27/12/14

Impune acoso a sacerdotes por criminales: Uvi

Wilfrido Mayrén Peláez "Padre UVI"

Daniel Santos Díaz 
Tiempo en linea 27/12/2014

Luego de condenar el asesinato del sacerdote Gregorio López Gorrostieta, mejor conocido como ‘Padre Goyo’, ocurrido en la región de Tierra Caliente, en Guerrero, el apoderado legal de la Arquidiócesis de Oaxaca, Wilfrido Mayrén Peláez ‘Uvi’, denunció que un grupo de sacerdotes de la entidad ha sido perseguido desde algunos años por el crimen organizado.

El párroco de la Iglesia de Xochimilco mencionó que algunos delitos ya han sido denunciados ante las instancias legales, pero es la fecha que no se resuelven “debido a la influencia de poderes políticos”.

Sin dar nombres para proteger sus identidades, el clérigo informó que alrededor de siete padres que integran la Arquidiócesis de Oaxaca han sido extorsionados, amenazados y perseguidos por la delincuencia.

También conocido como Padre Uvi, Mayrén expresó que los curas oaxaqueños desde hace décadas que se han enfrentado a este tipo de vejaciones, debido a su obstinado afán por defender las causas sociales más nobles, pero sobre todo, por ser los defensores de los derechos humanos de los más desprotegidos.

‘TAMBIÉN HE SUFRIDO ATENTADOS’

Apuntó que en su caso, ha sufrido infinidad de atentados que incluso han puesto en riesgo su vida, además de diversas situaciones adversas que ha tenido que enfrentar con valentía, dado su interés por proteger los derechos humanos de las clases vulnerables. Informó que a la fecha existen varias averiguaciones previas abiertas, y otras más en las que ya se dio con los responsables, “pero no pasa nada porque son personas protegidas por el poder”.

El apoderado legal de la Arquidiócesis, reafirmó que en Oaxaca los sacerdotes sí corren riesgo, y desde hace muchos años. Detalló que algunos padres han sido extorsionados, amenazados e incluso perseguidos por su labor humanista, mientras que otros más, indicó, han sido difamados por supuestos medios de comunicación con la intención de restarles credibilidad.

“No podemos decir que en Oaxaca la situación de Guerrero es ajena, cuando los antecedentes históricos señalan algunos homicidios. Sólo por poner un ejemplo: vale la pena recordar el asesinato del padre Mauro Andrés Ortiz Carreño, a quien mataron en mayo de 1998 por todo lo que sabía sobre la tala clandestina en Miahuatlán, una zona donde existe mucho narcotráfico. Hasta hoy, el homicidio sigue impune”, precisó.

Sin olvidar el asesinato del párroco Salvador Carlos Wotton acontecido en el año 2010, Mayrén Peláez indicó que al igual que a su homólogo, lo mataron porque un día se atrevió a hablar sobre la corrupción en la entidad y criticó el proceso electoral de aquel año. Hoy, detalló, la justicia sigue sin castigar a los responsables.

Por otra parte, refiriéndose al secuestro y posterior homicidio del Padre Goyo, corroboró que todo crimen es condenable, pero lo es todavía más cuando se trata de un consagrado de Dios: “…era una persona que no le hacía mal a nadie, al contrario, veía por el bien de todos. El Padre Goyito era muy querido por la gente, su muerte cimbró nuevamente a Guerrero”.

‘VERDADERA PUTREFACCIÓN SOCIAL’

Consideró que dicho crimen, se inscribe en un marco ya no de descomposición sino de verdadera putrefacción social. Dijo que el asesinato de un hombre santo, expone que la delincuencia ya rebasó todos los límites, lo anterior, porque México es un país que se desarrolla bajo la impunidad “y se ha convertido en un Estado de desecho y ya no de Derecho”.

El sacerdote del Templo de Xochimilco lamentó que los mexicanos vivan en un Estado donde hay corrupción, complacencia y complicidad de los gobernantes con el crimen organizado.

En tanto, indicó que la Iglesia está profundamente dolida por el crimen cometido en contra de uno de sus representantes por lo que se torna necesario alzar la voz y pedir justicia, pero sin olvidar a los 43 normalistas desaparecidos, a los cuales, dijo no olvidarán, ni la sociedad estará en paz, hasta que se conozca su paradero.

“Rezaremos por todos los crímenes que se están cometiendo en Guerrero y en el país. El mensaje eclesiástico versa sobre la urgencia de poner un alto a la violencia, a la corrupción. Es necesario que las autoridades, el gobierno, dejen de estar protegiendo a los narcotraficantes sólo por su ambición”, expresó.

En el marco de la celebración del martirio de San Esteban -primer mártir cristiano- consideró que el ejercicio del ministerio católico es recordar a todo cristiano que su tarea es ser comprometido, fiel y auténtico, pues no tiene otro camino para alcanzar la verdad, que inclusive, dar testimonio con su propia vida.

“El anuncio de Jesús tiene varias repercusiones sociales porque éste se opone a la maldad, a la injusticia y al pecado. Nosotros lo cumplimos a cabalidad y vamos a hacer perseguidos, difamados incluso asesinados, pero la Iglesia tiene que seguir anunciando el evangelio, que aún en contracción con los criterios egoístas del mundo, es una proclamación de justicia, amor y paz”, concluyó.

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