golpes de Estado…

–Un golpe de Estado es una técnica de toma del poder. Es el ejercicio de un sector político que es desbancado y que quiere retomar la dinámica del poder. Suele estar a cargo de las instituciones del Estado. Entonces, ¿qué institución hegemónica en el siglo veinte con capacidad de lograr obediencia, controlar el territorio y tener las armas puede hacerse como instrumento del golpe de Estado? Las Fuerzas Armadas, que de la misma manera estuvieron vinculadas a partir de la Segunda Guerra Mundial a la construcción ideológica de los EE UU. Porque allí se formaron, de allí recibieron los fondos y la tecnología. Es la famosa Escuela de las Américas. Pero para eso tiene que haber una dinámica, que podríamos llamar la cocina política, donde el poder civil –que incluye a los partidos políticos de la derecha, los terratenientes, los industriales, el capital financiero, las grandes empresas multinacionales de la época– tuviera miedo de aquellas reformas que les quitaban el poder. Por todo esto puede verse que las Fuerzas Armadas no actuaron de la misma manera que los ejércitos en la época oligárquica. Los nuevos golpes militares tenían otra doctrina. El concepto geopolítico del Estado como cuerpo vivo atacado por aquellos elementos que quieren disolver la familia, la identidad nacional, introducir valores exógenos, contrarios a la patria, a la nación. Era un discurso genérico que se articuló justamente al anticomunismo. Ahí apareció la guerra psicológica, económica, política, la informática. Aquellos elementos que fueron construyendo los ejes para que el ejército actuara. Porque el ejército fue preparado para actuar cuando le dieran la orden.

–En los últimos años este planteo ha cobrado más fuerza en las sociedades latinoamericanas que cuestionan, y hasta promueven juicios, contra los "cómplices civiles" de las dictaduras.

–Cómplice no es el que actúa sino el que otorga. Por eso, yo no diría cómplices, sino partícipes de los golpes. Hay una frase de Jorge Rafael Videla, una vez preso, en la que dice que había empresarios que le decían que se había quedado corto con los que había matado… Entonces, esos son los responsables desde el punto de vista ideológico-político, en el ámbito de los partidos, empresarios y clase dominante que articularon, solventaron y armaron el golpe. Ahí no hay complicidad, son socios necesarios. 

–En los golpes de Estado que usted releva muestra a Estados Unidos como principal "organizador" de estas intervenciones. En las nuevas modalidades de golpe que usted llama "de guante blanco", ¿cree que mantiene ese rol?

–Simplemente hay que ver cuáles son las agencias de calificación de riesgo: estadounidenses. Lo que cambia es la forma, pero en el fondo EE UU sigue manteniendo la hegemonía. Cambia el mecanismo de ejercicio de esa hegemonía, por eso las Fuerzas Armadas pueden irse a los cuarteles. Porque otros realizan los golpes de Estado. En Chile se intentó un golpe de Estado de guante blanco contra Salvador Allende, juntando los dos tercios del Parlamento para destituirlo. Ese mecanismo tardó más de treinta años en producirse y ocurrió en Honduras en 2009. También con Fernando Lugo en Paraguay, en 2012. Pero ese siempre fue el objetivo, lo que pasa es que hubo un punto de inflexión que fue la Guerra Fría. Cuando acaba, Estados Unidos necesita otra forma de ejercicio de dominación porque el enemigo que los ataca, el comunismo, supuestamente ha sido derrotado. Curiosamente, entonces viene la primera invasión a Irak, en 1990. Y eso significa una concepción de los inicios del unilateralismo en el ámbito de que EE UU va a plantear, desde mi punto de vista, una tercera guerra mundial. Porque las guerras mundiales reconstruyen los órdenes. Tras la Segunda Guerra surgieron las Naciones Unidas, tras la primera guerra de Irak y luego con el atentado a las torres gemelas se produce otro cambio absoluto, que no quiere decir que EE UU haya perdido. Al contrario, EE UU tiene la hegemonía cultural y económica. Porque para el capitalismo no hay crisis. La crisis es para nosotros. Porque nosotros estamos viviendo en condiciones de esclavitud, nuestros jóvenes tienen el 70% de desempleo. Al capitalismo no le preocupa eso. No tiene límites para la explotación salvaje del mundo. Y EE UU opera en esa dinámica.

–Sin embargo, han surgido en América Latina gobiernos que han salido a denunciar el dominio estadounidense y a tratar de marcar límites...

–Por eso los golpes de Estado no han desaparecido. En Venezuela, Ecuador y Bolivia, por ejemplo, ha habido intentonas de golpes de Estado. No hace falta que el ejército actúe de manera irracional. Ahora hay una represión selectiva. No es un tanque en la calle, ni la toma de un palacio o el bombardeo de La Moneda. El capitalismo va por otra dinámica: la lógica de los grandes multinacionales de la soja, el uso del Amazonas, las dinámicas de Pascua Lama con las nuevas materias primas. Todas cosas en las que no les importa nada el poder formal, porque se ha perdido la centralidad de la política. El presidente de un Parlamento no decide nada.

 –Entonces, ¿quienes estén en la presidencia de los países no tienen herramientas para contrarrestar estos avances?

–Claro. Tiene que ver con el concepto de hemisferio y de autonomía militar. Las fuerzas armadas perdieron el concepto de autonomía. Hoy no necesitamos estado militar, sino un estado de seguridad establecido en términos de la lucha antiterrorista, del control social, y para eso basta con las videocámaras en los centros comerciales, los subtes, el teatro, el cine, el Facebook, las redes. Evidentemente, es otra manera más perfecta de controlarnos que asustarnos directamente con los militares en las calles.

–¿Y cómo se puede prevenir o cómo se puede formar una respuesta eficaz a estos golpes de guante blanco?

–Esa es la pregunta del millón. No creo que se pueda prever. Nadie previó tampoco el triunfo de la Revolución Cubana más allá de la contingencia, tampoco el golpe del 11 de septiembre del '73, ni el del '76 o el '66 en Argentina. Lo que hay que hacer es estar preparado y alerta en la construcción de una sociedad civil y democrática. Una sociedad que construye democracia, participación, ciudadanía, que expresa mecanismos de control institucional a través del hecho republicano no va a estar sometida a golpes de Estado desde esa tensión. Es más, si está sometida los va a poder revertir. Como pasó en Venezuela en 2002. Si la sociedad venezolana no hubiese sido democrática, ese golpe hubiese triunfado. Porque la gente salió a la calle a defender su gobierno, los elementos democráticos. Y eso generó miedo en quienes secuestraron a Chávez. Si Argentina tiene una organización institucional democrática en el ámbito del diálogo y las organizaciones populares, las posibilidades de un golpe de Estado son mínimas.

–¿Y cuáles son los indicios de que se está en el mal camino?

–Cuando se subvierte el orden ciudadano democrático, como pasó en Chile en el '73, las posibilidades de éxito del golpe son muchas. Ahí está la lógica de la trama civil. Lo que pasó en Chile fue que se deslegitimó el orden político para justificar la acción de las Fuerzas Armadas. Se generó un Estado negro, la desestabilización, los atentados terroristas, se actuó contra el comandante del Ejército Carlos Prats para que renunciara. Porque en las Fuerzas Armadas hubo mayor tortura y represión en términos cualitativos después del 11 de septiembre. Son las cosas que no se saben. Tenientes, coroneles, capitanes, que se opusieron al golpe. Pinochet tuvo que cambiar las ordenanzas militares, si no el golpe no se producía. Hoy los militares se pueden ir a los cuarteles porque el orden no depende de ellos. Su papel es otro. El control territorial, la lucha contra el narcotráfico, etc. Porque quienes defienden la lógica de funcionamiento de los Estados hoy son las trasnacionales.  «


"Chile vende una imagen"

La salida del libro de Marcos RoitmanRosenmann coincidió con el aniversario por los 40 años del golpe en Chile. La fecha redonda, como suele suceder en todos los países, puso al aniversario en la cima de la agenda política y motivó tanto nuevos actos de homenaje a las víctimas como declaraciones de las actuales figuras políticas. Sin embargo, la situación no despertó mucha expectativa en el sociólogo chileno.

“El problema es que es un lavado de cara del estilo de lo que aquí se conoce como la teoría de los dos demonios. Porque plantean que los asesinados por la dictadura también querían matar. Entonces hay un reconocimiento espurio y bastardo, porque no se termina reconociendo realmente el asesinato, muerte y tortura y el haber sido copartícipe de la ruptura del orden constitucional. Se dice sólo que se cometieron excesos y el lenguaje es muy importante en esto”, señala. “Yo creo que no hay realmente una voluntad política de hacer justicia y reparación. Sino un intento de cerrar páginas. Si bien el pecado original fue la sangre, de alguna manera esto se ha redimido con el éxito económico. Entonces para que abrir una herida cuando todos estamos de acuerdo que gracias a la dictadura Chile está en el primer mundo”.
–Usted ha planteado que eso forma parte de un mito que ha sido muy dañino para Chile.
–Claro, si Chile es el segundo o tercer país en desigualdad de América Latina. Se habla del cobre chileno cuando más de la mitad de las nuevas minas están en manos de trasnacionales. Chile vende una imagen, la marca Chile que consiste en decir que tiene más de 70 tratados de libre comercio, que está en la OCDE y por tanto es un país desarrollado, que hizo una transición modélica, que salió adelante. La gente ha comprado eso. 

–Por eso plantea que los objetivos del golpe en Chile se cumplieron.

––Claro, porque ellos refundaron el orden y construyeron un nuevo tipo de chileno. Hicieron el paso del ciudadano al consumidor. Eso significa el abandono de la democracia política en función de lo que es la economía de mercado. Eso implica un proceso que Pinochet llamó: “Yo no tengo plazos, tengo metas”. Los que se opusieron al proyecto en principio luego lo asumieron como programa propio, como pasó con la Concertación. Es lo que le permitióa la dictadura consolidar el proyecto político. Por eso hay continuidad.
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El peligroso juego del ‘aguilucho’. Exhibición de símbolos fascistas en España

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Empezó como una fiebre de verano. Con la solanera de agosto brotó un sarpullido de casos de militantes de Nuevas Generaciones del PP de Valencia que subían a Twitter y Facebook fotos donde posaban, ufanísimos, junto a iconos nazis y banderas de España con el águila franquista. La erupción, calificada de “chiquillada” por Alfonso Rus, presidente popular de la Diputación valenciana, se contagió a miembros de las juventudes de Castilla-La Mancha, que fueron reprendidos con cariñosas broncas de sus mayores.

“Cuando se es joven, se pueden permitir licencias que de mayores son imperdonables”, declaró, paternal, Arturo Torró, alcalde de Gandía, sobre la “broma” de Daniel Terrades, secretario de Nuevas Generaciones de su pueblo, que publicó una imagen suya posando con el brazo en alto. Tuvo que pasar el mes para que Esteban González Pons, vicesecretario de Estudios y Programas del Partido Popular, declarara que “quienes cometen la estupidez de fotografiarse o mofarse haciendo gestos nazis o fascistas no merecen pertenecer al PP”. Y anunciara la apertura de expedientes.

Ha sido, hasta ahora, la reacción más contundente de los populares ante la sucesión de episodios de exaltación de símbolos franquistas que han protagonizado algunos compañeros de filas. La última, una alcaldesa. Mercedes García, regidora de Quijorna, pueblo madrileño de 3.000 habitantes, autorizó, y acudió, el pasado fin de semana a una feria en la que se vendía iconografía nazi y fascista antes de presidir un acto de homenaje a los “caídos por Dios y por España”. Mientras el fiscal general del Estado ha anunciado que investigará los hechos, el PP no ha reñido oficialmente a García, que tampoco ha dimitido.

Quijorna: gobernado por fascistas
No hay que buscar bajo las piedras. Ahora mismo, en cualquier bazar de chinos, se venden llaveros, mecheros y pulseras de goma con la bandera franquista. Si los comerciantes asiáticos se toman la molestia de fabricarlos, traerlos desde su país y exhibirlos —discretamente, eso sí— en sus tiendas es porque venden. “Sí, es un goteo. Si no tienes, siempre hay alguien que te los pide”, confirma un adolescente oriental, criado en España, que cobra en un bazar situado en el centro de la turística Alcalá de Henares (Madrid). El chico, educado en un instituto público, solo sabe que Franco fue “un general que mandaba mucho”, y no ve problema en despachar esas baratijas.

No hace tanto, a ningún cargo del PP se le ocurría exhibir símbolos franquistas, y mucho menos nazis. Mucha pulserita rojigualda, mucho himno en el móvil, pero la bandera del aguilucho, el águila imperial del escudo franquista, se dejaba para casa. La ostentación pública quedaba para los franquistas irredentos en los fastos del 20-N, y los grupos juveniles de ultraderecha. Ahora, sin embargo, algunos jóvenes populares sacan pecho franquista sin complejos. Algo ha cambiado.

“No veo un aumento de la exaltación del franquismo, pero sí un orgullo creciente por manifestarlo. Hay un caldo de cultivo con varias vertientes. La atmósfera internacional de auge ultra en un escenario de crisis. En el plano local, una ofensiva contra los que creen una conjura para liquidar el franquismo por parte de la ONU, la justicia internacional y el soberanismo catalán. Y el espejo y altavoz de las TDT, que han devuelto el tema a la agenda si no política, sí mediática”, dice el historiador Julián Casanova. “No cerrar o cerrar mal el pasado trae esto. Urge hacerlo, o existe el peligro de que pase como en Grecia o Hungría, donde los ultras arrasan”, añade desde Budapest, donde ejerce de docente.

José Antonio Martín Pallín, magistrado emérito del Tribunal Supremo, no considera “banales, en absoluto”, estos episodios, de los que responsabiliza, en última instancia, a los propios “demócratas antifranquistas”. “Ese caldo de cultivo existe desde que el PP y el PSOE, más allá de la Ley de Memoria Histórica hecha para salir del paso y que ha muerto de inanición, han permitido dejar intacta la simbología franquista, empezando por el monolito del Valle de los Caídos, esa vergüenza”, acusa. Según él, existe una masa sociológica franquista, que sitúa en “más de un 10%”, que vota al PP. “Por eso, y por la afinidad del partido con el franquismo, no condenan el régimen que sí ha condenado la ONU, el Parlamento Europeo y el Consejo de Europa. En Francia, Alemania o Italia la exhibición de símbolos fascistas es delito. Aquí, se penalizan las “actitudes que inciten al odio”, pero se hizo pensando en ETA, no en Franco”, explica. “Mientras los demócratas no proclamen sin fisuras que es imposible reconciliar la democracia con la dictadura, no cesarán estos episodios”, añade.

Lo cierto es que han tenido oportunidades de hacerlo. En mayo, el PP rechazó una propuesta de IU para declarar el 18 de julio “Día de condena del franquismo” con el argumento de “que es mejor mirar al futuro que al pasado”. Y, esta semana, ha tumbado en solitario la propuesta de IU y UPyD para tipificar como delito en el Código Penal la apología del franquismo, calificando la propuesta de “extemporánea”.

Esteban Ibarra, del Movimiento contra la Intolerancia, insiste en deslindar casos como el de Quijorna de otros “más graves”, como el asalto del centro catalán Blanquerna en Madrid por parte de sujetos ultraderechistas. “Los jóvenes que cuelgan fotos con banderas fascistas mezclan a Franco, Hitler y Mussolini en el mismo saco. Se han infectado de la cultura ultra del fútbol. Es la absoluta banalización del mal. Internet ahí ha jugado un papel fundamental extendiendo el virus”, sostiene.

El historiador militar y coronel Fernando Puell de la Villa reseña el hecho de que “nadie hable del Ejército en este contexto”. Los militares, constata, están callados. “El Ejército es la institución que ha hecho una transformación más profunda en los últimos 30 años. Los militares son conservadores en su mayoría, pero perfectamente demócratas. No hacen manifestaciones públicas porque, entre otras cosas, saben que si lo hacen, les cortan la cabeza, como al general Mena. Y eso no es mala cosa”, apunta.

Jaime Alonso, vicepresidente de la Fundación Franco —“Francisco Franco”, caudillo de España, puntualiza— opina otra cosa. “Los jóvenes no tienen complejos porque no tienen servidumbres. No quieren ser como los padres, hipócritas que dicen una cosa en público y otra en privado y que, al final, gobiernan como los otros”, se desfoga.

Con información de Luz Sánchez (El País)

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