11/1/14

Frayba: omiso el Estado ante la crisis de desplazados en Chenalhó

· Desatendidas las peticiones mínimas para el retorno, acusa
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Un centenar de indígenas se ha refugiado en Acteal en los últimos meses,
con lo cual ya son 200 los exiliados en tres años Foto: Luis Cortés

Hermann Bellinghausen
La Jornada 11/01/2014

Al transcurrir cuatro meses y medio de que 98 personas fueran desplazadas forzadamente del ejido Puebla, municipio de Chenalhó, el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas (Frayba), que ha acompañado a los indígenas en este lamentable proceso, dio testimonio de las reiteradas omisiones en que han incurrido autoridades estatales y federales para resolver un conflicto cuya gravedad advierte que podrían repetirse hechos de imposible reparación, como ya ha acontecido en los Altos de Chiapas.

Debido a las omisiones gubernamentales, el caso está en trámite ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Y ahora, sin garantías que salvaguarden su integridad física, las familias desplazadas cosecharán su café.

El organismo refiere que tras innumerables reuniones con representantes de los gobiernos estatal y federal, corroboramos que el desplazamiento forzado lleva consigo múltiples violaciones de derechos humanos, pero el caso ha sido desestimado por las autoridades. Éstas proponen tratamientos administrativos sin atender procedimientos mínimos de justicia ni dar señales claras para resolver un conflicto en el que el Estado evidencia su ineficacia y complicidad.

Por su parte, Agustín Gutiérrez, dirigente de Las Abejas de Acteal, sostuvo que las autoridades alimentan la impunidad al no aplicar la justicia. Los gobiernos no favorecen la vida de la dignidad, prefieren acabarnos, dejarnos sin tierras. Denunció que se sigue premiando a los paramilitares excarcelados con tierras, cosas, salarios. A los agresores del ejido Puebla les entregan paquetes de herramientas y proyectos en efectivo, les prometen obra pública. Allí sigue vigente la fuerza de los paramilitares.

El Frayba constata que las peticiones mínimas al gobierno del estado, interpuestas por los desplazados con el fin de asegurar condiciones para el retorno a su comunidad no han sido atendidas. Entre ella, la restitución del predio que les arrebató el grupo priísta y mayoritario que encabeza el pastor evangélico Agustín Cruz Gómez, conocido miembro del grupo paramilitar que organizó y perpetró la masacre de Acteal en 1997, y de cuya pertenencia, según testimonio de pobladores de Puebla recogidos por La Jornada, se jacta ahora ante los jóvenes del ejido, como prueba de que no pasa nada, o sea, de que la impunidad está garantizada.

Tampoco se ha emitido una aclaración pública del falso rumor de envenenamiento del agua potable del ejido, ni medidas de reparación del daño causado por la maliciosa especie, ni resultados de las tres averiguaciones previas que obran en la Fiscalía de Justicia Indígena de la Procuraduría General de Justicia del estado.

En distintas ocasiones, señala el Frayba, Francisco José Yañez Centeno, jefe de la Unidad para la Atención de las Organizaciones Sociales de la Secretaría de Gobernación, y Óscar Eduardo Ramírez Aguilar, secretario de Gobierno de Chiapas, propusieron medidas económicas, materiales y de aparente reconciliación para que mediante proyectos de desarrollo se beneficiara a los pobladores del ejido, incluyendo a perpetradores de hechos delictivos, a cambio de olvido en la investigación de los hechos, impunidad para los agresores y firma de acuerdos carentes de sustento y sin garantías de no repetición.

Rebasados los plazos a los que se comprometieron las distintas autoridades, el organismo civil anunció que acompaña la difícil decisión de las familias desplazadas, refugiadas en Acteal desde agosto pasado: acudir a sus tierras de cultivo para cosechar su café. Organizaciones nacionales e internacionales de derechos humanos acompañarán la jornada de labores de los desplazados, del 17 al 27 de enero. Éstas subrayan la responsabilidad del Estado ante probables hechos de difícil o imposible reparación que puedan suscitarse.

El Frayba reiteró que el conflicto corrobora los claros resultados y costos de la impunidad con la que autoridades siguen protegiendo a actores locales que polarizan a las comunidades indígenas en su afán de desmantelar el tejido comunitario que favorece propuestas organizativas, como la autonomía, en respuesta a la crisis de gobernabilidad del Estado mexicano.

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Información relacionada:

10/01/2014 Desplazados volverán a Chenalhó con el fin de comenzar el corte de café. Hermann Bellinghausen

09/01/2014 Conferencia desplazados Puebla (Video)
09/01/2014 Comunicado de Desplazados de ejido Puebla para el Corte de Café
09/01/2014 Boletín Frayba. Desplazamiento forzado en Chiapas en impunidad
03/01/2014 Migran por hostigamiento. Laura Castellanos

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10/1/14

Los nuevos-nuevos movimientos sociales

Raúl Zibechi
La Jornada 10/01/2014

En un libro clásico y monumental, Theda Skocpol analiza las tres grandes revoluciones (francesa, rusa y china) desde una mirada centrada en los estados, su desintegración y la reconstrucción posrevolucionaria. En Los estados y las revoluciones sociales (Fondo de Cultura Económica, 1984), pone bajo la lupa cómo los procesos revolucionarios afectaron y modificaron las instituciones. Para quienes nos formamos en Marx, llega a conclusiones incómodas.

Luego de la comparación minuciosa de los tres procesos, concluye que el estado ha sido central en todos, pero que los cambios estatales no pueden explicarse en función de los conflictos de clase. Destaca el poder autónomo de los Estados, no reductible a ninguna de las clases sociales, aunque tampoco neutral respecto a ellas.

El aspecto más actual de su análisis estriba en tres conclusiones que destila al final de su trabajo. La primera es que las revoluciones no se producen por actividades deliberadas de las vanguardias; cita en su apoyo al militante antiesclavista Wendell Phillips: Las revoluciones no se hacen, ellas solas vienen (p. 41).

La segunda es que la desintegración de los estados del antiguo régimen activó la espoleta del conflicto social que se tradujo en la expropiación de las clases dominantes. La irrupción de los de abajo fue decisiva para modificar las relaciones entre las clases, evitar el triunfo de la contrarrevolución y neutralizar las estabilizaciones liberales.

La tercera es que de las tres revoluciones surgieron estados más centralizados, burocráticos y autónomamente poderosos en el interior y en el exterior (p. 441). En el interior, los campesinos y los obreros quedaron más directamente incorporados a la política nacional y a los proyectos apoyados por el Estado.

El análisis histórico es inobjetable, realista y contundente. Otra cosa es que resulte agradable, para quienes seguimos pensando que el Estado es una maquinaria opresiva y aspiramos –siguiendo a Marx y a Lenin– a su extinción.

Lo que no señala la autora es que las fuerzas antisistémicas estaban dispuestas de modo jerárquico, con una distribución del poder interno que era calco y copia de las instituciones estatales, y llevaban el saber desde fuera a los sujetos rebeldes. Tampoco señala que los estados nacidos de las revoluciones se convirtieron con el tiempo en maquinarias de dominación, muy similares a las que sustituyeron, al punto de que se pudo comparar el régimen de Stalin con el de Pedro el Grande, y a los funcionarios comunistas chinos con los mandarines imperiales.

El último ciclo de luchas en la región sudamericana parece confirmar la tesis de Scokpol: los estados fueron debilitados por las privatizaciones neoliberales, lo que disparó el conflicto social que llevó al gobierno a fuerzas progresistas que cerraron el ciclo con el fortalecimiento de los estados. En paralelo, los nuevos movimientos cumplieron su ciclo histórico: nacieron en la etapa final de las dictaduras, crecieron bajo el neoliberalismo, se institucionalizaron y entraron en lento declive.

Sin embargo, los movimientos que protagonizaron este ciclo eran distintos de aquellos que los precedieron, cuyo molde y modelo fueron los sindicatos tradicionales. No todos se plegaron a los nuevos modos de gobernar y algunos siguen caminos propios, mostrando que la historia no es un camino delineado por las lógicas estructurales. Aunque no pudieron romper completamente con las viejas culturas políticas estadocéntricas, fueron más lejos que la camada de movimientos anteriores y dejaron huellas potentes que siguen siendo referencias.

En los últimos años está naciendo una nueva camada de movimientos que se diferencian no sólo de los viejos, sino también de los nuevos. En varias ocasiones hemos mencionado al Movimiento Passe Livre (MPL), de Brasil, y a la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES), de Chile. No son los únicos, aunque quizá sean los más conocidos. El movimiento contra la minería en Perú puede ser incluido en esta camada, así como el Movimiento Popular La Dignidad, de Argentina, y otros que no hay espacio para mencionar.

Algunos han nacido tiempo atrás, como el MPL, con características novedosas, tanto por su cultura política (autonomía, horizontalidad, federalismo, consenso, apartidismo) como por las formas de acción que emplea. Otros movimientos se han reinventado o refundado en procesos de resistencia. Los Guardianes de las Lagunas peruanos nacieron a partir de las Rondas Campesinas, organizaciones comunales de defensa creadas en los setenta.

Entre los nuevos y los más recientes, los nuevos-nuevos, existe una notable diferencia de cultura política: no se referencian en el Estado, con el que pueden mantener diálogos y negociaciones, ni reproducen en su interior las formas jerárquico-patriarcales. Los Guardianes de las Lagunas se inspiran en las comunidades andinas; los estudiantes chilenos y los jóvenes brasileños en sus formas de vida cotidiana en las periferias urbanas, en sus grupos de sociabilidad y afinidad, en el hip-hop, en las diversas culturas juveniles en resistencia.

No han formado estructuras-aparatos, ni han entronizado dirigentes permanentes por encima de los colectivos. Son movimientos que nacieron después de las dictaduras (los nuevos nacieron contra el autoritarismo) y reciben la influencia de dos movimientos que emergieron en el continente en las últimas décadas: el feminista y el indígena.

Se nutren de sus variantes más antisistémicas: los feminismos campesinos y populares, los feminismos comunitarios e indígenas; comparten con un sector del movimiento indio su vocación autonómica, su aspiración a cambiar el mundo por fuera del Estado y a crear instituciones posestatales, como las Juntas de Buen Gobierno. Se organizan para construir un mundo nuevo, no para incrustarse en las instituciones. Encarnan la posibilidad concreta de que florezca una nueva cultura política que trabaje para que los cambios vengan de abajo.
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Alejandro Díaz preso solidario de la Voz del Amate anuncia ayuno de 12 horas diarias


Fuente: Pozol Colectivo

“estaré en ayuno y oración de 12 horas diarias durante 4 días pidiéndole a Dios que me de fuerzas, valor y sabiduría para seguir adelante con mi lucha”.

A la  opinión pública
A los medios de comunicación Estatal, Nacional e Internacional
A los Medio Alternativos
A la Sexta
A las  Organizaciones Independientes
A los Defensores de los Derechos Humanos ONGs

Preso injustamente Alejandro Díaz Sántiz “Solidario de La Voz del Amate” adherente a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona del EZLN recluido en el Cereso n° 5, San Cristóbal de Las Casas Chiapas; a 10 de Enero del 2014.

A causa de las injusticias y por ser gente indígena y pobre, fui y estoy encarcelado injustamente desde el año 1999 un 11 de Mayo de mismo año. Ahora en esta fecha 11 de Enero del 2014 cumplo 14 años con 8 meses haciendo un porcentaje cubriendo el 50% de mi condena que es de 29 años con 6 meses.

Es por eso que hoy estaré en ayuno y oración de 12 horas diarias durante 4 días pidiéndole a Dios que me de fuerzas, valor y sabiduría para seguir adelante con mi lucha.

Así mismo solicito al presidente de la Republica Enrique Peña Nieto, al Gobernador de Veracruz Javier Duarte a que tomen cuenta en mi asunto ya que mi expediente esta lleno de irregularidades y pido que se me haga justicia.

Por ultimo convoco a los hermanos-as compañeros-as a seguir reclamando siempre la verdadera justicias y las libertades.

Fraternalmente

Alejandro Díaz Sántiz

Solidario de La Voz del Amate

San Cristóbal de las Casas, Chiapas a 10 de Enero 2014

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Desplazados volverán a Chenalhó con el fin de comenzar el corte de café

Fueron expulsados en agosto pasado por grupos evangélicos.
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Hermann Bellinghausen
La Jornada 10/01/2014

Los 98 desplazados de 17 familias de la colonia Puebla, en el municipio tzotzil de Chenalhó, miembros de Las Abejas, anunciaron que el próximo día 17 dejarán el campamento donde se encuentran en Acteal para dirigirse a su comunidad, de la cual fueron expulsados por grupos evangélicos en agosto pasado, para comenzar el corte de café. Explicaron que el tiempo del corte se está pasando y tenemos la necesidad económica. El aromático, junto con el maíz y el frijol, es la base del mantenimiento de nuestras familias.

Aclararon que no se trata de un retorno completo y definitivo, ya que los gobiernos municipal, estatal y federal no han cumplido con las tres condiciones que los indígenas definieron para regresar con seguridad y tranquilidad. Durante el tiempo que dure el corte analizarán la situación en Puebla y esperarán que el gobierno responda.

La acción, un derecho y una necesidad, no significa que esté resuelto el problema. Junto con el Frayba y organizaciones solidarias que nos acompañarán, asumimos el riesgo de ir a nuestras casas y parcelas.

Hacen responsables a las autoridades de los tres niveles de cualquier incidente en contra nuestra, ya que su tarea es garantizar la seguridad de los ciudadanos mediante la aplicación de la ley y ellos no han querido cumplir con su tarea.

Pronto serán nueve meses de que se inició el problema. Desde el principio las autoridades municipales apoyaron al comisariado ejidal y pastor Agustín Cruz Gómez, que nos quiso despojar del predio de la iglesia católica.

En tanto, el gobierno estatal no ha hecho justicia. “Tiene el mismo discurso del comisariado: ‘olvídense de la justicia, no hagan comunicados, firmen un acta de respeto mutuo y no agresión, y les daremos apoyos y programas del gobierno’. No estamos buscando apoyos; queremos justicia por las agresiones que nos han hecho”.

El pacto mutuo de no agresión es una trampa, dicen, porque nosotros no hemos agredido a nadie, y además del despojo del predio nos han golpeado, encarcelado, robado y destruido pertenencias, secuestrado y golpeado a nuestro sacerdote, calumniado a la comunidad católica.

Las autoridades estatales han dicho que quieren que ya retornemos. Los desplazados plantean tres condiciones mínimas para hacerlo. La primera: que se resuelva conforme a derecho la posesión del predio en presunta disputa. Lo hemos poseído pacífica, continua y públicamente por casi 40 años.

La segunda, que se cumplan las averiguaciones previas y se actúe contra los responsables de actos delictivos. Por último, demandan reparación del daño material por destrucción y robo de nuestras propiedades, y moral, por la calumnia de que envenenamos el agua de la comunidad. Solicitan fe ministerial de las viviendas que debieron abandonar precipitadamente.

Los desplazados, con Las Abejas y la organización parroquial de Chenalhó, han sostenido pláticas con autoridades estatales y federales. La última, el 4 de diciembre, en la cabecera municipal. Después demandaron garantías al subsecretario de Asuntos Religiosos de Chiapas. No hubo respuesta.

Hoy dirigieron una carta al presidente de la República y al gobernador de Chiapas, con copia a las autoridades subordinadas que tienen que ver con el problema, particularmente la Secretaría de Gobernación, el comisionado para el Diálogo con los Pueblos Indígenas y la Secretaría de Gobierno estatal.

Alertan que las autoridades podrían decir, como en la masacre de Acteal, que no sabían lo que estaba pasando y no podían prever lo que pasó.

Advierten de la posible responsabilidad penal (de funcionarios) por omisión impropia (conspirativa), como concluyó la fiscalía especializada del ex gobernador Juan Sabines para el caso Acteal; éste, a su vez, culpable de lo mismo, pues no hizo nada con aquellas conclusiones.

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Conferencia desplazados Puebla


Fuente: Abejas Acteal

Ante la negativa de las autoridades municipal, estatal y federal de resolver el conflicto del predio de la iglesia católica en el ejido Puebla en el municipio oficial de Chenalhó, los desplazados deciden ir a cosechar su café asumiendo el riesgo de lo que les pudiera pasar. Piden a la sociedad civil y a los medios estar atentos durante su estancia en su comunidad de origen.
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9/1/14

Comunicado de Desplazados de ejido Puebla para el Corte de Café

"Vamos a ir unos días a nuestra comunidad, la Colonia Puebla con el fin de cosechar nuestro café"


Comunicado de Desplazados de ejido Puebla para el Corte de Café

San Cristóbal de las Casas a 9 de enero de 2014

A los Medios de Comunicación
A los Defensores de Derechos Humanos
A todas las personas y organizaciones solidarias
A todos los cristianos de buena voluntad de todas las iglesias

A la Opinión Pública:

Nosotros los 98 desplazados de 17 familias de la Colonia Puebla de Chenalhó, manifestamos que vamos a ir unos días a nuestra comunidad, la Colonia Puebla con el fin de cosechar nuestro café debido a que el tiempo del corte de café ya se está pasando y nosotros tenemos la necesidad económica de contar con ese recurso que junto con el maíz y el frijol es la base del mantenimiento de nuestras familias.

Aclaramos que no se trata de un retorno completo y definitivo a nuestra comunidad debido a que los gobiernos municipal, estatal y federal no han cumplido con las condiciones que hemos pedido que se necesitan para poder regresar con seguridad y tranquilidad a nuestras casas. Durante el tiempo que dure el corte de café –que hemos programado para 10 días- veremos y analizaremos la situación en Puebla y seguiremos esperando a ver si los gobiernos ahora sí cumplen con lo pedido. Si no se dan estas condiciones, al terminar el corte de café, volveremos a Acteal donde nos encontramos desplazados, a seguir esperando que las autoridades cumplan con lo que se han comprometido.

Vamos a ir porque se trata de un derecho y de una necesidad nuestra, no porque ya se haya resuelto el problema de Puebla. Junto con el Centro de Derechos Humanos “Fray Bartolomé de las Casas” y organizaciones solidarias de la sociedad civil que nos acompañarán, asumimos el riesgo de ir a nuestras casas y parcelas en Puebla porque nuestra necesidad es muy grande. Pero hacemos responsables a las autoridades de los tres niveles de cualquier incidente que pueda suceder en contra nuestra ya que su tarea es garantizar la seguridad de los ciudadanos mediante la aplicación de la ley y ellos no han querido cumplir con su tarea.

Ya vamos para 9 meses de que se inició este problema y las autoridades no han querido resolverlo. Desde el principio las autoridades municipales apoyaron al Comisariado Agustín Cruz Gómez que nos quiso despojar del predio de la iglesia católica y las autoridades estatales no han querido hacer justicia. Nosotros vemos que las autoridades tienen una palabra, un discurso, que es el mismo que el del Comisariado, ellos dicen “olvídense de la justicia, no hagan comunicados, firmen un acta de respeto mutuo y no agresión y les daremos apoyos y programas del gobierno”. Nosotros les hemos dicho y les decimos que no estamos buscando apoyos, que lo que queremos es justicia por todas las agresiones que nos han hecho, que no son nada más por el predio y que es una trampa eso del pacto mutuo de no agresión porque nosotros no hemos agredido a nadie. Además del despojo del predio del templo, nos han agredido, golpeado, encarcelado injustamente, robado y destruido nuestras pertenencias, secuestrado y golpeado a nuestro sacerdote, calumniado a toda la comunidad católica y su palabra es: “olvídense de eso, perdonen lo que pasó y regresen a seguir en la misma situación”. Tienen una idea muy curiosa del perdón: exigen ser perdonados sin que ellos tengan que reconocer que han hecho mal, ni arrepentirse, ni prometer no volver a hacerlo. Lo que ellos están buscando es que los agresores sigan en la impunidad y que el gobierno aparezca como que ya resolvió el problema y que nosotros nos callemos y no denunciemos las injusticias.

Las autoridades estatales han estado diciendo que están muy preocupados por nosotros y que quieren que ya retornemos a nuestras casas. Nosotros les hemos dicho muchas veces, hablado y por escrito, que hay 3 condiciones mínimas que necesitamos para que se resuelva el problema y poder retornar:

1º.) Que se resuelva conforme a derecho la posesión del predio de la iglesia que hemos poseído pacífica, continua y públicamente por casi 40 años y de acuerdo con el derecho de posesión que está reconocido como principio universal del derecho y reconocido por la legislación nacional y por la legislación estatal que dice claramente que:

LA POSESION DA AL QUE LA TIENE LA PRESUNCION DE PROPIETARIO
PARA TODOS LOS EFECTOS LEGALES.

(ART. 792 del Código Civil del estado de Chiapas…)

y que:

TODO POSEEDOR DEBE SER MANTENIDO O RESTITUIDO EN LA POSESION. (ART. 797)

2º.) Que se de el curso legal que corresponda a las averiguaciones penales abiertas con motivo de los actos delictivos cometidos en la Colonia Puebla y que se actúe contra quien resulte responsable.

3º.) Que se proceda de inmediato a la reparación del daño que se nos ha causado, tanto el daño material, por la destrucción y robo de nuestras propiedades, como el daño moral causado por la calumnia de que nosotros envenenamos el agua de la Colonia Puebla. Como parte de este punto pedimos que se levante fe ministerial de las viviendas que tuvimos que abandonar al desplazarnos y que algunas de ellas han sido allanadas y robadas en nuestra ausencia.

La última ocasión en que nos reunimos con las autoridades estatales y repetimos estas condiciones fue el 4 de diciembre en la cabecera municipal de Chenalhó. Posteriormente el P. Manuel Pérez Gómez hizo llegar un escrito al Subsecretario de Asuntos Religiosos del gobierno de Chiapas en el que pedíamos que para el 8 de enero se resolvieran por lo menos dos puntos: la aclaración pública en Puebla de que no había ningún agua envenenada y por lo tanto los católicos no tienen culpa y la fe ministerial de las casas de los católicos en Puebla. Hasta el momento no ha habido ninguna respuesta sobre estos peticiones. Nosotros seguiremos insistiendo y denunciando el no cumplimiento de estas condiciones que no son favores que le estamos pidiendo al gobierno sino cosas a las que tenemos derecho según la ley.

En conclusión, manifestamos a la opinión pública que:

1) El próximo 17 de enero, a las 7 AM saldremos del campamento de desplazados en Acteal con rumbo a Puebla para comenzar el corte de café. El corte de café durará 10 días, hasta el 27 de enero, cuando valoraremos, junto con la Parroquia de San pedro Chenalhó, la Diócesis de San Cristóbal y el Centro de Derechos Humanos “Frayba” si nos quedamos o regresamos a Acteal al campamento de desplazados.

2) En esta visita temporal a Puebla estaremos acompañados por hermanos y hermanas del pueblo creyente de la diócesis y por observadores de derechos humanos nacionales e internacionales. Invitamos también a los medios de comunicación a cubrir esta acción.

3) El día de hoy haremos entrega de una carta a las autoridades de los tres niveles que amplía, detalla y fundamenta lo que hemos dicho en este comunicado. La carta está dirigida al C. Presidente de la República y al C. Gobernador del estado de Chiapas, con copia a las autoridades subordinadas que tienen que ver con este problema, particularmente al secretario de gobernación federal, al Comisionado para el Diálogo con los Pueblos Indígenas de México y a la Secretaría de gobierno estatal y al Subsecretario de Asuntos Religiosos. Queremos que la sociedad civil nacional e internacional sepan que se les advirtió a tiempo a las autoridades y que se mantengan pendientes y en observación de lo que hacen dichas autoridades. Que las autoridades no vayan a decir como lo dijeron en el caso de la Masacre de Acteal que no sabían lo que estaba pasando y no podían prever lo que pasó, y que sepan que sus omisiones en el cumplimiento de su deber son constitutivas de “responsabilidad penal por omisión impropia (conspirativa)” como lo concluyó la Fiscalía Especializada que creó el gobernador Juan Sabines para el Caso Acteal, quien, por cierto, es culpable de la misma omisión que denunció, pues no hizo nada con dichas conclusiones.

En pocas palabras, lo único que pedimos los creyentes católicos de la Colonia Puebla y de la Parroquia de San Pedro Chenalhó es NO A LA VIOLENCIA, NO A LA IMPUNIDAD QUE ENGENDRA VIOLENCIA.

ATENTAMENTE:

Representantes de los desplazados(as)

Francisco López Santiz    Pedro Jiménez Arias

Macario Arias Gómez    Victorio Pérez Pérez

Representantes del Consejo Parroquial

Elena Vázquez Pérez

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Desplazamiento forzado en Chiapas en impunidad

Ante la omisión de autoridades estatales y federales, el caso está en tramite ante la CIDH.
Sin garantías que salvaguarden su integridad física, familias desplazadas recogerán cosecha de café.



San Cristóbal de Las Casas, Chiapas
09 de enero de 2014
Boletín de prensa No. 01

Al transcurrir cuatro meses y medio de que 98 personas fueran desplazadas forzadamente del ejido Puebla, municipio de Chenalhó, hoy, este Centro de Derechos Humanos da testimonio de las reiteradas omisiones en que han incurrido autoridades del gobierno estatal y federal para resolver un conflicto cuya gravedad advierte que se repitan hechos de imposible reparación, como los que han acontecido en la zona Altos de Chiapas.

Tras innumerables reuniones que hemos sostenido con representantes del gobierno estatal y federal corroboramos que el tema del desplazamiento forzado, lleva consigo múltiples violaciones de Derechos Humanos, y el caso ha sido desestimado por las autoridades quienes proponen tratamientos administrativos sin atender procedimientos mínimos de justicia, sin señales claras para resolver un conflicto en el que hoy el Estado mexicano evidencia su ineficacia y complicidad.

Constatamos también que las peticiones mínimas puestas ante el gobierno del estado en Chiapas por las familias desplazadas para generar condiciones para el retorno a su comunidad no han sido atendidas; entre ellas mencionamos: restitución del predio que les fue despojado, aclaración pública del falso rumor de envenenamiento del agua potable del ejido Puebla y medidas de reparación del daño comenzando por resultados prontos y efectivos ante las tres averiguaciones previas que obran en la Fiscalía de Justicia Indígena adscrita a la Procuraduría General de Justicia del estado de Chiapas.

En ese sentido, y en distintas ocasiones, el ingeniero. Francisco José Yañez Centeno, Jefe de la Unidad para la Atención de las Organizaciones Sociales de la Secretaría de Gobernación y Oscar Eduardo Ramírez Aguilar, Secretario de Gobierno del estado de Chiapas, propusieron medidas económicas, materiales y de aparente reconciliación para que a través de proyectos de desarrollo se beneficiara a los pobladores del ejido Puebla, incluyendo a perpetradores de hechos delictivos, a cambio de olvido en la investigación de los hechos, impunidad para los agresores y firma de acuerdos carentes de sustento y sin garantías de no repetición alguna.

Hoy, al estar rebasados los plazos que las distintas autoridades comprometieron, acompañamos la difícil decisión que las familias desplazadas han tomado de acudir a recoger su cosecha de café a sus tierras de cultivo en el ejido Puebla; anunciamos también que, junto a organizaciones nacionales e internacionales de Derechos Humanos, acompañaremos la jornada de labores que realizaran las familias desplazadas del 17 al 27 de enero de este año, señalando la responsabilidad del Estado mexicano ante probables hechos de difícil o imposible reparación que puedan suscitarse en la zona.

Finalmente reiteramos que con este conflicto, una vez más, corroboramos que en el fondo se reflejan los claros resultados y costos de la impunidad con la que autoridades de distintos niveles siguen protegiendo a actores locales que están polarizando las comunidades indígenas en su afán de desestructurar y desmantelar el tejido comunitario que favorece propuestas organizativas, como la autonomía, en respuesta a la crisis de gobernabilidad del Estado mexicano.

http://www.frayba.org.mx/archivo/boletines/140109_desplazados_cafe.pdf


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7/1/14

EZLN: veinte años. (Selección de publicaciones)

http://desinformemonos.org/Audios/entrevistaezlnguerra.mp3
Descarga el audio. (39’36”)

06/01/2014 Las nuevas respuestas. Gustavo Esteva
05/01/2014 Letras, más allá del discurso zapatista. Yanet Aguilar Sosa
06/01/2014 TLCAN y EZLN: veinte años. John M. Ackerman 

Especial 20 Años por Laura Castellanos

Subcomandante Insurgente Marcos - Amado Avendaño
 
Memoria personal de un periodista Zapatista. Amado Avendaño


04/01/2013 Gracias al zapatismo...  Los de abajo. Gloria Muñoz Ramírez
04/01/2014 La lucha del EZLN no es con las armas: Felipe Arizmendi. Arturo Jiménez
04/01/2013 La lucha contra zapatismo. Marcos Roitman Rosenmann

03/01/2014 2014, año de la Reforma Indígena. Martínez Veloz - Gaspar Morquecho
03/01/2013 El impacto internacional del zapatismo. Massimo Modonesi
03/01/2014 Las tierras recuperadas por el EZLN hace 20 años. Bárbara Zamora

02/01/2014 Zapatisme. Vint anys d’inspiració per a les lluites populars. Contrainfos
02/01/2013 EZLN: Una mirada a su historia. Raúl Romero
02/01/2013 Celebró el EZLN su vigésimo aniversario y el 2014 bailando. Hermann Bellinghausen
02/01/2013 Palabras e historias para redescubrir al EZLN. Desinformémonos
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01/01/2013 Especial: veinte años de insurrección zapatista. Desinformémonos
01/01/2013 20 (30) años de zapatismo. Reflexión y críticas sobre una larga lucha por la democracia. Gianni Proiettis
01/01/2014 En el EZLN, “hemos cometido errores… errores grandísimos”.  José Gil Olmos
01/01/2014 Los medios se mueren de nostalgia. Babel. Javier Hernández Alpízar
01/01/2014 “La construcción de nuestra autonomía sigue su marcha y ya nadie la podrá detener”: EZLN. Marta Molina
01/01/2014 EZLN anuncia que globalizará su resistencia y rebeldía. José Gil Olmos e Isaín Mandujano
01/01/2014 Vint anys de la revolta zapatista a Chiapas. Chacatorex
01/01/2014 El moviment zapatista de Chiapas fa 20 anys. 324.Cat
01/01/2014 Mujeres zapatistas, vivo ejemplo de lucha y resistencia. Itandehui Reyes Díaz



31/12/2014 Acuerdos de San Andrés: rendición de cuentas del Estado. Magdalena Gómez
31/12/2013 Ocho tzeltales, primeros detenidos del zapatismo antes del alzamiento. Elio Henríquez
31/12/2013 Zapatismo: la riqueza de la dignidad. Luis Hernández Navarro
31/12/2013 Los combates duraron 12 días; la lucha sigue. Hermann Bellinghausen
31/12/2013 “Sí hemos avanzado, aunque digan que no”. Ariadna García
31/12/2013 En el veinte anivesario del "¡Ya basta!".  Adolfo Gilly
31/12/2013 20 años de resistencia frente a 20 años de contrainsurgencia. Babel. Javier Hernández Alpízar
31/12/2013 EZLN: treinta años del más sensato de los delirios. Ángel Luis Lara

29/12/2013 México, a 20 años de la rebelión zapatista en Chiapas. Guillermo Almeyra
29/12/2013 Veinte años después. Francisco López Bárcenas

REBOBINAR
(Subcomandante Insurgente Marcos. Comunicado del EZLN)
Subcomandante Isurgente Marcos · Fotografía: Luis Jorge Gallegos

28/12/2013 Declaración de guerra. Los de abajo. Gloria Muñoz Ramírez

27/12/2013 En febrero, "iniciativa de gran calado" para pueblos indígenas: Martínez Veloz. Elio Henríquez
27/12/2013 20 años de zapatismo: “La lucha que vale es la que sigue”. Vanessa Vargas Rojas 
27/12/2013 El Ya basta! en América Latina. Raúl Zibechi

24/12/2013 Los zapatistas vivos se preparan para conmemorar 20 años de su alzamiento. Hermann Bellinghausen
24/12/2013 EZLN: veinte años. Magdalena Gómez
24/12/2013 Zapatismo: veinte años después. Luis Hernández Navarro

23/12/2013 La reforma energética es un “despojo disfrazado”: Marcos. José Gil Olmos

22/12/2013 REBOBINAR 2: DE LA MUERTE Y OTRAS COARTADAS (Comunicado del EZLN)
22/12/2013 La revolución estéril. (Según el periódico: El País.es) 

21/12/2013 Celebra EZLN 20 años del levantamiento. Hermann Bellinghausen
21/12/2013 Carta a nuestr@s compañer@s del Ejército Zapatista de Liberación Nacional. Sergio Rodríguez Lascano

20/12/2013 Anuncian los zapatistas fiesta de aniversario en los cinco Caracoles. Subcomandante Insurgente Moisés

03/12/2013 El XX aniversario del levantamiento armado del EZLN en la coyuntura de la Ruta para el Diálogo en Chiapas. Gaspar Morquecho
03/12/2013 EZLN, el comienzo. Arturo Landeros
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EZLN: Una mirada a su historia. SubVersiones

18/11/2013 Aunque atacado y perseguido, el EZLN conmemora 30 años de su fundación. Hermann Bellinghausen
18/11/2013 30 años del Ejército Zapatista de Liberación Nacional. Desinformémonos

17/11/2013 REBOBINAR 3. (Subcomandante Insurgente Marcos. Comunicado del EZLN)
17/11/2013 EZLN, símbolo de resistencia al neoliberalismo. Francisco Javier Mina 
17/11/2013 El EZLN cumple 30 años, ¡felicidades!

16/11/2013 La Garrapata en el Chuncerro, cuna del EZLN. Gaspar Morquecho
11/11/2013 Cuarentaicuatro, treinta, veinte y treintainueve Aniversarios Rebeldes. Gaspar Morquecho

03/11/2013 MALAS Y NO TAN MALAS NOTICIAS. Comunicado del CCRI-CG del EZLN del 3 de noviembre del 2013

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6/1/14

Las nuevas respuestas

Foto: Andrés Solórzano

Gustavo Esteva
La Jornada 06/01/2014

El 1º de enero de 2014 no fue día de comunicado de los subcomandantes o de celebración en San Cristóbal. Las gozosas celebraciones tuvieron lugar en los cinco caracoles. ¿No era esto lo que debíamos esperar? ¿No nos han estado diciendo los zapatistas, de mil maneras distintas, que los tiempos de un vocero han quedado atrás? ¿Qué ahora hablan claro y fuerte las propias comunidades, los hombres y mujeres ordinarios que son el zapatismo y lo hacen a su manera? ¿Qué ya es tiempo de que sepamos leer esos mensajes?

La campaña que a lo largo de estos 20 años acosa y difama a los zapatistas no logra ocultar la evidencia que cuantos fueron invitados a la escuelita constataron con asombro: en el pedazo de país bajo control zapatista se ejercen a plenitud la libertad y la autonomía y han cambiado sustancialmente las condiciones materiales de vida. El hambre, la muerte cotidiana por enfermedades curables, la opresión insultante y la violencia continua, todo lo que caracterizaba la forma de vivir que padecían hace 20 años quienes se alzaron, ha sido sustituido por otra manera de vivir, en que la única violencia que persiste es la que llega de afuera.

El alzamiento tuvo lugar el día que entró en vigencia el Tratado de Libre Comercio de América el Norte (TLCAN). Lo precipitó la reforma constitucional de 1992, que definió el signo de las políticas y actitudes que acompañarían al tratado. Los zapatistas nos advirtieron con claridad sobre lo que significaban. Era preciso reaccionar ante la amenaza y ellos reaccionaron. Hemos padecido todas las consecuencias sobre las que nos advirtieron. No basta identificar a los culpables del criminal desmantelamiento del país, de su entrega a intereses trasnacionales, de la violencia, injusticia e impunidad que hoy caracterizan nuestra realidad. Pesa sobre nuestros hombros la responsabilidad de lo ocurrido, porque no hicimos lo que nos tocaba.

Junto a la intensificación de la campaña antizapatista ha surgido un par de señas gubernamentales que indicarían la existencia, allá adentro, de una corriente que impulsa actitudes más sensatas ante el zapatismo y los pueblos indígenas. No debemos despreciarlas, aunque sea todavía incierto que esa corriente tenga pleno éxito.

En todo caso, aquellas señas y la campaña antizapatista coinciden en una forma de incomprensión, al concentrarse solamente en la cuestión indígena. Es cierto que los zapatistas la pusieron en el primer plano de la agenda política nacional y que la mayor parte de ellos son indígenas. Pero advirtieron desde el primer momento que no eran un movimiento indígena. Su iniciativa tiene otro alcance. Las demandas indígenas, tal como parece verlas el zapatismo, sólo pueden satisfacerse en una forma de sociedad en que tanto indígenas como no indígenas gocen de justicia, emancipación y libertad. Por la naturaleza del problema, bien identificada por los zapatistas, los cambios que hacen falta son de alcance nacional e internacional y en ellos los pueblos indios se encuentran en el principal frente de batalla, aquí y en casi todas partes.

Hace 15 días, cuando exploré en este espacio Las nuevas preguntas, señalé que abrir hoy los ojos exige formas de coraje e imaginación que sólo abundan entre quienes fincan sólidamente los pies en el suelo social y ahí, desde abajo, se dejan inspirar por los millones que se han puesto en movimiento.

Una buena forma de apreciar el impacto mundial del zapatismo de hoy es una nota que viene de Argentina. Norma Giarraca y Diana Itzú nos recordaron lo que oímos cuando se fundaron los caracoles: Los zapatistas imaginan cosas antes de que esas cosas estén y piensan que, nombrándolas, esas cosas empiezan a tener vida, a caminar... y sí, a dar problemas. Y agregaron: “De eso se trata en estos 20 años de zapatismo, del pasaje del ‘todavía no’ a la creatividad humana presente en ese espacio que muchos aún denominamos ‘política emancipatoria’”.

Los zapatistas imaginaron y nombraron cosas que hicieron realidad y ahora muestran a los miles de estudiantes de la escuelita. Aprender qué es la libertad según los zapatistas crea muchos problemas, muy serios problemas. Revela nuestra prisión y la forma de salir de ella. Al mostrarnos que es posible dar respuesta eficaz a las dificultades actuales, en contra y más allá del sistema dominante, nos desafía a encontrar nuestras propias respuestas y además a articularlas.

Escuchar, como nos exigieron los zapatistas el 21 de diciembre de 2012, no es algo que pueda hacerse a la ligera. Supone atreverse a concebir y realizar esas nuevas respuestas, cruzando con decisión la puerta a la esperanza que nos han abierto los zapatistas.


“Nosotros no queremos un cambio de nombres”: Subcomandante Marcos

Segunda parte de la entrevista inédita

“La expectativa de este movimiento es triunfar, lograr que en este país haya democracia, libertad para escoger una u otra forma de gobierno o sistema social o como le llamen, y un equilibrio inicial de los factores sociales y económicos hasta lograr una justicia real”: Subcomandante Marcos, marzo de 1994.
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Subcomandante Isurgente Marcos · Fotografía: Luis Jorge Gallegos

Gloria Muñoz Ramírez / Desinformémonos
Fotografía: Luis Jorge Gallegos

México. En esta segunda parte de la entrevista realizada al subcomandante Marcos en marzo de 1994, en la comunidad tzeltal de Prado Payacal, en la selva Lacandona, el jefe militar y vocero zapatista se refiere a sus primeros encuentros con la sociedad civil y a los motivos que llevaron al EZLN a entablar el primer diálogo con el gobierno, luego de los primeros días de la guerra. Marcos habla también de las primeras “bajas” en el entonces gobierno de Carlos Salinas de Gortari y de sus ajustes internos después del asesinato de Luis Donaldo Colosio y, posteriormente, retoma la historia del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, su origen y formación en las montañas del sureste mexicano.
 

El inicio del diálogo con el gobierno y con la sociedad civil

El mismo revuelo que causó la guerra hace que el gobierno busque saber también qué está pasando. No creemos que el gobierno haya querido llegar a un acuerdo de paz, sino saber quiénes éramos y qué pasaba, saber porqué no nos podía acabar como le habían prometido los militares.

Al mismo tiempo, en la sociedad se empieza a generar esa misma expectativa: saber quiénes son, y buena parte de ella pide que se busque otro camino, dice que sí son justas las causas, pero que se busque el camino político; otra parte pide que nos presentemos para saber quiénes somos, para conocernos, para ver si somos lo que decimos que somos o somos otra cosa. Y ahí es donde nosotros decidimos presentarnos al diálogo, sin ninguna esperanza respecto a la respuesta del gobierno, pero queríamos hablarle al país de otra forma y por otros medios.

Y luego viene la etapa posterior al diálogo, donde se polarizan muchas fuerzas que estaban subyacentes hasta antes del diálogo. Parecía que sí había consenso por la paz, y luego se ve que no, que hay sectores de la población que quieren la paz, pero la de antes, no una nueva paz. Se ve que por lo menos una parte del gobierno no está interesado en la salida polítíca, sino sólo en ganar tiempo, en esperar el momento oportuno para una solución militar. Entonces se deteriora mucho el clima político para una solución negociada, y la culminación es el asesinato de Luis Donaldo Colosio.

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Las cabezas que han caído, la de Elmar Setzer (gobernador del estado), la de Patrocinio González (secretario de Gobernación); la de José Córdoba Montoya (brazo derecho de Salinas de Gortari), forman parte de ese balance?

Tal vez la de Córdoba, pero la de Patrocinio y la de Setzer responden a ajustes de cuentas internos más que a presión nuestra. Patrocinio tenía encima que era el encargado de Gobernación y debería haber sabido lo que estaba pasando, y además fue el gobernador de Chiapas cuando nosotros estábamos creciendo. Por qué no se dio cuenta, o si se dio cuenta por qué no dijo nada y si sí dijo por qué no lo escucharon. Alguien tenía que pagar por eso y le tocó a él. Lo de Setzer, pues fue por sus torpezas, por cómo se manejó al principio del movimiento. Ellos pensaron que para que nosotros nos sentáramos a dialogar había que mandar una señal, en ese caso la de quitar a un gobernador duro.

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Y la de Córdoba?

Yo pienso que viene del deterioro del ambiente, en el que una parte es lo que hizo el EZLN, pero no todo. Está el propio asesinato de Colosio. Córdoba ya tenía entonces dos errores grandes, el del EZLN, por supuesto, y luego el de Colosio.

La participación del EZLN en esos cambios dentro del gobierno es mínima. Luego dicen “bueno, ya lograron muchas cosas, ya cálmense, tranquilícense”, pero como quiera todo eso que ha pasado no le hado ni democracia, ni libertad  ni justicia a este país, que es lo que nosotros queremos.

Nosotros no queremos un cambio de nombres. Si sigue sin haber cambios profundos que propicien una democracia, el ejercicio de la libertad política y como consecuencia el cumplimiento de la justicia, porque si no la cumples pues te quitan y ponen a otro, que es la presión que debe tener cualquier gobernante, pues entonces no hay un cambio. Tienden mucho los periodistas y algunos politólogos a ver en todo esto cambios estructurales, pero nosotros, de veras, no lo vemos así. 

¿Cuáles son sus expectativas en estos momentos?

La expectativa de este movimiento es triunfar, lograr que en este país haya democracia, libertad para escoger una u otra forma de gobierno o sistema social o como le llamen ahora, y un equilibrio inicial de los factores sociales y económicos, hasta lograr una justicia real.

El movimiento tiene la perspectiva de, por lo menos una parte, seguir creciendo en la clandestinidad; mientras la otra también se mantiene clandestina pero visible en el sentido de que ahí están, están armados, poseen un territorio, quieren tal cosa y pueden atacar y defenderse. Otra parte, los topos se preparan para cuando nos golpean a nosotros tomar ellos el relevo. 

¿Y qué hay en el resto del país?

Algunos puntos sueltos de simpatizantes…La parte que es mero del ejército, sobre la que se fincó el EZ, es muy pequeña, no podemos decir que sea del país, aunque tiene ramificaciones, es muy ralita, como la barba.

Ya después del primero de enero, pues aparecen simpatías por varios lados, pero en el nivel declarativo o en el de ayuda, sin implicarse. 

¿No hay organización zapatista en el resto del país?

 En el sentido clásico del término, no. Hay como una base de despegue, muy, muy pequeña. 

¿Sólo en el centro?

Yo no dije que era en el centro. No, no está en el centro. 

La formación del EZLN. Sus primeros pasos

En la formación original del EZLN coinciden dos factores, por un lado un grupo de personas de origen citadino, pequeño, unos diez o doce…Digamos que eran 12, que venían de los fracasos en movimientos pacíficos o legales, consideraban que estaban agotadas las vías para un cambio democrático, gente del 1968, del 1971, de los choques populares de protesta, con la expectativa de que la lucha fuera un camino, entre otros, para cambiar el mundo. No en el sentido de la lucha armada como un todopoderoso, que por sí sola generara un cambio, en ellos no estaba esa concepción. Eso fue hace diez años.

Por otro lado, un grupo indígena, campesino, del sureste de Chiapas, también en el mismo proceso, pero sin preferencia con la lucha armada, sino en el sentido de abrir cauces democráticos ante la imposibilidad de la lucha legal, con condiciones de vida muy pobres y con un sector social integrado por los finqueros, los ganaderos, los terratenientes, muy beligerantes contra ellos, en fin, lo que ahora es Chiapas, lo que ahora ustedes descubren en Altamirano, desde hace muchos años así era.

Estos dos grupos, los de la ciudad y los indígenas, se plantean la necesidad de preparar la lucha armada. Desde el inicio en el primer grupo, el que es citadino, urbano, se maduran las experiencias de las guerrillas de los setentas, la concepción del foco, el balance de guerrilla urbana y de guerrilla rural, el movimiento urbano que crecía con acciones de propaganda y se solventaba económicamente con secuestros, con recuperaciones. Digamos que es la línea muy esquemática, con muchos matices de la experiencia guerrillera de los setentas, muy golpeada por la represión, desmantelada casi en su totalidad.

Este grupo pensaba que no, que la guerrilla no podía nacer de un foco, que era algo que había preparar, que su parte primordial, su columna vertebral, era el apoyo de la población, que no necesariamente se manifestaba en el momento del enfrentamiento armado, sino desde su preparación.

La cuestión económica, el financiamiento de esta guerrilla en esta nueva concepción, no podía venir de acciones de este tipo, que pusieran en riesgo la vida de los compañeros o del personal civil, como los secuestros o asaltos con fines terroristas. Entonces se recurría a la colaboración. Era una organización muy pobre económicamente, se sostenía con lo que cada uno podía aportar, según sus medios o el trabajo en el que estaban como profesionistas, maestros, etcétera.

Confluyen dos necesidades: Por un lado la necesidad de la autodefensa frente a un sector social compuesto por los finqueros y el gobierno estatal y municipal que los favorecía, y que los protege todavía. Y del otro, una nueva concepción guerrillera en México, tan nueva que no se viene a conocer hasta el primero de enero de 1994, porque su novedad estaba en que no supeditaba su aparición al hecho de actuar, sino a que estuviera preparada para hacerlo. La forma de financiamiento fue de tal forma que el aspecto militar correspondiera al aspecto político, es decir, tú crecías tanto como el mismo pueblo te abastecía, no recurrías a otros medios para conseguir apoyo económico, recursos o equipo. Eso hace que esa concepción sea a muy largo plazo, o al plazo que marque su mismo crecimiento político. Y es eso lo que marca la línea militar nuestra, tan antimilitar en ese sentido, donde no se le da tanto peso al aspecto militar, sino al político.

Pues bien, esas dos formas confluyen y se plantean el problema de dónde. Finalmente, si tú quieres preparar un grupo armado, entrenarlo, pues tiene que ser un lugar que reúna ciertas características para no ser detectado, porque tu propósito es justo que no te descubran, lo que quieres es prepararte, no enfrentarte. Entonces el grupo de indígenas campesinos de Chiapas, muy avanzado políticamente, una especie de élite política, dice “vénganse para acá, aquí hay condiciones”. Y es así como entra el primer grupo del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, en 1983.  Ahí dicen, “bueno, nos vamos a alzar y nos vamos a llamar Ejército”, porque la aspiración era a no funcionar como guerrilla sino plantear una estructura de ejército regular, pensando en que la tirada era aglutinar grandes contingentes armados y no grupitos que estuvieran haciendo acciones terroristas. Zapatista, por la expectativa de los compañeros del campo, con todo el problema de la tierra que es muy agudo en el estado. Y de Liberación Nacional porque siempre se planteó que la lucha fuera nacional, y que se articularía con otras fuerzas para un movimiento más amplio, revolucionario.

Así llega el primer grupo a la selva y se empieza a trabajar en el aspecto militar. Hay que estudiar manuales norteamericanos y mexicanos de instrucción militar, primero guerrillera. Agarramos los manuales de contrainsurgencia norteamericanos y luego los mexicanos, que en realidad son sólo una traducción de los primeros. Y empezamos a aprender a vivir en la montaña, a caminar, a cargar, a conocer las rutas, el terreno, los animales, sus huellas, su olor. En fin, toda la lógica dentro de la selva. En la selva de la que te estoy hablando no hay poblados, nadie se mete ahí, ni siquiera los campesinos, porque es muy hostil, muy agresiva. La montaña te hace de nuevo o te avienta para afuera.

Pasaron varios años en los que el grupo que está en la montaña vivía del grupo que estaba en la ciudad, con la ayuda de ese otro grupo de indígenas que es el que apoya en pasar las cosas hasta la montaña, a un lugar en el que nosotros pasábamos a recogerlo.

De cualquier forma nosotros tratamos de no depender del alimento que mandaban de la ciudad, porque sabíamos que en cualquier momento se cortaba. Por eso le dábamos mucho a la cacería y al conocimiento de plantas que hay en la montaña, y así poder balancear un poco la alimentación que teníamos.

Lo que sigue es que el grupo de indígenas empieza a hacer el trabajo político, explicando en los pueblos que en determinado momento se va a necesitar la lucha armada, porque el gobierno no hace caso, y que eventualmente se van a agotar los caminos legales, las vías pacíficas para resolver los problemas. Y en un caldo de cultivo donde los ganaderos y los finqueros son muy agresivos, esta idea empieza a prender, pero todavía muy lento.

La concienciación sobre las condiciones de vida es tan evidente que no necesitas explicar más. En este caso, el trabajo político consistía en explicarles que había que contemplar una forma más de lucha, en este caso la lucha armada. En esos momentos el contacto sigue siendo muy cuidadoso, compartimentado, y así se va creciendo poco a poco, lo que hace que se alargue la vía de abastecimiento, y que sea más fácil meter y sacar cosas, porque más gente colabora. Y empiezan a aparecer colaboraciones espontáneas, nos mandan tostadas, alguna fruta, lo que se da en las casas de los compañeros, y un poco de café. Primero todo esto se mandaba hasta determinado punto, ahí lo dejaban, y sin que ellos supieran quién lo hacía, uno de nosotros bajaba y lo pepenaba, y lo llevábamos a otro lado, a donde estaba nuestro campamento.

La cosa era tan limitada que la tostada la guardábamos para una fiesta, por ejemplo para el 8 de marzo, para el primero de mayo, 20 de noviembre, esos días nos tocaba una tostada a cada uno y tomábamos café también. En ese tiempo los compañeros de los pueblos, que eran pocos aún, querían conocer personalmente a quienes estaban ayudando. Y ahí hay otro cambio respecto a guerrillas anteriores, porque les damos paso a los campamentos, que se supone que es algo que no debe hacer la guerrilla, por seguridad y por otras cosas. Pero ellos llegan a los campamentos y empiezan a pedir instrucción militar, algo muy elemental porque nosotros estábamos más dedicados a aprender a vivir de la montaña y apenas estábamos aprendiendo de los manuales posiciones de tiro y orden cerrado (lo que hace que una unidad militar se mueva como colectivo). Entonces llegan ellos y nos dicen “por qué no me enseñas eso”. Y a partir de ese momento ya no nada más entregan la carga, sino también llegan a aprender. Y como nosotros llevábamos una vida muy intensa, le sacábamos provecho al día porque dependíamos de la luz del sol, en las tardes y en las noches nos sentábamos a platicar, y ahí los que habíamos leído algo pues les platicábamos a los demás. Era un especie de seminario, como dicen ustedes, y a cada quien le tocaba exponer un tema. Y entonces los compañeros empiezan a meterse también en esa dinámica, en esa forma de aprender la política, sobre todo la historia de México.

Ahí se empieza a tejer entre nosotros y ellos una relación muy grande, muy unida, muy difícil de romper.
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http://desinformemonos.org/Audios/entrevistaezlnguerra.mp3
Descarga el audio. (39’36”)
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Memoria personal de un periodista Zapatista

A 20 años de un 1 de enero que cambió la historia de México, retomamos y transcribimos este monólogo en el que el fallecido ex gobernador en rebeldía de Chiapas, Amado Avendaño, relata el contexto del alzamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.



http://chacatorex.blogspot.com.es/2011/10/levantamiento-zapatista-traves-de-la.html

DESCARGA EL AUDIO Esta es la experiencia de Amado Avendaño con los Zapatistas desde la noche del 31 de diciembre 1993. Don Amado fue editor fundador del periódico "Tiempo" que fungió como principal medio de difusión y comunicación del EZLN para el mundo y para sus comunidades, durante los primeros años del levantamiento. También ocupó el cargo de "Gobernador en Rebeldía" por 6 años para el estado de Chiapas.
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Familia Avendaño

Por Amado Avendaño
El Barrio Antiguo

Amado Avendaño
San Cristóbal de las Casas era una ciudad tal vez muy triste, muy callada, muy simple. Yo hacía un periódico que se llama Tiempo y hacia yo trecientos o quinientas copias, máximo, no pasaba nada aquí en esta ciudad. Cuando por la noche del 31 de diciembre para amanecer primero de enero de 1994, la ciudad comenzó a… pues no sé si a temblar o a preocuparse porque algo raro estaba ocurriendo, nadie lo decía, sólo veía que pasaban fantasmas en la noche, fantasmas con armas o cubiertos de la cara con pasamontañas, pero no sabíamos que había, que estaba ocurriendo. Como a las 12 de la noche, de ese día, de esa noche, paso a la casa de ustedes, aquí en el bario de San Diego, una compañera muy conocida y que la queremos mucho, que se llama Mercedes Osuna, y me informó: en la ciudad hay hombres armados y están tapados de la cara con pasamontañas, algo está ocurriendo, no salgas y como era noche de año , le dije: se te pasaron las copas, vete acostar mejor ya, no andes en la calle haciendo ni diciendo eso, pero, una hora después llegó el fotógrafo, Antonio Turok, a la casa también y me informó, me dijo él que personas armadas con pasamontañas, estaban derribando las puertas del cabildo municipal, derribándolos con hachas, entonces ya me puse a pensar que Mercedes Osuna, no estaba borracha, tenía razón, tenía razón, había gente armada. Seguimos esa noche con preocupación, mi preocupación personal era que mis hijos, como era noche de fiesta se habían ido con sus amigos a diferentes casas y entonces, comencé a buscarlos, a localizarlos para decirles que se quedaran en esas casas, que no fueran a salir porque había peligro en las calles, la respuesta fue lo contrario, rápido salieron y se fueron a la casa ¿no? para saber que había ocurrido. Yo soy muy valiente pero no salí en toda la noche, hasta que amaneció, me fui a la plaza central, frente al Palacio Municipal, a ver que estaba ocurriendo y sí, vi que había gente armada, con pasamontañas, pero, en nuestra calidad de periodistas estábamos buscando quien era el jefe, para poder platicar con él y no acertábamos quien era, yo tuve suerte, encontré a un fantasma encapuchado y con una buena metralleta y le pregunté ¿tú eres el jefe? Y me dice: no, Amado, yo soy el sub comandante; cómo que esté me dice mi nombre, yo no lo conozco a él, quién será. Y me comenzaron las fotografías, porque los periodistas no tenían referencia de ningún zapatista, entonces, como yo estaba cerca del sub comandante, comenzaron a tomar fotografías para ubicarse porque no sabían quién era ese fantasma y más o menos a mí sí me conocían aquí en la ciudad, entonces ya había una referencia, y el sub comandante Marcos, me preguntó: ¿no te perjudica qué te tomen fotografías conmigo? No, le dije, porque yo no soy guerrillero, yo solo vine a tomar la noticia y ya me voy. Le dije, si tú no eres el jefe, dónde está el jefe, quiero platicar con él, ahorita te llevo, y me llevo a la planta baja de la presidencia municipal y ahí me dijo, me dijo, pásale, ahí está el jefe. Pasé al interior y estaba un joven, sentado y le digo: ¿tú eres el comandante, tú eres el jefe?, Sí maestro, yo soy el jefe, pero ¿tú?, sí, yo soy el jefe, este muchacho había sido mi alumno en la High School, en la escuela preparatoria diez años antes, entonces í lo conocía yo bien, lo ví y me extraño mucho que ahora viniera como Comandante, no, no es posible, no podía yo creer que un muchacho indígena, humilde, ahora fuera Comandante, mañana lo van a ver de nuevo, es el Comandante David, mis respetos para él. Como había sido su maestro, él era mi alumno, pero diez años atrás, yo comencé a darle consejos, cómo te vas a meter de guerrillero, mira el Ejercito mexicano está bien pertrechado, tiene armas, armas importantes, tiene aviones, tiene helicópteros artillados, y ustedes andan con armas hechizas, con palos, mal vestidos, no es posible que se pongan ustedes con el gobierno, entonces, se paró y me dijo: Cállate, maestro, hace diez años que me metí a esto y sé lo que estoy haciendo, si quieres ayudar, quédate y si no, te puedes largar, entonces ya baje yo al piso, ya no era yo el maestro, él era el comandante, entonces ya humilde le pregunte, en qué te puedo ayudar, repártenos esto; nos dios la primera declaración de La Selva Lacandona, ahí me entregó una copia, lo multipliqué y lo distribuí con los periodistas, antes de salir de donde estaba él me invitó, mañana vamos a entrar a la 31 zona militar, te invitamos, estás loco, le dije, cómo oponerse un grupo de indígenas, mal armados, entrar a la zona militar, estás loco, si quieres, si no, no vayas, dice. Y claro, soy valiente pero no fue, claro.

Al día siguiente, me asombre porque desde la planta alta de mi casa, ví como los helicópteros y aviones de la 31 zona militar, arrojaban roquetes y balas, bombas, para quitarse a los indígenas que estaban entrando, y entraron, entraron a la 31 zona militar, yo no me explicaba como es que pudieron entrar si hay cañones ahí, cómo entraron. Mi esposa fue al tercer día a platicar con el comandante de la zona militar, el General Gastón Menchaca Arias, así se llama, y le confió a mi esposa, dice, me faltan 380 hombres y no los encuentro ni vivos, ni muertos, estoy preocupado, decía al General; cuando mi esposa me lo platicó, me sentí emocionado, porque entendí como habían logrado entrar sin que los militares de dentro, los pudieran rechazar y la explicación es bastante sencilla, cómo entraron los zapatistas, no entraron esa noche, entraron seis meses antes, seis meses antes, llegaron como simples ciudadanos mexicanos y se inscribieron como soldados federales y en México, la idea del Ejercito mexicano es, ni sobra el que viene, ni falta el que se va, entonces, todos los días pueden estar reclutando más personal, entonces lo zapatistas se vinieron a inscribir seis meses antes como soldados y los admitieron. En la noche entraron los soldados, los zapatistas a San Cristóbal, era año nuevo y los soldados querían salir a pasear, a estar con su familia, a pasar esa noche juntos; entonces, los zapatistas se ofrecieron, Capitán, si usted quiere yo me quedo esta noche haciendo la guardia, no hay problema, quédate haciendo la guardia, entonces, cuando llegaron los zapatistas a la zona militar federal, ya habían muchos caballitos de Troya hay adentro y, por eso entraron con suma facilidad. Si se acuerdan ustedes antes, los zapatistas andaban con armas de madera, de palo, andaban con lanzas, con machetes, cuando salieron de la zona militar, eran el Ejército mejor pertrechado del sureste, llevaban muy buenas armas. Lo mismo ocurrió aquí en la ciudad, cuatro, cinco meses antes los zapatistas se inscribieron como policías municipales, como policías judiciales, entonces, la noche que entraron, ellos estaban de guardia, cuando yo llamaba por teléfono para preguntarle a la policía, que es la que se supone que debe saber, qué estaba ocurriendo en la ciudad y me respondían, todo controlado, señor, ustedes no se preocupen, no pasa nada, pero eran ellos mismos los que avisaban, entonces, esa fue la irrupción en la ciudad de los zapatistas, que vinieron acá.

Yo había iniciado mi periódico treinta años ates, el periódico, Tiempo, lo inicie cuando era estudiante de la Facultad de Derecho, cuando terminé de estudiar leyes, continúe haciendo el periódico, pero yo pensé que mi periódico les servía a la gente, a los lectores de esta ciudad, a la zona urbana, nunca me imaginé que los indígenas utilizaban mejor el periódico, que la gente de la ciudad, inclusive venían ellos, los indígenas de las comunidades campesinas y me decían, quiero que nos publiques, esto, era una queja donde se estaban portando mal con ellos, y venían a denunciar y me preguntaban, cuánto vas a cobrarnos, dije nada te voy a cobrar, al contrario, yo te debo pagar porque me estas trayendo noticia para aumentar las ventas de mi periódico, a bueno, entonces publicanos esto y lo publicaba; al día siguiente regresaban y me decían, no publicaste lo que te trajimos ayer, no como no, aquí está míralo, no, eso no es, es que lo españolice para que lo entiendan mis lectores, porque ellos lo traían en una especia de pocho ¿no? una especia de tzeltañol o tzeltal con español, o tzotzil con español y yo lo españolizaba para que lo entendieran mis lectores, pero ellos me decían, no me interesan tus lectores, nos interesan los nuestros, entonces, a partir de esa fecha ya comencé a publicar tal y como lo traían, con errores de sintaxis y con erros ortográficos, así lo publiqué, y pasaron cinco, diez años, tal vez, esté periódico lo llevaban a la comunidad, un periódico quizás y los discutían y platicaban, y traían la respuesta y de esa manera, nuestro periódico Tiempo, se convirtió en el medio de intercomunicación entre las comunidades, yo nunca supe que habían utilizado mi periódico para esos efectos, con mucha astucia, pues, es una estrategia que utilizaron ellos.

Los indígenas, no sé si solo los de esta región o todos los del mundo, desconfían mucho del hombre blanco, cuando los mestizos, que nos toman por blancos, les hacemos un favor, ellos se quedan siempre con la desconfianza de cuánto les ira a costar ese favor años más tarde, no nos tienen confianza, porque los hemos engañado tanto, tanto han sufrido en ese sentido que cuando les hacemos un favor, ellos se quedan como deudores que más tarde nos tendrán que pagar ese favor, entonces, para ganarnos su confianza pasan muchos años, entonces, a través de mi periódico, de publicarles sus noticias me los fui ganando, entre comillas, y pasaron como diez o quince años y entonces ya me tuvieron confianza, ya sabían que yo era parte de ellos ¿no? y me asumieron como que si yo estaba formando parte de su lucha, por eso cuando el Sub Comandante estuvo en San Cristóbal y yo le pregunté, qué quién era el jefe, si él era, y me dijo, no, Amado, yo no soy el jefe, entonces me tenía bien ubicado, sabía quién era yo, me tenían confianza. El obispo, Samuel Ruiz García, se ganó la confianza de los indígenas porque comenzó a hablar, a aprender la lengua de ellos, seis meses trajo una indígena Tzotzil a la cocina de su casa y con ella comenzó a platicar en tzotzil y aprendió tzotzil; seis meses trajo una tzeltal y aprendió tzeltal con ella, seis meses una chol y otros seis meses una tojolabal, en dos años el hombre podía platicar en las principales lenguas de la región y de esa manera, se los ganó, él, al platicar directamente en su lengua de ellos, le confiaron sus penas, sus problemas y por eso Don Samuel Ruiz García, en los cuarenta años que estuvo en esta región, era parte de ellos, era como su hermano. La otra tercera persona que se ganó la confianza de los indígenas, es el Sub Comandante Insurgente Marcos, él utilizo otro método, desde luego, él se vino a vivir con ellos, primero venía de la universidad a la región de la Selva Lacandona en las vacaciones, y regresaba, pero poco a poco se fue integrando con ellos hasta que llegó un momento que ya no pudo regresar a la universidad y se quedó aquí con ellos, a comer maíz, pozole, tortillas; a vivir con ellos y de esa manera se los ganó también. Porque al principio cuando venían hace veinte, veinticinco años, estaba muy en boga el comunismo, el socialismo, el guevarismo, maoísmo, etcétera y trajeron esas ideas acá, pero no pegaron, a los indígenas no les gustó la doctrina que traían, entonces, en las idas y venidas del Sub Comandante Insurgente Marcos, y sus compañeros que venían del centro de la República, comenzaron a buscar cómo podían ganarse a los indígenas, que hubiera una ideología acorde con ellos, que hubiera un héroe campesino, como ellos y de esta manera estos muchachos que venían del centro del país hacia Chiapas, buscaron un héroe, que fuera acorde con el campesino y encontraron a Emiliano Zapata, que era campesino, que peleo por las tierras y que tenía idea de la tierra, cómo rescatarla, cómo salvarla y de esa manera, él se fue metiendo ideológicamente entre los campesino y esa idea del zapatismo, así pego, las otras, comunismo, socialismo, esas no pegaron, por esa razón es que Zapata es el héroe de ellos, porque adaptaron al héroe zapatista de la tierra y del maíz, a la zona Lacandona, en donde los campesinos necesitaban una base, un soporte campesino, para creer en el mensaje que le traían. Esto sin duda explica porque aparece el Subcomandante Marcos, como el líder ideológico, el líder militar, desde luego y se posesiono del ambiente y por eso lo quiere y lo respetan.

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A mí ya me tenían ubicado también y cuando apareció aquí la guerra, la sociedad civil de Chiapas y de todo el país, comenzaron a pedirle al gobierno mexicano que parara la guerra y comenzaron a pedirle a los zapatistas que ya no siguieran con su violencia, que se pararan, entonces, el Subcomandante Marcos, lanzó un comunicado diciendo, si la sociedad civil mexicano no quiere que haya guerra, que entren pues, que participen, para que la guerra se pare y fue ahí donde comenzó mi desgracia personal, porque la sociedad civil, comenzó a señalarme como la persona que podía participar en elecciones por la vía civil, por l vía pacífica para detener la guerra, para cambiar la situación en Chiapas y cambiarla en México, fue así como comencé a aparecer como candidato a gobernador en Chiapas.

Los zapatistas utilizaron a mi familia para convencerme de que yo participara como candidato, a partir del movimiento zapatista, a mí me han hecho invitaciones a diferentes partes del mundo, he estado en los Estados Unidos, con varios amigos de acá en cuatro ocasiones, en Europa, en otras cuatro ocasiones y en América del Sur, cuando regresé de América del Sur, de Santiago de Chile, entré a la casa, estaba mi familia reunida esperándome, y lo primero que me dijeron fue, tú vas a ser candidato a gobernador de Chiapas, yo, si no me han dicho nada, cómo lo sé, tú sabes que en esta familia somos democráticos, tú eres un voto, ya perdiste, entonces le dije a mi familia para conocer, para saber las condiciones en que voy a participar como candidato, pues quiero hablar con los zapatistas, con la comandancia, entonces le dije, mañana, temprano, nos vamos a la selva a hablar con el Sub Comandante y con los Comandantes, y mi hija mayor, dijo, no, ahorita nos vamos, le digo, vengo muy cansado, acuéstate atrás en el coche y vamos, y me llevaron a la selva, estaban en esa ocasión la comandancia, en una comunidad que se llama, Prado, selva adentro, y los encontré ahí, y les pregunté, ustedes quieren que yo sea candidato a gobernador del estado, sí señor, queremos que tú seas candidato a gobernador, pero, no un gobernador común y corriente, queremos un gobernador de transición, sólo para hacer el traspaso, es decir, participas en elecciones, triunfas en las elecciones, convocas a un congreso constituyente, le presentas un proyecto de constitución, que lo modifiquen o aprueben o vean que hacen y en cuanto termine esa nueva constitución, tú convocas a nuevas elecciones para que el candidato que hay triunfado en esas nuevas elecciones, sin ventajas, a ese tú le entregas el bastón de mando y te retiras a tú casa, perfecto, así si participo y entre a las elecciones. Entonces acepte ser candidato a gobernador, porque no me quedaba de otra, además ¿no? Y fue fácil triunfar, muy fácil, porque los zapatistas me dijeron, tú no tienes que hacer campaña política en toda la zona zapatista, es orden militar que todos van a votar por ti, punto, entonces vine con don Samuel Ruiz García, el obispo de la diócesis de toda la región y le pregunto, ustedes en qué van a ayudar, en qué van a cooperar para esta campaña política, dice, ya estamos cooperando, hay diez mil catequistas haciendo campaña por ti, así es que no te preocupes, vete a otra parte donde no haya quien te apoye, entonces me fui a hacer campaña a la costa del estado, en el pacífico y como había mucho rencor en contra del partido oficial, todo el mundo me iba siguiendo y mi nombre, era… no lo conocían pues, era Amado Avendaño, nadie lo conocía, pero, si detrás estaban los zapatistas, entonces ya el nombre sonaba más, entonces, el gobierno, el partido oficial, temió perder las elecciones y entonces, tramaron como asesinarme pero que apareciera como un accidente, yo me iba a morir en un accidente, no que el gobierno me hubiera matado, entonces, contrataron un tráiler y organizaron en la capital, Tuxtla, Gutiérrez, un desayuno en donde debían de estar todo los candidatos, yo nunca pensé que ese desayuno era para asesinarme, entonces, estuvieron insistiendo mucho que yo debía asistir a ese desayuno, yo estaba en Tapachula y tenía que venir, que viajar a Tuxtla, Gutiérrez para participar, yo no sabía que en el camino estaba un camión esperando para enfrentar a mi vehículo y aplastarnos ¿no? Solo que hay Dios, yo soy cristiano y creo que Dios si está pendiente de nosotros, entonces, le pedí a mi chofer, que era mi sobrino que hiciéramos como que regresáramos y que luego regresáramos al llegar a Mapastepec, donde yo nací, entonces el tráiler que llevaba un ritmo de velocidad, para chocar con nosotros se tuvo que parar, porque no veníamos allá en el horizonte, cuando regresamos nuestro vehículo… el tráiler se arrancó para chocar con nosotros pero, la velocidad no la alcanzo, iba como a unos cincuenta o sesenta kilómetros por hora, cuando choco con nosotros, entonces no pudo chocar bien y lo que hizo fue arrastrar nuestro vehículo y lo aplastó contra la pared, entonces ahí fallecieron tres personas, los tres que iban de este lado y yo iba de este, delante, detrás iba mi hijo, más atrás otro amigo, los tres que iban de este lado quedaron aplastados y fallecieron, yo quede muy mal, se me rompieron todas mis costillas, se rompió mi cráneo, pero, quede vivo ¿no? entonces, mi hijo que iba detrás de mí, como me iban acompañando zapatistas, le comunicaron inmediatamente al Sub Comandante Marcos, que había habido un atentado y que estaba a punto de morirme, entonces el Sub Comandante lanzó un comunicado que era una amenaza, decía, a quien corresponda, claro, era a Salinas, decía el texto: La democracia en México, depende de la vida de ese hombre, sálvenlo, sálvense. Entonces, el Presidente de la República envió un avión especial a recoger mis despojos y lo llevaron a México, al mejor hospital del país, el Siglo XXI, y me pusieron los mejores veinte médicos del país, unos me arreglaron las costillas, porque una costilla pico el pulmón y se colapsó, mi cara quedo deshecha con los cristales, entonces, pusieron un cirujano plástico que me compusiera la cara, yo era muy feo y este, me arreglaron todo ¿no? Entonces, me … inclusive el propio Presidente de la República fue a visitarme en mi lecho de muerte, es decir, lo que querían, el Presidente Salinas era demostrarle a los zapatistas que él estaba haciendo todo lo posible por salvarme, entonces, personalmente llegó a verme en donde estaba yo en el… en la cama pues, casi muerto ¿no? Por fortuna nunca me di cuenta de la presencia del Presidente de la República, si no, tal vez, muero ¿verdad? Mi esposa se quedó aquí, y en México me tenían pues con las mejores atenciones del mundo, porque estaban tratando de rescatar mis restos, y le dijeron a mi esposa que a los tres días a las 72 horas, me iban a quitar todas las sondas y los aparatos para que yo pudiera vivir por mí mismo y no a través de los aparatos que tenía puestos, llegó mi esposa a los tres días y me quitaron todas las sondas y los aparatos y en ese momento yo comencé a morirme y volvieron a ponerlos ¿no? Le dicen a mi esposa, venga usted mañana, mañana si le vamos a quitar los aparatos para que recupere sus sentidos y ya vuelva a la vida, volvió a llegar mi esposa al día siguiente y al quitarme los aparatos, me volví a morir, entonces mi esposa le dijo a mi hija que estaba conmigo, dice, ahí te dejo a tu papá, si se muere, lo entierras aquí en el Distrito Federal, porque no quiero que vaya a dar lástima a Chiapas y si vive, ahí me lo llevas, porque yo me voy a la selva y se fue a la selva mi mujer y me dejo allá, en el hospital, porque yo era un despojo pues, estorbaba, por fortuna, tres días después, cuando me volvieron a quitar los aparatos, ya no me morí, ya quede, quede vivo, tenía yo la mano de mi hija, agarrada y le preguntó, oye dónde estoy, yo recuerdo que iba en una carretera, dice, te accidentaste papá y por eso quedaste así, por eso estás aquí en este quirófano, entonces me acorde, y mi hijo dónde está, si él iba atrás de mí, si yo quede así cómo quedo mi hijo, dice, él está bien, no, me estas engañando, entonces, había un teléfono, me puso con él y por fortuna estaba mi hijo aquí, y me hablo y me dice, hola, papá, que bueno que ya despertaste, le pregunto, cómo esta Rigoberto, está bien, cómo está Agustín, está bien, cómo esta Ernesto, todos están bien, sólo tu saliste un poco mal, habían tres muertos, el único que estaba bien era él, y eso me animó mucho. A los cinco días ya no soporté el hospital y pedí que me sacaran y que me trajeran aquí, a San Cristóbal, porque la idea era continuar la campaña política, pero, no podía porque mis costillas estaban quebradas y no podía viajar, ni siquiera en vehículo, ni podía hablar fuerte porque mis costillas todavía estaban quebradas y no podía hablar mucho, entonces, sólo hacía yo los discursos y mi hija los leía ante el público, aparte de que se organizaron en todos los municipios, unas comitivas así como vienen ustedes ahora para hacer campaña y como un mes después iba a ser las elecciones, porque el accidente fue el 21 de julio y las elecciones fueron el 25 de agosto, entonces estaba muy reciente, cuando fueron las elecciones, por coraje, por lastima o por compasión todo el mundo fue a votar por Amado Avendaño, porque, perdió el gobierno la confianza y la ganó Amado Avendaño con los zapatistas detrás y fue un triunfo arrollador, ganamos de calle las elecciones. Entonces ganamos las elecciones, pero en este país, a pesar del que el pueblo vota, es el congreso del estado, los diputados los que califican quien ganó, a pesar de tener los votos, no es como en Florida ¿no? que pasan otros fenómenos raros, entonces, el Congreso del Estado, que era de puro priista, del partido oficial, determinaron que el que gano, que fui yo, perdió y el que perdió, era el triunfador, no era posible eso ¿no? Y sin embargo, le dieron el triunfo a Eduardo Robledo Rincón, del partido oficial y, la derrota fue para Amador Avendaño.

Entonces, hubo una conmoción en el estado porque todo mundo había visto que ganamos, que triunfamos, entonces yo me fui a la Selva Lacandona a hablar con la comandancia y le dije, señores, ya vieron las cosa como está, si dice, ya vimos y ocurre lo mismo cada seis años, los que pierden ganan y los que ganan pierden, entonces, ¿estás dispuesto tú a convertirte en gobernador rebelde con nuestro apoyo? Sí, señor, estoy de acuerdo, voy a ser su gobernador de ustedes, si ustedes así lo quieren, perfecto. Iban conmigo cuarenta líderes de las organizaciones campesinas de Chiapas, OCES, SENPA y un montón de siglas que hay aquí en México, que eran las que me iban a apoyar y me apoyaron para tomar posesión como Gobernador de Chiapas en la plaza central de Tuxtla, al mismo tiempo que Ernesto Zedillo, Presidente de la República, le estaba dando posesión al usurpador, Eduardo Robledo en otro teatro en Tuxtla, Gutiérrez.

Hubo una contradicción evidente, yo, Amado Avendaño, gobernador en rebeldía zapatista, tenía yo pueblo, pero no tenía Palacio de Gobierno, y ellos, el partido oficial y su candidato oficial, con su gobernador, tenían Palacio de Gobierno pero no tenían pueblo, entonces, nos venimos a San Cristóbal de las Casas, y nos instalamos en el Instituto Nacional Indigenista y ahí montamos nuestro gobierno en rebeldía, un gobierno zapatista, sin apoyo oficial, solo con el apoyo del pueblo que estaba con nosotros. Entonces, nos venimos para acá pero, hay traiciones, los cuarenta líderes que dijeron allá en la selva que se iban a morir conmigo, defendiendo el gobierno en rebeldía, se vinieron conmigo también aquí a las oficinas del Instituto Nacional Indigenista, pero, el gobierno federal trajo mucho gobierno y comenzó a comprárselos uno por uno, les daba dinero o les daba tierras, vehículos y poco a poco me los fue quitando, diario cuando llegaba yo, le preguntaba a mi secretario particular, cuántos nos quedan, y me decía, se fueron otros cinco, llego un momento en que sólo estaba mi Secretario de Gobierno y yo, y le dije así, con sorna, y dónde están los demás, los compró el gobierno y se los llevó, entonces nosotros cojamos nuestro vehículo y vámonos a la selva porque si seguimos aquí nos van a dar en la madre. Nos fuimos a la selva a platicarle a la comandancia lo que estaba ocurriendo y el Sub Comandante Marco se rio de mí y con justa razón, dice, lo mismo nos pasaba a nosotros, siempre van los líderes al frente y el gobierno o los compra o los mata y nos quedamos sin cabeza, sin líder, bueno, pues lo mismo me paso a mí, me quede solo, entonces les dije que me admitieran en su tropa como soldado raso, para que yo me uniera a su… a la guerra de ellos allá, y mi hijo que iba conmigo, me acompañaba, dice, mi papá no puede ser soldado, porque su cartilla del servicio militar dice, inútil para el servicio de las armas, entonces, el Sub Comandante Marcos le respondió, no te preocupes la cartilla del Che Guevara también decía así, Inútil para el servicio de las armas y ya viste que desmadre hizo.

Entonces me aconsejaron, si ya lo dejaron los líderes, usted váyase a su casa y nosotros lo vamos a proteger ahí en su casa, porque es usted el símbolo del movimiento zapatista, es el gobernador en rebeldía, nosotros lo vamos a sostener si usted se sostiene, perfecto, entonces a partir de ahí me regresé y mi oficina se convirtió mi propia casa y mis guardias era zapatistas, así pasaron seis años, hace tres años cuando entró el nuevo gobierno de Fox en México y de Pablo Salazar en Chiapas, fui a la selva otra vez y le dije, señores, no puedo seguir tanto tiempo, entonces me dieron una especie de salvo conducto en donde ya me liberaban de la obligación de ser gobernador, iban a esperar ellos el cambio, a ver si era posible y yo creo que… así como yo me decepcione de este cambio, que no es cambio, también ellos están decepcionados.

Pues esa es parte de la historia, la introducción, podemos pasar aquí toda la noche platicando, pero, tenemos hambre ¿verdad?