3/2/14

Agreden a personal médico en el ataque a ejido zapatista

Agreden a religiosas en el ataque al ejido 10 de Abril; les impiden atender a heridos

· Retienen ambulancia, camioneta, chofer y a doctor, en comunidad chiapaneca
· Continúan los intentos de apoderarse de tierras zapatistas, que comenzaron en 2007, dicen


Hermann Bellinghausen
La Jornada 03/02/2014

San Cristóbal de las Casas, Chis., 2 de febrero.

Durante el ataque de pobladores del ejido 20 de Noviembre (Las Margaritas) al ejido 10 de Abril (municipio autónomo zapatista 17 de Noviembre), el pasado 30 de enero, denunciado ayer por la junta de buen gobierno (JBG) del caracol de Morelia, no sólo resultaron heridos de gravedad tres bases de apoyo del EZLN, sino que también fue agredido personal del hospital San Carlos, de Altamirano, y le impidieron atender a los heridos.

La religiosa Patricia Moysén Márquez, conocida desde hace muchos años en la región de Altamirano por su labor en el hospital San Carlos y su cercanía con las comunidades indígenas, relata lo sucedido: Aproximadamente a las 7:30 horas recibimos una llamada para acudir en ayuda de heridos por un problema en la comunidad 10 de Abril. Salió la ambulancia con el chofer, un médico y una hermana. La siguió en una pick up, por si hacia falta al no saber el número de traumatizados posibles. En el crucero de San Miguel encontramos muchísima gente de 20 de Noviembre con palos y machetes. Otro grupo las interceptó más adelante.

“Sor Martha Rangel Martínez y yo íbamos detrás de la ambulancia. Nos identificamos y dijimos que íbamos por una llamada de auxilio debido a que había heridos. Su reacción fue entonces que ‘iban a quemar la camioneta porque somos del gobierno y así el problema se solucionará más rápido’.

Dijimos que no somos gobierno sino Iglesia. Dijeron que entonces éramos zapatistas que vamos a apoyar a nuestro grupo. Dijimos que íbamos a ver heridos de cualquier religión o partido. El problema que tenían no era asunto nuestro, únicamente los heridos.”

Bajaron al chofer de la ambulancia y unos dijeron que entonces pasáramos, pero teníamos que sacar heridos de las dos partes, si no era así entonces al chofer se lo iban a llevar al 20 de Noviembre. Les dije que era mejor que entrara la ambulancia y en todo caso mejor nos quedábamos nosotras. Pero llego otro grupo que dijo que nadie va a pasar, que el gobierno tiene que solucionar y que tanto la ambulancia como la camioneta se van a quemar allí mismo.

Sor Patricia prosigue: Como no quería darles la llave ni bajarme, dijeron que nos iban a voltear la camioneta. Mucho les insistimos en la urgencia de salvar la vida de cualquiera que estuviera lastimado. Después de un rato la ambulancia venía de regreso. Uno de 20 de Noviembre iba manejando. Empezaron a golpear nuestra camioneta con palos, a tratar de abrir las puertas. No sé cómo hicieron para abrir la puerta del copiloto y jalaron a sor Martha. Tuve que dar la vuelta, como querían, se subió sor Martha más muchos de ellos, me dijeron que fuera al crucero y allí nos bajamos, pero no quise darles las llaves, las metí en la bolsa de mi hábito, pues vi que se jalaron con la ambulancia hacia 20 de Noviembre.

Entonces, prosigue su relato la religiosa, las mujeres del mismo grupo nos empezaron a ultrajar, tratando de quitarme las llaves. Como me resistí, nos empezaron a desvestir. Nos metieron la mano por donde quisieron y nos sujetaron ambos brazos. Nos lastimaron, rompieron mi chamarra, sacaron las llaves y mi monedero donde tengo todos mis documentos. Pedí que me lo devolvieran pero se negaron rotundamente.

Un poco después los cioaquistas se arrancaron con la camioneta y todos los carros suyos, que eran muchos, llenos de gente, la mayoría hombres de 20 de Noviembre; sor Martha y yo regresamos en un aventón hacia Altamirano para dar aviso. Cuando reportaban los hechos en el hospital, llegaron dos personas que se identificaron como políticos del gobierno del estado trabajando en Altamirano, Juan Baldemar Navarro Guillén, subdelegado, y Jorge Alfredo Jiménez, operador político. Hacia las 11:40 lograron regresar el chofer, el doctor y la primera religiosa, pero ambulancia y camioneta quedaron en 20 de Noviembre. El presidente municipal de Altamirano se comprometió a recuperarlos.

Había advertencias de la JBG

La intentona de apoderarse de tierras zapatistas por los defraudados de la Cioac comenzó a salir de control el 13 de noviembre (http://www.jornada.unam.mx/2013/11/ 14/politica/021n1pol), pero según refiere este sábado la JBG del caracol Torbellino de nuestras palabras, fue en 2007 la primera vez que nos provocaron de quitarnos nuestra tierra recuperada en 1994, pues se quieren pasar de dueño. El 18 de octubre de 2013, pobladores de 20 de Noviembre volvieron a intentarlo.

La más reciente provocación a las bases zapatistas de 10 de Abril había ocurrido el pasado lunes 27 de enero, cuando 250 personas de la Cioac democrática destruyeron los letreros en la entrada del ejido y procedieron a derribar árboles que tenemos como reserva ecológica, según la JBG, con cinco motosierras: nueve pinos, 40 robles, 35 matas de café y tres de plátano. Sustrajeron reglones, tablas, leña, no para uso familiar, se robaron para venderlos, llevándose un total de 41 camionetas.

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