9/8/16

Huicholes: los Últimos Guardianes del Peyote

La historia de la peregrinación a Wirikuta y la lucha del Pueblo Wixárika por mantener con vida ese territorio sagrado ante las concesiones otorgadas a empresas mineras en todo el área. El hogar del peyote, su medicina ancestral.


Una historia urgente acerca del Pueblo Wixárika, una de las últimas culturas pre-hispánicas vivas en Latinoamérica, y su lucha ante el gobierno mexicano y corporaciones transnacionales mineras para preservar Wirikuta, su territorio más sagrado, donde crece el peyote, la medicina ancestral que mantiene vivo el conocimiento de este pueblo emblemático de México.

Nos adentramos en el mundo wixárika acompañando a los Ramírez, una típica familia de la Sierra Madre, en la tradicional peregrinación que realizan cada año a Wirikuta para honrar su tradición espiritual. 

Pero esta vez algo es distinto. El “Corazón del Mundo”, donde todo es sagrado, corre serio peligro.

En el año 2010 el gobierno mexicano otorgó concesiones a varias compañías mineras de capitales canadienses para explorar y explotar el área, una reserva natural semidesértica de 140 mil hectáreas en el estado de San Luis Potosí, rica en oro, plata y otros minerales valiosos, que según la cosmovisión wixárika, mantiene el equilibrio energético de la región y de todo el planeta. 

La principal empresa ya establecida en la zona, promete crear cientos de puestos de trabajo para los necesitados pobladores de una región que ya posee antecedentes en actividades extractivas, sin provocar contaminación ni afectar las áreas sagradas de los indígenas.

Sin embargo, para el Pueblo Wixárika y la gente que los apoya (reconocidos activistas, artistas y científicos), la actividad minera implicaría una amenaza mortal a la delicada biodiversidad de este ecosistema único, incluido en la lista de Sitios Sagrados Naturales y Culturales por la UNESCO, y a la supervivencia de dicha cultura milenaria.

Una lucha desigual y controvertida, que estimula el complejo debate global entre los valores culturales ancestrales, la explotación de la naturaleza y el inevitable desarrollo de los pueblos.


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