12/11/17

El clamor por la libertad de los presos políticos desborda Barcelona

Nicolas Tomás / El Nacional
Foto: Sergi Alcàzar i Laura Gómez

La calle Marina de Barcelona se ha convertido este sábado en un clamor multitudinario por la libertad de los dirigentes sociales y políticos independentistas encarcelados. Centenares de miles de personas han hecho caso al llamamiento de la Assemblea Nacional Catalana y Òmnium Cultural, que ante los hechos excepcionales han querido dar una respuesta también excepcional este sábado. Al frente, dos grandes pancartas que decían "libertad presos políticos" y "somos República".

Hasta 750.000 personas -según la Guardia Urbana- han llenado más de tres kilómetros de esta arteria barcelonesa. Casi un millar de autocares se han movilizado desde todos el puntos del país para venir hasta la capital.

Al frente de la manifestación, en una "cabecera de honor", ha ido un grupo de familiares de los presidentes de las entidades soberanistas y los consellers encarcelados y de los miembros del Govern exiliados en Bruselas. Los han hecho subir al escenario y han sido recibidos con gritos de "libertad" de los centenares de miles de personas que han llenado la calle Marina.

El recorrido de la cabecera ha empezado en la confluencia de la calle Marina con Pujades, y ha avanzado hasta la avenida Icària, donde se ha instalado el escenario desde donde se han hecho los parlamentos. Pero la gente ha desbordado el plano: la cola llegaba hasta la Sagrada Família. Las entidades la bautizaron como la "Diada Nacional por la Libertad", porque querían que tuviera la misma afluencia y repercusión internacional que los Once de Septiembre. Además de ser un clamor por la libertad de los presos, también lo ha sido contra la aplicación fulminante del 155.

Por detrás de los familiares, se han situado las autoridades y dirigentes políticos. La presidenta del Parlament, Carme Forcadell, no ha asistido, por recomendación de su abogado. Han ido representantes de todos los partidos políticos independentistas, pero también de todo el espacio soberanista, desde el PDeCAT, ERC y la CUP, hasta Catalunya en Común. En ausencia del presidente Puigdemont, la máxima autoridad ha sido la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau. También han asistido dirigentes desde otros puntos del Estado español, como el presidente del PNV, Andoni Ortuzar.

Cartas de los presos

Desde las cárceles madrileñas, el vicepresident, los consellers y los presidentes de las entidades han hecho llegar cartas, que han sido leídas por hijos, parejas, primos, compañeros y amigos. El conseller Joaquim Forn ha reivindicado que "ahora no es la hora de la diferencia", sino que es el momento de la unidad. "La paz, la democracia y la libertad son los valores que dan bastante al pueblo de Catalunya", ha añadido. Las conselleres Meritxell Borràs y Dolors Bassa, en una carta conjunta, han agradecido los "centenares" de cartas que cada día les llegan a la prisión de Alcalá-Meco: "Nuestra lejanía física no impide que os sintamos cerca".

El conseller Carles Mundó ha advertido que "las personas se pueden encarcelar, pero nadie puede encarcelar las ideas". En esta sentido, el titular de Justicia ha afirmado que "los problemas políticos no se resolverán nunca en los tribunales de justicia". En la misma línea, el conseller Josep Rull ha querido enviar un mensaje al Estado español: "Se equivocan quienes creen que pueden encarcelar la voluntad de un pueblo". Rull ha defendido que "somos el Govern legítimo porque lo decidieron los catalanes y catalanas con un instrumento extraordinariamente poderoso: las urnas".

Sergi Alcàzar

Por su parte, el conseller Raül Romeva se ha dirigido a los manifestantes, pidiéndoles que "más que nunca hay que perseverar en la mano tendida y la voluntad de diálogo, sin caer en provocaciones". El portavoz Jordi Turull ha asegurado que "nuestro cuerpo está en la cárcel, pero nuestro corazón y compromiso está con vosotros". También ha pedido unidad: "Es desde la unidad que hemos dado grandes pasos". Finalmente, el vicepresidente Oriol Junqueras ha denunciado la "complicidad del PSOE" en la represión y ha dicho que él y los consellers encarcelados son los "cabezas de turco" del Estado español para atemorizar al independentismo.

Los presidentes de las entidades soberanistas también han dirigido cartas a los manifestantes. Jordi Cuixart (Òmnium) ha asegurado que "los grandes obstáculos son para los grandes espíritus", mientras Jordi Sànchez (ANC) ha pedido movilizarse para las elecciones del 21-D: "Nuestra fuerza es la unidad, que nadie dude de que ganaremos. El 21 de diciembre, a votar y ganar". Después de las cartas, se han pasado vídeos que han hecho llegar el president Puigdemont y los cuatro consellers que están en Bruselas.

Laura Gómez

7-D en Bruselas

En nombre de Òmnium Cultural, Marcel Mauri ha admitido que ni a él ni a la mayoría de los que estaban allí les apetecía estar, y que lo hacían con "un nudo en el estómago, rostro triste y peso al corazón". También ha defendido a la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, y los miembros soberanistas de la Mesa: "Tanto nos da lo que hayan dicho ante un Estado que no atiende a razones, sólo a humillaciones". En este sentido, el líder accidental de la entidad ha reivindicado que "los de hoy somos aquellos que abrazamos las urnas el 1 de octubre cuando nos querían quitar nuestros derechos". Ha prometido que no pararán hasta que no consigan que todos los presos políticos salgan en libertad.

Por su parte, Agustí Alcoberro ha denunciado que los encarcelamientos "ponen de manifiesto la deriva autoritaria del Reino de España y la falta de independencia de su poder judicial". En esta línea, el vicepresidente de la Assemblea ha constado que también "pone de manifiesto" porque el pueblo catalán apuesta por un "nuevo escenario de plena libertad y democracia". Alcoberro ha asegurado que la movilización se mantendrá hasta que salgan todos los presos. Ha llamado a llenar Bruselas el 7 de diciembre, para plantar el problema en el corazón de Europa.

Durante la manifestación ha habido varias actuaciones musicales y se ha recitado el poema Les Gorges de Joan Salvat-Papasseit: “A Sant Martí del Canigó la veu ressona que us esglaia. Diu: Catalunya! i la remor sempre contesta: Esclava a Espanya". El acto ha acabado con el himno de Els Segadors.


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